#PorSoleares | Hay familias, empresarios, políticos que como el casino, nunca pierden

Por Jesús Manuel Hernández

Y por fin se dio la esperada fotografía entre el ganador y el suplente de Lalo Rivera, Adán Domínguez, quien tuvo la responsabilidad de conducir el gobierno de la ciudad en medio de vicisitudes, encontronazos con el equipo dominante y la ausencia de un elemento clave para compaginar su quehacer con la comunicación social, cuestión de polvos de viejos lodos.

Asombrará a los panistas encontrar una cara conocida en el equipo de Pepe Chedraui, la de Francisco -Franco para los cuates- Rodríguez Álvarez, miembro de una de las familias más identificadas con el pensamiento conservador de la ciudad y con alta presencia en el panismo militante.

El paso de Franco por el morenovallismo, como que le contagió otras costumbres, adquirió mañas y desde hace rato marcó distancia con sus primos y tomó, por así decirlo, rumbo propio, voló.

Pero no puede negarse que la presencia de Franco es una especie de punta del iceberg del grupo descontento con Lalo Rivera, y eso le coloca en un escenario interesante para quienes consideran a la administración pública como una opción valedera para hacer negocios; es decir Franco podría ser el facilitador de acercamientos y bondades con los constructores, inmobiliarios, contratistas y beneficiarios de programas de Lalo Rivera.

Quizá el más cercano esté frente a todos y nunca apareció en la discusión por la ciudad.

Me refiero al tema de Parkimovil, una empresa cuyo titular, Carlos Anaya Rodríguez, sobrino de Franco, de Pablo, de Herberto, etcétera, todos descendientes de los Rodríguez Concha, tiene entre sus asociados a varios familiares, no es extraño es una costumbre muy poblana.

Como muy poblana es la práctica de los empresarios de encender dos veladoras. Algunos piensan que esta manera de ser la pusieron de moda los libaneses, nada más falso, ya existía desde antes y se debe sin duda a la presencia de las familias tradicionales y conservadoras de Puebla que no daban la cara por nadie y ganara quien ganara, siempre caían parados.

En campaña aparecieron críticas y propuestas adversas sobre el proyecto del futuro de Puebla, pero nunca se tocó el tema de parkimovil, un punto de venta interesante para las finanzas municipales que contempla un amplio crecimiento en la zona conurbada.

Visto así el tema, los Rodríguez perdieron presidencias municipales de la zona metropolitana, pero conservan las franquicias y están cerca del poder.

Quizá por eso el primer mensaje de Pepe Chedraui haya sido directo y dejó claro que habrá más reuniones para la transición, y descartó “cacería de brujas”, pues los colores partidistas, dijo, quedaron atrás.

Lo dicho comendador, los asesores ganaron dinero, perdieron la plaza, los empresarios militantes y sus intereses, como en Las Vegas, el casino, nunca pierde.

O por lo menos, así me lo parece.

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