Los Periodistas

Ni de Perú ni de Turquía: la increíble odisea del ave que conquistó el mundo | Historia NG

El pavo conquistó Europa en el siglo XVI, pero su origen quedó envuelto en una cadena de errores geográficos que todavía perdura en su nombre.

Representación del pavo en el Códice Borgia. Lámina 10. Cordon Press

Constanza V. Paura / Historia national Geographic

Coordinadora web de Historia National Geographic

Durante los siglos XV y XVI, los europeos exploraban el mundo más rápido de lo que lograban comprenderlo. Y así, las nuevas plantas y animales terminaban viajando entre continentes envueltas en rumores, prejuicios y errores geográficos: es el caso, por ejemplo, del tomate, que se consideraba pecaminoso; o de la cobaya de Guinea que, en efecto, no es autóctona de este país sino de América del Sur. Sin embargo, si hubo un animal que fue sujeto de las más rocambolescas confusiones… ese fue el pavo. 

Un recorrido rápido por México nos permitiría adivinar que la carne de este animal lleva siglos formando parte de la gastronomía del país, considerada Patrimonio de la Humanidad por su carácter ancestral. Y no estaríamos equivocados: conocido como guajolote (‘huexolotl’) por la población maya, esta ave estaba asociada al sol y a la vida, y constituye el primer animal domesticado por nativos mexicanos desde épocas prehispánicas. Ahora sabemos, gracias a la arqueozoología, que es originario de América del Norte.

Entonces, ¿por qué en catalán y en francés se le llama gall d’indi o dinde? ¿Por qué en inglés se conoce como turkey? ¿Y en portugués como peru?  La respuesta es que ningún europeo sabía muy bien de dónde venía realmente el ave.

Turkey, peru y dinde

Todas estas confusiones comenzaron, probablemente, en Tenochtitlán. Cuando los españoles llegaron allí, quedaron maravillados por una ciudad que parecía desafiar los prejuicios europeos sobre el mal llamado Nuevo Mundo. En el gigantesco mercado de Tlatelolco, donde el cronista Bernal Díaz de Castillo decía haber visto «mercancías imposibles de enumerar», se vendían, entre otras muchas aves, los guajolotes. Aquella «gallina de tierra», tan exótica para los recién llegados, estaba a punto de emprender un viaje transatlántico.

Manta de plumas de pavo nativos pueblo

Artículo recomendado

Los pavos tenían un papel central en la cultura de los indios Pueblo

Leer artículo

Teniendo en cuenta que, para entonces, el continente apenas comenzaba a llamarse América —todavía permanecía arraigada la idea de estar pisando las Indias Occidentales—, no es tan extraño que en francés y en catalán haya perdurado la denominación de gall d’indi o coq d’Inde. Hay evidencias de que, en 1519, comenzó el comercio de este animal hacia España. Hasta aquí todo bien. Pero es al iniciar su distribución —muy rápida, por cierto— por el resto de Europa cuando su nombre se convierte en la víctima perfecta del teléfono estropeado.

Tocado de Tlazolteotl Codice Borbonico lamina 13 detalle
Tocado de Tlazolteotl, Códice Borbónico, lamina 13. Cordon Press

Quizá la anécdota más curiosa con respecto al pavo puedan contarla los ingleses: según el registro de un zoólogo británico del siglo XVIII, se bautizó al animal como wild turkey porque, en aquella época, fue vendido en Inglaterra por familias turcas. Y en el caso de Portugal, aunque todo indica que debería tener un nombre muy similar al de la lengua castellana, parece ser que en algún punto se perdió la información: su denominación, peru, atribuye a Perú el origen de este animal.

El guajolote conquista el mundo

Peru, turkey o dinde, lo que sí está claro es que el pavo fue todo un éxito en el siglo XVI, sobre todo, entre las clases aristocráticas. Incluso los médicos avalaban las virtudes de consumirlo: «Su carne hace buena sangre, […] restaura a los débiles y convalecientes, aumenta el esperma e invita al coito», señalaba el italiano Castore Durante en una obra de la época. 

«Gestión del hogar - Lámina VI», 1907, (1907). Extraído de Everyday Cookery de la Sra. Beeton.
«Gestión del hogar – Lámina VI», 1907, (1907). Extraído de Everyday Cookery de la Sra. Beeton.Cordon Press

En 1560, por ejemplo, hay registro de que se consumieron alrededor de 150 pavos en una boda en Alemania, y de que diez años más tarde esta carne llegó hasta la mesa del rey francés Carlos IX. También diversos recetarios en Inglaterra y Francia incluían el pavo como ingrediente, y es que —como, por ejemplo, la piña en su momento—, el guajolote se convirtió en una comida lujosa y exótica, además de altamente nutritiva. 

Mientras tanto, en México este animal siguió una historia no muy distinta, aunque con raíces mucho más profundas: mucho antes de conquistar los banquetes de reyes y nobles europeos, ya era un pilar de la alimentación y la cultura mesoamericanas.

Fuente: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/ni-peru-ni-turquia-curiosa-historia-origen-pavo_26517

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio