El diestro extremeño consolida su romance con una joven modelo del país azteca tras poner fin a su largo matrimonio con Jessica Ramírez.

Manuel Román / CHIC
Morante de la Puebla y Roca Rey, hoy por hoy y desde la pasada temporada, son los únicos que ponen en las taquillas de las plazas de toros el cartel de «No hay billetes». Pero hay otros diestros de acreditada biografía como Alejandro Talavante, quien la pasada temporada fue el número 1 del escalafón, por la cantidad de festejos en los que tomó parte. Y en la presente no estará muy lejos de repetir la hazaña. Los rectores de la Monumental de Las Ventas dirigen su carrera: saben lo que hacen llevando el apoderamiento del torero extremeño. Respecto a su vida íntima, tras el fracaso de su matrimonio, el diestro —padre de tres hijos— tiene ahora como pareja a una espectacular belleza mexicana, de rasgos tropicales.
Nacido en Badajoz hace treinta y ocho años, Alejandro Talavante, que tiene ascendientes portugueses, se aficionó a los toros desde muy chico, animado por su abuelo materno. Por casualidad, compartí con este una tarde en la feria de Albacete, donde hizo el paseíllo su nieto. Hombre sencillo, me habló de la modestia de la familia donde se crio Alejandro, que de la pobreza, en la actualidad disfruta de un patrimonio estimado en siete millones de euros.

Una anécdota determinó todavía más su infantil vocación torera, cuando espectador, muy niño, de un festejo en el pueblo de Pardaleras, José Tomás le lanzó desde el ruedo una sanguinolenta oreja, que Alejandro guardó en casa como un tesoro, acrecentando su deseo de ser algún día como quien desde esa tarde fue su ídolo.
Se dio la circunstancia de que cuando Alejandro ya había debutado como novillero, quien se hizo cargo de su apoderamiento fue Antonio Corbacho, un chamberilero que quiso triunfar en los ruedos, no lo consiguió, acabando por ser el mentor de José Tomás, que en principio iba para futbolista del Atlético de Madrid. Corbacho lo convirtió en figura. Y cuando cortaron su relación, retirado algún tiempo José Tomás, aquel quiso repetir lo que había hecho con este, en la persona de Alejandro Talavante, entonces un imberbe que ignoraba lo fundamental para enfrentarse a un toro y ganarle la partida. Lo moldeó Corbacho, hizo otro José Tomás, pero sin alcanzar cuanto este llegó a ser. También José Miguel Arroyo, alias *Joselito*, le echó un capote, nunca mejor dicho. El caso es que, cuando Alejandro Talavante recibió la alternativa en Cehegín (Murcia) de manos de Morante de la Puebla hace justo veinte años, el 9 de junio de 2006, ya era otro en el ruedo, aunque todavía le faltaban unos peldaños para adquirir la consideración de figura, como es ahora. Mataba mal y le costó mucho, perdiendo infinidad de trofeos, dominar la suerte suprema.
Desagradecido o no, Talavante y Corbacho terminaron su unión profesional. A fuerza de tesón, de rectificar sus defectos, Alejandro es desde hace unas pocas temporadas, probablemente, el matador de toros más completo, con una técnica ya bien aprendida, el dominio de su mano izquierda manejando la muleta, y en conjunto dominador de las suertes fundamentales del toreo.

La crítica, buena parte de la afición, lo tenían como un torero irregular, hasta que ya en el pasado decenio, no le negaban su autoridad en los ruedos. ¡Había salido siete veces a hombros de la plaza de Las Ventas! No era casualidad su triunfo. Y así ha llegado a acumular unos cuantos millones, que le han permitido poseer la finca «Los Arrecifes de Arriba», sita en el término municipal extremeño de Olivenza (Badajoz), donde pasta su ganadería, a la que presta mucha atención. Tiene alrededor una plaza donde se entrena, octogonal, construida a semejanza de la que dispone su buen amigo *Joselito*.
El cortijo colma parte de su ambición. Por fuera responde a uno tradicional andaluz; en su interior se respira un ambiente lujoso en la decoración.
Se casó Alejandro en Olivenza con la modelo mexicana Jessica Ramírez. Boda religiosa. Tuvieron tres hijos. Se separaron en 2018. Su actual pareja es también mexicana, Débora Vittorio, empresaria de productos de belleza, cosmética. Se conoció esta relación hace un año, cuando estuvieron en Roma y se divulgaron imágenes de ambos, muy ilusionados. A ver si duran juntos mucho tiempo. La profesión taurina no siempre es comprendida por la mujer.