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Rosario Linares, psicóloga: “Para tener amor propio, aprende a poner límites concretos aunque a veces aparezca la culpa” | VozPópuli

El amor propio es la capacidad de valorarte y tratarte con respeto, independientemente de tus éxitos, errores o de la opinión de los demás. Te damos unas claves para mejorarlo

Rosario Linares, psicóloga: “Para tener amor propio, aprende a poner límites concretos aunque a veces aparezca la culpa” | Pixabay / El Prado Psicólogos


Nuria Hernández Castellano
/ VozPópuli

El amor propio es la manera en la que nos valoramos y nos cuidamos a nosotros mismos y como explica la psicóloga Rosario Linares, para tenerlo es clave “aprender a poner límites concretos en el día a día”.

¿Qué es el amor propio? “El amor propio influye en la forma en la que una persona se valora, se cuida y se relaciona con los demás”, explica la directora del gabinete de psicología El Prado Psicólogos.

El amor propio es la capacidad de valorarte y tratarte con respeto, independientemente de tus éxitos, errores o de la opinión de los demás. No significa pensar que eres mejor que otras personas, sino reconocer que tu bienestar y tu dignidad tienen valor. 

Significa además aceptarse a sí mismo, con sus fortalezas y limitaciones, actuando de forma coherente a dicho reconocimiento, esto es, “respetando las propias necesidades y límites, tomando decisiones que promuevan el bienestar físico, mental y emocional”, apostilla la psicóloga.

Para Linares, el amor propio se sustenta en tres términos: “autoconocimiento, autocuidado y coherencia. Por ello, el amor propio tiene un papel prominente en la estabilidad emocional (y, por ende, en la regulación emocional), la capacidad de adaptación y la creación de hábitos saludables”.

Añade que tener amor propio “no es “sentirse bien siempre”, sino sostenerse con respeto incluso cuando no te sientes bien. Y eso también es quererse a uno mismo”.

Conocerte mejor te ayuda a valorarte más con lo bueno y lo malo. Foto: Pixabay.
El autoconocimiento es clave para el amor propio. Foto: Pixabay

A menudo, cuando se habla de tener amor propio, se confunde con otras actitudes, pero no es:

  • Egoísmo: Puedes quererte y seguir siendo generoso y considerado con los demás.
  • Narcisismo: El amor propio no implica sentirse superior ni necesitar admiración constante.
  • Perfección: Tener amor propio no significa no cometer errores ni sentirse bien todo el tiempo.

Cultivar el amor propio en el día a día

El amor propio no se consigue de un día para otro y como todo, hay que trabajarlo Puede sonar como algo inalcanzable, pero no lo es. Se trata de llevar a cabo pequeñas acciones en el día a día que, al ser repetidas, van alineando lo que sientes con lo que necesitas y con lo que haces. Rosario Linares da unas cuantas pautas para cultivarlo en tu día a día:

  • Empieza por escuchar tus señales internas (cansancio, irritación, tristeza) como información, no como un defecto que hay que esconder.
  • Para quererse a uno mismo, practica un diálogo interno más justo: no se trata de “hablarse bonito”, sino de dejar de castigarte por sentir o equivocarte.
  • Aprende a poner límites concretos (un “no” a tiempo, una pausa, pedir espacio) aunque aparezca culpa: el límite no es una agresión, es protección.
  • Reconoce tus logros con la misma honestidad con la que ves tus fallos; si solo te miras desde la carencia, la autoestima se vuelve frágil.
  • Prioriza hábitos que te cuidan de verdad (descanso, alimentación, movimiento, vínculos), no como obligación, sino como forma de sostener tu equilibrio emocional (te puede ayudar este enfoque de autocuidado emocional).
  • Reduce la comparación: no para “desconectarte del mundo”, sino para volver a tus valores y decidir qué es importante para ti.
  • Pide ayuda cuando la necesites; apoyarte en alguien no te hace débil, te hace humano y te ayuda a salir del autosacrificio.
  • Revisa tus exigencias: si la condición para valorarte es hacerlo todo perfecto, el amor propio se convierte en una meta imposible.
Para cultivar tu amor propio, evita comparte con los demás. Foto: Pixabay.
El amor propio se cultiva poniendo límites y pidiendo ayuda cuando lo necesitas. Foto: Pixabay

Autoconocimiento y coherencia: la base

El amor propio no se sostiene únicamente de emociones o de recuerdos, sino de autoconocimiento. “Desarrollar y conocer los propios límites, valores, capacidades y deseos protege contra la presión externa, la comparación social y la autoexigencia excesiva”, afirma Linares. 

Este autoconocimiento interno “permite reducir la distancia entre quién se es y entre quién se quiere llegar a ser, generando una sensación de autenticidad y reduciendo el conflicto interno que conlleva el actuar en contra de los propios valores por miedo o presión”, concluye.

El amor propio es una relación sana contigo mismo. Es la base desde la que puedes cuidar de ti, relacionarte de forma más saludable con los demás y afrontar los desafíos de la vida sin que tu autoestima dependa por completo de factores externos.

Fuente: https://www.vozpopuli.com/bienestar/salud-mental/rosario-linares-psicologa-para-tener-amor-propio-aprende-a-poner-limites-concretos-aunque-a-veces-aparezca-la-culpa.html

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