Este año que estamos a punto de arrancar, olvídate de propósitos que no vas a cumplir, y apuesta por ser más optimista (existen técnicas que te ayudan a conseguirlo). Esta cualidad humana te reportará grandes beneficios.

MIRIAM MASCAREÑAS / TELVA
res una persona optimista no tanto por la esperanza que sientas (esta es un estado emocional) sino porque crees en los buenos resultados, eres resiliente y te sobrepones a factores y situaciones estresantes. En cambio, deberías considerarte pesimista si te rindes con facilidad o sucumbes rápidamente frente a problemas a los que no encuentras una solución ágil.
Bruce Hood, catedrático de Psicología del Desarrollo en la Universidad de Bristol, y autor de diferentes libros, entre ellos La ciencia de la felicidad. Siete lecciones para vivir bien (GeoPlaneta), nos recuerda en este libro por qué ser optimistas y ver la vida desde el prisma adecuado nos regala años.
Si eres una persona optimista puedes vivir hasta 10 años más
Explica Bruce Hood en las páginas de su libro que «estudios epidemiológicos a gran escala muestran sistemáticamente que las personas más pesimistas padecen más problemas de salud y mueren, de media, entre 8 y 10 años antes que los más optimistas»
Las personas optimistas viven más frente a las pesimistas porque estas últimas, afirma el catedrático, sucumben antes a enfermedades cardiovasculares, problemas respiratorio y cáncer, causas principales de muerte en nuestra sociedad.
Pero, además, es un factor determinante el estrés crónico. «Está demostrado», avisa Bruce Hood, «el vínculo que existe entre estas enfermedades y el papel del estrés crónico en los sistemas de respuesta inmunitaria e inflamatoria del organismo para combatir enfermedades e infecciones». Y en este sentido, sabemos que las personas pesimistas agravan su estrés debido a que conciben el futuro como una amenaza o lleno de incertidumbres, o en ese estado de ansiedad anticipatoria, que los mantienen en alerta constante.
Por el contrario, los optimistas «ven el futuro de un modo más positivo, lo que les permite adoptar estilos de vida más saludables y cuentan con un mayor apoyo social».
La técnica del ABCDE para ser más optimista
El psicólogo Martin Seligman creó la técnica del ABCDE que Bruce Hood define como la mejor herramienta para tomarte la vida con optimismo.
ABCDE se refiere a las siglas en inglés de Adversidad, Creencia, Consecuencia, Discusión y Estimulación y el objetivo de esta técnica, explica el catedrático de psicología, es obtener las herramientas necesarias para ser más optimistas cuando nos enfrentamos a contratiempos, evitando así las consecuencias en la salud del pesimismo.
¿Cómo ponerla en práctica? Consta de dos partes. La primera es la ABC: escribimos el carácter de la adversidad con todo el detalle del que seamos capaces, lo que creemos que ha ocurrido y las consecuencias que puede o ha podido tener. Una vez listo, pasaremos a la segunda fase, DE: discutimos y cuestionamos las creencias y las consecuencias, o al menos buscamos interpretaciones alternativas menos negativas.
Uno de los argumentos a los que puedes recurrir en esta última parte es que existe un futuro mejor del que nos estamos imaginando. De cualquier modo, cuando comiences a sacarle partido a esta técnica, afirma Bruce Hood, que te sentirás estimulado y feliz por la forma en la que has gestionado el problema, lo cual es una señal de optimismo.
WOOP: la técnica de contraste mental que te ayuda a alcanzar tus objetivos
Gabrielle Oettingen, psicóloga, ofrece una visión propia en la apuesta por «pensar en los obstáculos futuros y en cómo superarlos». Ha desarrollado la técnica WOOP (Deseo, Resultado, Obstáculo y Plan).
En este caso, el primer paso es identificar objetivos tangibles y alcanzables con el mayor detalle posible. A continuación, imagínate el resultado. «El deseo y el resultado son necesarios para motivarte a cambiar tu estilo de vida, sin embargo, necesitas una estrategia», explica Bruce Hood. Esta te ayudará a detectar con antelación qué obstáculos pueden surgir en el camino y diseñar un plan para afrontarlos y superarlos.
«Haz planes positivos para el futuro y compagínalos con medidas pragmáticas para garantizar que produzca el cambio», sentencia Hood.
Fuente: https://www.telva.com/bienestar/psicologia/2025/12/31/694bd4f102136e30488b4577.html