Los bombardeos han causado, al menos, 89 muertos y 700 heridos. Trump asegura que el país árabe «no fue incluido en el acuerdo por Hezbolá».
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Cristina Muñiz | El Español
Mientras EEUU e Irán pactaron en la noche de este martes un alto el fuego de dos semanas y la reapertura de Ormuz, Israel no cesa sus bombardeos.
El ejército ha lanzado este miércoles el «mayor» ataque contra Líbano en lo que va de guerra, alcanzando más de un centenar de objetivos de Hezbolá en apenas una franja de diez minutos.
Estos bombardeos han enfadado a Irán quien ha advertido que se retirará del acuerdo de alto el fuego si continúan los ataques contra Líbano, según una fuente anónima lo ha comunicado a la agencia de noticias iraní Tasnim. Asimismo, y como consecuencia del ataque, el país persa ha vuelto a cerrar el estrecho de Ormuz.

La agencia de noticias iraní FARS ha informado que los buques petroleros que transitaban por allí fueron detenidos tras la «violación del alto el fuego» por parte de Israel. Teherán considera que el fin de las agresiones en todos los frentes era parte del alto el fuego pactado con Washington.
Sin embargo, Donald Trump ha afirmado, en declaraciones a PBS, que Líbano no fue incluido en el acuerdo de alto el fuego de dos semanas con Irán. «Sí, no estaban incluidos en el acuerdo», dice cuando se le pregunta al respecto.
Cuando se le cuestionó por qué no, el mandatario respondió: «Por Hezbolá. No fueron incluidos en el acuerdo. Eso también se solucionará. No hay problema». Tras preguntársele si está de acuerdo con los continuos ataques de Israel contra el grupo terrorista respaldado por Irán, Trump responde: «Es una escaramuza aparte».
Por su parte, Hezbolá ha anotado que los ataques de Israel contra el Líbano reafirman su derecho a responder.
50 cazas y 160 bombas
Para realizar el mayor ataque sobre el país árabe, la Fuerza aérea israelí hizo uso de unos 50 cazas que lanzaron 160 bombas contra objetivos en el área central de Beirut, Bekaa y el sur del Líbano.
Los ataques tenían como objetivo puestos de mando, sistemas de lanzamiento de misiles, infraestructura de inteligencia y otras instalaciones militares.
Muchos de ellos se encontraban en áreas civiles. Las Fuerzas de Defensa de Israel han acusado a los combatientes del grupo chií de «usar a civiles como escudos humanos».
Un portavoz del Ministerio de Salud del Líbano dijo a Reuters que los ataques israelíes habían matado, al menos, a «89 mártires y herido a 700 personas». Entre los fallecidos figuraban doce profesionales sanitarios.
De acuerdo con la Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN), los ataques israelíes, en los que no hubo un previo aviso de evacuación por parte del Ejército del Estado judío, alcanzaron las zonas de Bir Hassan, Al Rihab, Hay Al Solloum, Al Shiah, Al Choueifat, Aramoun (Al Bayader), Kfoun y Bshamoun al Madaress, todas ellas en el Dahye.
Por otro lado, los aviones israelíes lanzaron una serie de ataques aéreos contra las zonas de Barbour, Corniche al Mazraa, Ain al Mreisseh y Burj Abi Haidar, dentro de Beirut.
Es por eso que el sur de Beirut se encuentra totalmente colapsado. Efe constató desde allí cómo decenas de ambulancias y camiones de bomberos salían de las zonas atacadas.
Desde algunas de esas áreas, que no habían sido alcanzadas anteriormente durante la guerra, salían personas huyendo en unos vehículos visiblemente dañados.
«La prioridad en esta etapa es completar los trabajos de emergencias y salvar la vida de los que están bajo los escombros, así como dar tratamiento a todos los heridos y repartirlos entre los hospitales, dependiendo de la gravedad de su estado», ha señalado.
El ministro de Sanidad libanés, Rakan Nasereldín, ha afirmado que hay «cientos» de víctimas por estos ataques, según ha informado la agencia estatal libanesa de noticias, NNA, mientras que se ha pedido a la población que no acuda a centros médicos si no es por motivos urgentes para «dar prioridad a los trabajos de rescate».
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, dijo en su cuenta de X que mientras se celebra el acuerdo entre Irán y Estados Unidos, Israel «continúa expandiendo sus ataques, dirigidos contra barrios residenciales densamente poblados».
«Hacemos un llamamiento a todos los amigos del Líbano para que nos ayuden a detener estos ataques por todos los medios disponibles», añadió.
Según el portavoz israelí castrense, Nadav Shoshani, este ataque a gran escala se produjo hoy tras semanas de «preparación meticulosa».
«Es algo en lo que hemos estado trabajando, planificando meticulosamente durante semanas. Se necesita tiempo para generar más de 100 objetivos precisos y para desarrollar la capacidad de realizar decenas de ataques aéreos en distintas ubicaciones de forma simultánea», dijo.
«Le llegará su turno»
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, amenazó con matar al líder de Hezbolá, Naim Qassem, tras lo que calificó como el mayor ataque de Israel al grupo chií.
Los miembros de Hezbolá, dijo Katz, «fueron atacados en un atentado sorpresa contra sus cuarteles generales en todo el Líbano, en el mayor golpe concentrado que ha sufrido Hezbolá desde la ‘operación biper'», dijo sobre la explosión de los buscapersonas que causó decenas de muertos y miles de heridos en el país vecino.
«Felicitaciones a las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) por la impecable ejecución y al primer ministro Benjamín Netanyahu por liderar la decisión e insistir en la separación de los ámbitos de acción entre Irán y el Líbano«, añadió Katz en referencia a la exclusión de la ofensiva israelí en el Líbano del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán.
Y lanzó una amenaza a su líder de Hezbolá: «Advertimos a Naim Qassem de que Hezbolá pagaría un precio muy alto por atacar a Israel en nombre de Irán, y a Naim Qassem también le llegará su turno«.
«Grandes logros»
El Ejército israelí aseguró este miércoles, el primero de alto el fuego, haber alcanzado «grandes logros» en los 40 días precedentes de guerra con Irán, pero dijo que van a continuar bombardeando el Líbano, donde «la amenaza persiste».
«Hemos conseguido grandes logros en Irán. Creo que es un poco prematuro sacar conclusiones en las primeras horas del alto el fuego, y además existe una capa de incertidumbre sobre cómo será el futuro ajena a factores del ámbito militar», dijo en una videoconferencia con medios el portavoz castrense, Nadav Shoshani.
Añadió que en Líbano el Ejército también ha «logrado buenos resultados», pero insistió en que la «amenaza sobre la población civil israelí persiste», por lo que Israel no aceptará un alto el fuego simultáneo.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, apuntó en un comunicado en hebreo que Israel continuará atacando a la milicia chií Hezbolá «sin descanso» hasta «agotar todas las oportunidades para hacerlo».
Durante esa labor, declaró que Israel seguirá luchando contra Hezbolá y aprovechará «cada oportunidad operativa».
«No pondremos en peligro la seguridad de los residentes del norte de Israel. Continuaremos atacando con determinación«, dijo el jefe del Ejército.
Hezbolá comenzó a atacar Israel el pasado 2 de marzo, tres días después de que el Estado hebreo lanzara los ataques coordinados contra Irán que dieron inicio a la guerra, en represalia por la muerte del líder supremo iraní Alí Jameneí.
Israel lanzó entonces una campaña de bombardeos contra todo el país y una operación terrestre en el sur, si bien venía atacando el Líbano casi a diario pese al alto el fuego que estaba en vigor desde noviembre de 2024.
Más de 1.500 personas han muerto en territorio libanés y otras 4.800 han resultado heridas en los ataques de Israel, sin incluir esta última oleada, de acuerdo con el recuento de las autoridades libanesas.