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Sófocles, sobre el verdadero éxito: «Solamente es duradero lo que con virtud se consigue» | National Geographic

El dramaturgo griego anticipó, hace más de 2.400 años, una verdad que hoy sigue siendo incontestable.

Escultura del dramaturgo griego Sófocles. iStock

La frase «Solamente es duradero lo que con virtud se consigue», atribuida a Sófocles, una de las voces más poderosas del teatro clásico de la antigua Grecia, encierra una lección atemporal para comprender el éxito, la ética y el liderazgo. Pero ¿qué significa realmente esta sentencia milenaria y cómo puede ayudarnos en nuestros días?

Sófocles, el dramaturgo de la virtud en tensión

Nacido en el año 496 a.C. en Colono (Antigua Atenas), Sófocles fue testigo de uno de los periodos más convulsos y brillantes de la historia griega. Con obras como Antígona, Edipo Rey y Filoctetes, exploró con maestría el drama humano; pero, más allá del desenlace trágico de sus personajes, lo que siempre aparece en sus textos es una tensión fundamental; la de la lucha entre lo correcto y lo conveniente, entre la virtud y la razón táctica.

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En Filoctetes, una tragedia quizá menos conocida que otras (como las mencionadas), Sófocles plantea un dilema moral que, a día de hoy, sigue siendo interesante. La obra cuenta la historia de un guerrero abandonado por sus compañeros tras ser herido por una serpiente. Años después, su valor estratégico se hace evidente: posee el arco de Heracles (o Hércules), indispensable para ganar la guerra de Troya. ¿Qué hacen entonces los griegos? Envían a Neoptólemo, hijo del también guerrero Aquiles, con la misión de engañar a Filoctetes para obtener el arma.

Aquí, Sófocles pone en escena una pregunta que sigue viva en la ética, en la política y en los negocios: ¿el fin justifica los medios? Filoctetes encarna en esta obra la dignidad y la coherencia moral. Tal y como plantea, Neoptólemo, atrapado entre ambas posturas, termina eligiendo la verdad porque solo permanece lo que se logra mediante la autenticidad.

La virtud frente al racionalismo

La tragedia de Filoctetes no es solo una historia de traición y redención; es también una reflexión filosófica sobre cómo nuestras decisiones revelan la calidad de nuestros valores. Esta dimensión ética ha sido retomada en entornos un tanto inesperados, como las escuelas de negocios. En un estudio titulado Moral Complexity in Leadership, los autores Brooke Vuckovic y Rebecca Talbot utilizan Antígona, otra gran obra de Sófocles, como herramienta para enseñar a futuros líderes la importancia del juicio moral.

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Busto de Sófocles, quien nos dejó numerosas reflexiones a través de sus obras. iStock

Allí, Antígona desafía las órdenes del rey Creonte para enterrar a su hermano, guiada por una ley superior: la del deber familiar y divino. Creonte, atrapado en su soberbia, termina pagando un precio devastador por ignorar la virtud. Su error no es solo político, sino moral. La lección es clara: el exceso de confianza sin humildad puede cegar incluso al líder más experimentado, llevándolo a tomar decisiones que destruyan lo que pretende proteger

El éxito no sirve a cualquier precio

En la era actual, donde muchos asocian el éxito con las cifras, los seguidores o la influencia, la cita de Sófocles nos recuerda que el éxito verdadero no es el que se obtiene con trampas o manipulaciones, sino aquel que se construye con integridad. Y que cualquier logro que no tenga como base la virtud está condenado a desmoronarse.

Hoy lo vemos claramente en los escándalos empresariales, en la desconfianza ciudadana hacia líderes políticos y en la crisis de reputación que enfrentan muchas instituciones. Y es que la ética lo deja claro: todas aquellas organizaciones que priorizan la transparencia, el respeto y la coherencia moral tienden a generar mayor confianza y sostenibilidad a largo plazo.

Debemos dejar de pensar en lo inmediato y reflexionar a largo plazo ya que este sabio griego nos propone construir una vida digna de ser recordada, algo que conecta con otros personajes de la filosofía griega como Aristótelessu contemporáneo más joven, quien escribía en la Ética a Nicómaco que la verdadera felicidad (eudaimonía) solo se alcanza cuando vivimos conforme a la virtud. Y esta humildad, esta capacidad para corregir el rumbo sin traicionar los principios es, según Sófocles, la señal de la verdadera grandeza.

En definitiva, cuando Sófocles afirma que «solamente es duradero lo que con virtud se consigue», nos está diciendo que el éxito auténtico es el que nos ganamos a pulso, con el esfuerzo del trabajo. No es el que brilla un instante, sino el que permanece. Porque todo lo demás es polvo en el viento.

Fuente: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/sofocles-sobre-verdadero-exito-solamente-es-duradero-que-virtud-se-consigue_25224

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