Los Periodistas

La cascada de licencias en el oficialismo precalienta la inminente disputa interna hacia 2027

Diecisiete legisladores del oficialismo solicitan apartarse de su cargo para competir por las 17 candidaturas a gobernador

Senado de la República, el 28 de mayo. Cuartoscuro

Una cascada de licencias de senadores y diputados ha sido aprobada este miércoles por la Comisión Permanente del Congreso mexicano, el órgano legislativo que funciona en los recesos de las cámaras. La escena esconde una de las primeras sacudidas políticas rumbo a las elecciones intermedias de 2027. Diecisiete legisladores de Morena y de sus aliados, PT y PVEM, abandonarán temporalmente sus curules y escaños para lanzarse a la disputa por las candidaturas a gobernador. Es el banderazo de salida para arrancar con la sucesión en 17 Estados del país.

La imagen resume el momento político del partido gobernante. Decenas de cuadros territoriales se alistan para una batalla simultánea por el poder en los Estados. Las gubernaturas se han convertido en el nuevo campo de disputa de Morena, donde convergen ambiciones personales, grupos políticos y al mismo tiempo la necesidad del partido de preservar su hegemonía electoral.

La Permanente ha dado luz verde a las licencias de los senadores Félix Salgado Macedonio y Beatriz Mojica, ambos aspirantes al Gobierno de Guerrero; a Jasmine Bugarin, que busca competir por Nayarit; a Waldo Fernández y Blanca Judith Díaz, interesados en encabezar la candidatura en Nuevo León; a la diputada Graciela Domínguez y la senadora Imelda Castro, para una de las candidaturas más polémicas y complejas: la de Sinaloa. En la lista también se encuentra el diputado Raymundo Vázquez, quien aspira a Tlaxcala, y la senadora Lorenia Valles, que se perfila para Sonora. También recibieron licencia por tiempo indefinido Raúl Morón y Julieta Ramírez, para Michoacán y Baja California, respectivamente.

Al cierre de la sesión de este miércoles se han sumado siete legisladores a la desbandada. Armando Ayala Robles, Fernando Castro Tentri, Miguel Pavel Jarero, Jesús Ibarra Ramos, Luis Fernández Fuentes y Ulises Mejía, quienes buscan las candidaturas en Baja California, Nayarit, Sinaloa, Querétaro y Zacatecas, en ese orden.

Ninguno tiene garantizado el pase, según ha dicho la dirigencia de Morena que encabeza Ariadna Montiel. Todos buscarán, primero, ganar el título de coordinadores de la defensa de la Cuarta Transformación, una figura creada por Morena para conducir sus procesos internos sin que a los ojos de la autoridad electoral se consideren como actos anticipados de campaña. Aunque en los hechos, es la antesala de las candidaturas.

El acuerdo ha sido aprobado sin contratiempos. El senador Gerardo Fernández Noroña, el único en tomar la palabra, deseó éxito a sus compañeros, aunque con matices. Desde la tribuna, el polémico legislador les recordó a los aspirantes una verdad incómoda: “En cada Estado solo habrá un ganador”. La suerte de advertencia ha resumido el clima de competencia que ya se respira dentro de la coalición gobernante. En entidades como Guerrero, Sinaloa, Nuevo León o Michoacán compiten figuras con trayectorias y grupos de poder con pesos similares. No está en juego únicamente una candidatura, sino el control político de los Estados durante la segunda mitad del sexenio.

El próximo lunes 22 de junio arrancará formalmente el registro de aspirantes. La salida temporal de los legisladores representa apenas el primer movimiento visible de un proceso que apenas inicia. Morena, el Partido Verde y el PT acordaron homologar sus convocatorias para evitar conflictos tempranos y presentar una ruta común hacia la selección de candidaturas. La decisión quiere ordenar una competencia que amenaza con desbordarse por la cantidad de interesados.

La magnitud del fenómeno preocupa en la cúpula del oficialismo, refieren fuentes del partido guinda. Más de medio centenar de dirigentes, legisladores, alcaldes y funcionarios federales han levantado la mano para competir por alguna de las 17 gubernaturas que estarán en juego en 2027. El exceso de aspirantes es desde hace meses un incipiente problema que anticipa conflictos y rupturas internas.

El Congreso es uno de los primeros espacios donde esa efervescencia se hace visible. De las once licencias aprobadas, siete corresponden a senadores de Morena, dos a legisladores del Partido Verde y dos a diputados morenistas y no se descarta que a la lista se sumen otros legisladores en los próximos días. El grupo parlamentario mayoritario pierde temporalmente algunas de sus figuras más visibles, al menos hasta septiembre, cuando las encuestas revelen a los ganadores de la contienda interna.

En la oposición observan el proceso con cautela. El coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, aseguró que su bancada vigilará que los aspirantes oficialistas no incurran en actos anticipados de campaña. “Hay que recordar que ellos son especialistas en la simulación”, lanzó al recordar el capítulo de las llamadas corcholatas presidenciales. Cuando Claudia Sheinbaum ganó la candidatura presidencial. Anaya advirtió que cualquier promoción indebida será denunciada ante las autoridades electorales. El bloque opositor, por ahora, no ha comenzado a mover sus fichas. El protagonismo es exclusivo de Morena.

Fuente: El País

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