El ataque contra la camioneta en la que viajaba Óscar Javier, según fuentes policiacas, ocurrió durante la madrugada del domingo 7 de junio, cuando circulaban sobre la carretera Tehuixtla-Puente de Ixtla, cerca de un retén integrado por policías, elementos de la Guardia Nacional y militares, ubicado a la altura de la colonia La Herradura, en el municipio de Puente de Ixtla.

Rubicela Morelos Cruz / La Jornada
Una de las tres personas asesinadas en un ataque a balazos ocurrido el pasado fin de semana en Puente de Ixtla, en las inmediaciones de un puesto de control de seguridad, fue identificada como Óscar Javier Ortiz Figueroa, estudiante de Odontología de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).
Ante este hecho, la universidad exigió el esclarecimiento del crimen y justicia al gobierno estatal que encabeza la gobernadora, Margarita González Saravia, así como a la Fiscalía General del Estado (FGE), por el homicidio de su alumno.
El ataque contra la camioneta en la que viajaba Óscar Javier, según fuentes policiacas, ocurrió durante la madrugada del domingo 7 de junio, cuando circulaban sobre la carretera Tehuixtla-Puente de Ixtla, cerca de un retén integrado por policías, elementos de la Guardia Nacional y militares, ubicado a la altura de la colonia La Herradura, en el municipio de Puente de Ixtla.
Esa madrugada murieron dos personas; sin embargo, horas después perdió la vida Óscar Javier, quien, junto con otros dos jóvenes, había resultado herido por impactos de arma de fuego y fue trasladado a un hospital para recibir atención médica. En la unidad viajaban cinco jóvenes: tres hombres y dos mujeres.
No obstante, fue hasta el viernes 12 de junio, cinco días después de los hechos, cuando la UPAEP emitió un comunicado en el que reconoció que uno de sus alumnos había sido víctima de un ataque armado en el estado de Morelos.
“Con dolor y consternación, hemos recibido la noticia del asesinato de nuestro estudiante de la Licenciatura en Odontología, Óscar Javier Ortiz Figueroa, ocurrido en el estado de Morelos tras haber sido víctima de un ataque con arma de fuego.
“Desde la UPAEP deploramos todo acto de violencia que atente contra la vida y la dignidad de las personas. Exigimos justicia y nos sentimos llamados a renovar nuestro compromiso con la construcción de una cultura de justicia y paz”, señaló la institución.
Sobre este hecho violento, la Fiscalía General del Estado informó el pasado 7 de junio que realizó las diligencias correspondientes “en un sitio cercano a un puesto de control de seguridad ubicado en la colonia Jardines de la Herradura, del municipio de Puente de Ixtla, tras registrarse hechos en los que perdieron la vida dos personas y tres más resultaron heridas”.
La tercera víctima mortal de ese ataque fue Óscar Javier, estudiante de la UPAEP.
La dependencia se limitó a informar que “en el lugar se llevó a cabo el procesamiento de la escena, la recolección de indicios y el levantamiento legal de los cuerpos”. Hasta este fin de semana, la FGE no había reportado avances en el esclarecimiento de los hechos ocurridos durante la madrugada del 7 de junio.
El municipio de Puente de Ixtla, ubicado al sur de Cuernavaca, es considerado una de las demarcaciones con problemas de inseguridad y violencia en Morelos. Actualmente es gobernado por la alcaldesa, Claudia Mazari Torres, emanada de Morena.
La tarde del viernes 12 de junio, incluso, un establecimiento comercial ubicado en el centro de la cabecera municipal fue atacado con artefactos explosivos.
Ese mismo día fueron asesinadas dos personas más en distintos hechos. En Ayala, un hombre fue encontrado amordazado y con huellas de violencia. Por otra parte, en la comunidad de Huexca, municipio de Yecapixtla, dos jóvenes que viajaban en motocicleta fueron atacados a balazos; uno murió y el otro resultó herido.
Asimismo, el jueves 11 de junio, una mujer fue asesinada en la colonia Miguel Hidalgo, en el municipio de Xochitepec. La víctima se encontraba afuera de una tienda cuando sujetos a bordo de una motocicleta le dispararon a quemarropa. Murió en el lugar de los hechos.
Fuente: La Jornada