#PorSoleares | El Gobierno de México colabora con la FIFA pero no es empleado de Infantino.
A la memoria de Paco Vélez Pliego
Por Jesús Manuel Hernández
Serán peras o serán manzanas, dice el refrán, refiriéndose a que finalmente las dos son frutas. Y algo similar ha pasado con el Mundial de Futbol en México.
Los reflectores internacionales han estado sobre las tres ciudades sede de los partidos en territorio mexicano, donde la afluencia no ha superado las expectativas, por el contrario.
El precio de las entradas a algunos partidos, en algunos casos, supera en cinco veces los precios del Mundial de Qatar.
O sea, finalmente el Mundial 2026 es un evento para ricos y por supuesto para las televisoras con los derechos de transmisión.
El tema se compara con la ausencia de Claudia Sheinbaum, quien en su carácter de presidenta de la nación, debía ocupar un asiento en el palco de la FIFA junto al señor Infantino, dueño de la soberanía de corporativos que administra los estadios y sus eventos por 39 días.
La silla vacía, se deja la interpretación coloquial o la opinión de los estudiosos de la ciencia política. La ausencia y el silencio de Sheinbaum en el estadio deja en evidencia que el “protocolo” del futbol no va de la mano del protocolo de Morena.
El “vacío de poder”, interpretado como síntoma de la anarquía, ha querido ser sobrepuesto a la decisión de Sheinbaum al dejar vacía la butaca del acto inaugural.
Su ausencia y la presencia de Salma Hayek no coinciden con el verdadero papel de quien ejerce el “poder”. La presidenta representa el mandato de una nación, Salma representa una mujer mexicana exitosa y producto de la comercialización, un asunto bastante cobijado por la FIFA.
En fin, para algunos la ausencia de Sheinbaum fue una estrategia para evitar los chiflidos, para otros fue una decisión de altura de miras para poner en evidencia que el Gobierno de México colabora con la FIFA pero no es empleado de Infantino.
PD.
Sirva este espacio para destacar la vida de Francisco, ‘Paco’ Vélez Pliego, un gran mexicano, un gran poblano, un hombre congruente con sus ideas, con sus principios, defensor de la libertad de cátedra, de la autonomía universitaria, del patrimonio edificado de Puebla, referente del urbanismo de las últimas 4 décadas, amigo y colaborador de los espacios radiofónicos de este reportero con su sección de “Urbavista”.
Paco se nos adelantó en el camino. Descanse en paz. Con afecto abrazo a sus hijos Paco y Miguel y a su pareja de toda la vida, Doña Cata, un referente del feminismo en Puebla.
O por lo menos, así me lo parece.