Si discreta fue su boda, más lo ha sido su divorcio. Morante de la Puebla y Elisabeth Garrido se han separado tras 15 años de matrimonio y dos hijas en común

Patricia Núñez / VozPópuli
Está siendo un año especialmente complicado para Morante de la Puebla, en todos los sentidos. Y es que, además de la aparatosa cogida que sufrió el pasado 20 de abril en La Maestranza de Sevilla tras la que reapareció el pasado 15 de mayo en Jerez, el torero, que se vio obligado a causar baja en Nimes el pasado sábado por un traumatismo torácico sufrido el día 16, afronta cambios también en su vida personal.
Fue en octubre de 2025 cuando, para sorpresa de todos, Morante de la Puebla anunció su retirada de los ruedos cortándose la coleta en Las Ventas; una decisión inesperada marcada, según aseguraron, por los problemas de salud mental que sufre desde hace tiempo. “Es un trastorno disociativo complejo, triste y doloroso que, sinceramente, casi no tiene explicación” contó tiempo antes el torero en una entrevista.
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Poco después, Morante de la Puebla confesó al programa Clarín: “Ahí vamos, luchando con la vida y, sobre todo, poniéndole mucha ilusión a que el mal tiempo pase y llegue le bueno. Y podamos disfrutar con todos vosotros de lo que es mi vida y de lo que me gusta”. Además, el diestro habló de su intención de poder regresar a los ruedos, como finalmente hizo: “Nunca se sabe. Estas cosas de la cabeza no son tan fáciles. Es una lucha interior muy fuerte desde que tenía 20 años”.
Una complicada situación a la que, según aseguran, se sumó la crisis con su mujer, Elisabeth Garrido, de quien por entonces se estaba separando.

El discreto divorcio de Morante de la Puebla y Elisabeth Garrido
Siempre discreto con su vida privada, nada se sabía de los problemas matrimoniales de Morante de la Puebla, casado desde 2010 con Elisabeth Garrido. Un matrimonio que, tal y como ha desvelado el periodista Vicente Zabala de la Serna en su libro ‘Memoria de Morante’, ha llegado a su fin.
En su obra, el autor explica los planes de Morante de la Puebla tras cortarse la coleta, una declaración en la que da la primera pista sobre la etapa personal que atravesaba entonces el torero: “Entre los planes inminentes del maestro se encuentra una visita al psiquiatra, el doctor Antonio Sampaio, en Lisboa, para ‘reajustar el tratamiento’ porque ‘en activo era imposible’. Antes de marchar a Portugal, en Marinha Grande, centro-norte del país luso, donde pasó el invierno entre electrochoques que afectaron a su memoria, quiere aparecer por La Puebla del Río. Quedan pendientes dolorosos asuntos personales por resolver”.
Unos asuntos que tienen que ver con su matrimonio con Elisabeth Garrido, y que el periodista aborda en el libro: “Morante ha regresado a La Puebla para resolver asuntos personales delicados. Una segunda separación matrimonial que, por ser pate de su estricta intimidad, no puede serlo de estas páginas. El maestro se ha divorciado de Elisabeth Garrido, con quien tiene dos niñas. La crisis de pareja ha pesado también en su estado de ánimo”.

Morante de la Puebla y Elisabeth Garrido, padres de dos hijas y un patrimonio a repartir
Un divorcio tan discreto como fue su boda. Morante de la Puebla se casó con Elisabeth Garrido en una discreta ceremonia civil en 2010. Un enlace que se celebró en la Hacienda de Los Ángeles, situada en la localidad sevillana de Alcalá de Guadaira y tras el que la pareja dio la bienvenida a su primera hija, María; dos años después, llegó al mundo su segunda hija, Lola.
En los últimos años, la familia ha vivido instalada en Huerta de San Antonio, la gran finca que el torero tiene en su pueblo natal, en la que Morante de la Puebla ha levantado un negocio tanto de salones para celebraciones como cuadras para caballos o explotación agrícola.
Una finca propiedad del torero, que no habría formado parte del patrimonio a repartir. Tal y como apunta ‘Vanitatis’, los términos económicos del divorcio parecen haber sido bastante sencillos ya que, aunque Morante de la Puebla cuenta con una importante estructura inmobiliaria y rústica propia, junto a su segunda mujer (estuvo antes casado con Cynthia Antúnez, madre de su hijo mayor, José Antonio), tan solo compartía la propiedad de una vivienda adquirida al 50% en La Puebla del Río, una vivienda de dos plantas y menos de 150 metros cuadrados construidos.