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Operación Martillo de Medianoche: 125 aviones, un submarino, señuelos y 14 bombas de 15.000 kilos, así fue el ataque norteamericano a Irán | El Mundo

El Pentágono asegura que no hubo resistencia ni combates y que las instalaciones nucleares han sido dañadas muy seriamente, pero que hará falta tiempo para evaluar en profundidad el resultado

Un bombardero B-2 volviendo a EEUU. AP

CorresponsalWashington

Hasta 125 aviones, cazas fantasma, un submarino, numerosas recargas en el aire, vuelos de distracción por el Pacífico y 75 armas penetradoras, 14 de ellas superbombas de 15.000 kilos que nunca habían sido usadas en combate. Estos fueron los elementos principales de ‘Martillo de Medianoche‘, la operación con la que Estados Unidos atacó anoche Irán para intentar destruir sus instalaciones nucleares y poner punto y final a su programa. Un ataque a gran escala, coordinado con tropas por todo el planeta, que no encontró ninguna resistencia, según ha explicado este domingo por la mañana, hora de Washington, el secretario de Defensa de EEUU, Pete Hegseth.

El responsable del Pentágono, acompañado del general Dan Caine, jefe del Estado Mayor, han dado los detalles de una plan «que requirió meses de posicionamiento y preparación para que estuviéramos listos cuando el presidente de Estados Unidos lo anunciara. Implicó precisión, distracción y la máxima seguridad operativa. Nuestros B-2 entraron y salieron del centro de estos sitios nucleares, sin que el mundo lo supiera. Fue histórico, un ataque que incluyó la misión más larga del bombardero B-2 Spirit desde 2001, tras el 11S, y el primer uso operativo de las MOP, bombas penetradoras de munición masiva. Como ha declarado el presidente Trump, Estados Unidos no busca la guerra, pero actuaremos con rapidez y decisión cuando nuestro pueblo, nuestros socios o nuestros intereses se vean amenazados», ha afirmado el alto mando militar.

Los responsables, insistiendo en que no era una declaración de guerra, que no buscan un cambio de régimen y advirtiendo severamente ante las posibles represalias, han explicado con mucho detalle los pormenores de un ataque en el que participaron más de 125 aviones, entre los bombarderos B2, los únicos capaces de cargar esas bombas tan pesadas, docenas de aviones cisterna que habían sido colocados a lo largo de la ruta fijada para que no hubiera pausas, aviones espía y satélites, cazas de combate para despejar el espacio aéreo iraní. Y los bombarderos señuelo, que salieron de EEUU en dirección oeste, por el Pacífico, para evitar ser detectados. El mayor ataque con ese tipo de bombardeos en la historia de Estados Unidos y la segunda misión más larga jamás realizada, superada solo por las que tuvieron lugar en los días posteriores al 11S. «El presidente Trump dijo que no toleraría armas nucleares. Busca la paz, e Irán debería seguir ese camino. Anoche expresó una verdad: cualquier represalia de Irán contra Estados Unidos se enfrentará a una fuerza mucho mayor».

Los siete B2 que efectuaron el ataque salieron por la costa Este y cruzaron Europa desde el sur de la península ibérica, repostando varias veces. Al mismo tiempo, otro escuadrón se movía en dirección opuesta, buscando generar confusión. En las últimas semanas, el Pentágono había llevado otras aeronaves a bases del Pacífico y el Índico, y los ojos estaban puestos ahí, no en el otro flanco. «A la medianoche del viernes y la mañana del sábado, un gran paquete de ataque B2 compuesto por bombarderos fue lanzado desde el territorio continental de Estados Unidos como parte de un plan para mantener la sorpresa táctica. Parte del paquete se dirigió al oeste y al Pacífico como señuelo, una estrategia de engaño conocida solo por un número extremadamente reducido de planificadores y líderes clave aquí en Washington y en Tampa», ha explicado el general.

El «paquete de ataque principal» compuesto por siete B2, cada uno con dos tripulantes, avanzó «con comunicaciones mínimas durante las 18 horas de vuelo hacia el área objetivo. Los B2 conectaron con aviones de escolta y apoyo en una maniobra compleja y de ritmo ajustado que requirió una sincronización exacta entre múltiples plataformas en un espacio aéreo estrecho, todo realizado con comunicaciones mínimas. Aproximadamente a las 17.00, hora de Washington, y justo antes de que el paquete de ataque ingresara a Irán, un submarino estadounidense lanzó más de dos docenas de misiles de crucero de ataque terrestre Tomahawk contra objetivos clave de infraestructura de superficie en Isfahán, mientras el paquete de ataque de la operación martillo de medianoche ingresaba al espacio aéreo iraní», ha añadido.

En esa fase, Estados Unidos empleó diferentes tácticas de disuasión, incluyendo señuelos, «mientras los aviones de cuarta y quinta generación avanzaban frente al paquete de ataque a gran altitud y alta velocidad, barriendo el frente del paquete en busca de cazas enemigos y amenazas de misiles tierra-aire. Mientras se aproximaba a Fordow y Natanz, el grupo de protección estadounidense empleó armas de supresión de alta velocidad para garantizar el paso seguro del paquete. Ahora mismo, no tenemos constancia de ningún disparo contra el paquete de ataque estadounidense durante su llegada aproximadamente a las 18:40″, ha dicho el jefe del Estado Mayor.

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Aproximadamente a las 18:40, siempre hora de la capital estadounidense y la 1.40 de la madrugada en España, «el B2 líder arrojó dos armas GBU 57 Massive Ordenance Penetrator en el primero de varios puntos de mira en Fordow. Los bombarderos restantes también alcanzaron sus objetivos, con un total de 14 bombas penetradoras masivas lanzadas. Los tres objetivos de infraestructura nuclear iraní fueron alcanzados entre las 18.40. y las 19:05, alrededor de las 2.10 a. m., hora local de Irán. Los misiles Tomahawk fueron los últimos en atacar Isfahan para asegurarnos de mantener el elemento sorpresa durante toda la operación. Tras el lanzamiento de las armas, el paquete de ataque de medianoche abandonó el espacio aéreo iraní y emprendió su regreso a casa».

Según el Pentágono, los cazas iraníes no volaron y los sistemas de misiles tierra-aire iraníes no nos detectaron durante la misión. En total, las fuerzas estadounidenses emplearon aproximadamente 75 armas guiadas de precisión durante esta operación, incluyendo las temibles 14 superbomas, cada una de casi 15.000 kilos de peso, y 57 penetradores de artillería masiva, «el primer uso operativo de esta arma en la historia.. El análisis de los daños finales en combate llevará tiempo, pero las evaluaciones iniciales indican que los tres emplazamientos sufrieron daños y destrucción extremadamente graves», ha dicho el militar, más cauto que el presidente y el vicepresidente, que han hablado de una «destrucción» o «Pulverización» y un «golpe final al programa».

Fuente: https://www.elmundo.es/internacional/2025/06/22/6857c393e9cf4aaf0f8b457f.html

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