Estados Unidos enviará tres misiones sin tripulación al satélite y operadas por empresas privadas

Sergio Arroyo / VozPópuli
Este otoño la NASA prevé dar el primer paso para construir una base en la Luna. La agencia espacial estadounidense enviará un aterrizador de Blue Origin para comenzar a asentar los cimientos de la futura base lunar, y le seguirán dos misiones similares, también robotizadas, programadas para antes de que finalice 2026.
El alunizador elegido para la primera misión es el módulo de aterrizaje Blue Origin Mark One Endurance, diseñado por la empresa espacial de Jeff Bezos, el fundador de Amazon, como ha explicado en una rueda de prensa en Washington el administrador de la NASA, Jared Isaacman.
Los tres lanzamientos se enmarcan en la fase inicial de la construcción de la base, que prevé el traslado de más de 4 toneladas de material de carga a la Luna repartidos en 25 lanzamientos y 21 alunizajes hasta 2029.
Moon Base 1
Esta primera misión que tendrá lugar en otoño ha sido bautizada como ‘Moon base 1’, donde la empresa de Jeff Bezos estrenará el aterrizador lunar Blue Origin Mark One Endurance.
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Según reza la propia web de la NASA ‘Moon base 1’ “es un hogar lejos de la Tierra para los astronautas del programa Artemis, que vivirán y trabajarán en el primer puesto avanzado lunar de la humanidad. La NASA lidera equipos globales de innovadores procedentes de agencias espaciales internacionales, la industria y el mundo académico con el fin de construir la base lunar y establecer una presencia humana duradera cerca del Polo Sur lunar en beneficio de todos”.

Tan solo dos meses después de la exitosa misión Artemis 2, la NASA anuncia ahora estas tres primeras misiones para establecer en la Luna la primera colonia humana.
Será la primera misión de un aterrizador lunar financiada de forma privada en la historia, que se dirigirá a la cresta del cráter de Shackleton, en el polo Sur de la Luna.
«Además de transportar dos cargas científicas de la NASA, el objetivo de la misión es demostrar capacidades críticas que reduzcan el riesgo para las misiones del Sistema de Aterrizaje Humano», ha añadido Isaacman.
El segundo lanzamiento está programado para finales de este año y se enviará al satélite terrestre un aterrizador diseñado por la empresa estadounidense Astrobotic Technology, que transportará más de 500 kilogramos de carga, incluido un róver, a la superficie lunar.
El tercer aterrizador ha sido encargado a la empresa Intuitive Machines, que investigará los orígenes de las anomalías magnéticas de la Luna.

Estas tres primeras misiones no tripuladas constituyen los primeros pasos para establecer una base permanente en el satélite de la Tierra, para lo que se prevé el traslado de más de 4 toneladas de material de carga a la Luna repartidos en 25 lanzamientos y 21 alunizajes hasta 2029.
Una construcción en el polo Sur de la Luna
El pasado mes de marzo la NASA anunciaba un plan ambicioso para construir una base en el polo sur de la Luna, que tendrá regiones con sombra permanente para facilitar la estancia constante de astronautas en su superficie, ya que habrá presencia de hielo.
«Visualizamos la base lunar como una extensión de cientos de millas cuadradas, dotada de diversos recursos que, en conjunto, contribuyen al objetivo de establecer una presencia lunar permanente», ha dicho el científico español Carlos García Galán, responsable del programa Moon Base.
La segunda fase de construcción será entre 2029 y 2032, para lo que están previstos 27 lanzamientos y 24 alunizajes, además del traslado de 60 toneladas de material que permitan establecer la infraestructura inicial de la base, con misiones tripuladas semestrales.
A la tercera va la vencida
La tercera fase del macroproyecto será la definitiva, con un total de 29 despegues previstos y 28 alunizajes con capacidad para transportar 150 toneladas, y la presencia continua de humanos en la Luna.
«Vamos a tener constelaciones de satélites que permitirán la comunicación, la navegación, el apuntamiento y la observación. Vamos a tener róvers y vehículos lunares, y también vamos a tener drones», ha añadido el científico español.

El principal desafío que presentarán los primeros colonos será el clima extremo, ya que en la Luna puede haber temperaturas de hasta 120 grados centígrados durante el día (que tiene lugar durante dos semanas terrestres) y cae a -120 grados durante la noche, con la misma duración que el día.
Otra de las complicaciones será la generación de electricidad, que, según García Galán, se solventará con el uso de la energía solar y nuclear.
«Prevemos una capacidad de generación de energía de entre 2 y 15 kilovatios, pudiendo alcanzar hasta los 20 kilovatios en el caso de utilizar un sistema nuclear, junto con una capacidad de almacenamiento de cientos de kilovatios/hora», ha señalado.