Los Periodistas

Lo que mi abuela de 96 años ya sabía sobre longevidad saludable antes del ‘boom’ de la suplementación y el biohacking | Yo Dona

Comer sano y rico; dormir las horas suficientes y con la calidad necesaria; movernos todo lo que podamos y más; reír, amar y ser amados… Esa es la píldora que, en realidad, necesitamos todos

Merve/Pixels

Hace ya una década que mi Yayi nos dejó. Tenía 96 años y, prácticamente, hasta los 90 gozó de una salud de hierro. Y digo gozó en el más amplio sentido de la palabra, porque, hasta bien entrados los 80, no renunció a sus vacaciones en la playa con sus amigas. Amaba viajar y, aunque era castellana de pura cepa, necesitaba estar al lado del mar. Comía de todo, pero en pequeñas cantidades. En su cocina siempre olía a sofrito. Jamás fue al gimnasio, pero no paraba quieta. Crio, junto a mi abuelo José María, a siete hijos y su medio de transporte habitual fueron sus maravillosas piernas, las más bonitas y esbeltas que he visto en mi vida. «»Pero, Yayi, que caminas como Naomi Campbell. ¡A ver si te vas a caer con ese cruce de piernas que te me gastas!», le solía decir. Y ella se moría de la risa.

Mi Yayi se acostaba pronto y se levantaba al alba, porque le gustaba ventilar bien la casa a primera hora. Leía mucho -le fascinaba la novela histórica ylas novelas de Miguel Delibes- y era una conversadora fascinante. Como la mayoría de las mujeres de su generación, no lo tuvo nada fácil. Perdió a su padre cuando apenas era un bebé y a su único hermano cuando todavía era muy joven. También a su marido, al que amaba con locura, y a un hijo. Desde niña, trabajó, como ella solía decir, como una jabata. Y, hasta el día que se marchó, fue nuestra caporala (así solía llamarme a mí, su primera nieta); fue engranaje que nos mantenía a todos unidos.

Sobra decir que me acuerdo de ella todos y cada uno de los días de mi vida, pero seguramente ella no podría haber imaginado lo presente que está en mi cabeza ahora que toda la conversación en bienestar gira sobre el mismo tema: la longevidad saludable (healthspan). Hoy, que científicos de todos los ámbitos se afanan por encontrar la fórmula magistral que nos ayude a vivir muchos años sin achaques limitantes, me viene a la cabeza su imagen caminando, a los ochenta y muchos años, como la Campbell por el paseo marítimo de Alicante con uno de sus impecables trajes de chaqueta y pienso que, tal y como aseguran muchos de los expertos a los que tengo la suerte de entrevistar, las cosas son mucho más sencillas de lo que nos pensamos y que somos nosotros los que, sin darnos cuenta (o sí), las complicamos.

Y eso es, precisamente, lo que, con una diferencia de apenas unos días, me contaron el dermatólogo Ricardo Ruiz, fundador de Clínica Dermatológica Internacional, en la presentación de su libro ‘Larga vida a tu piel’, o la celebérrima ginecóloga estadounidense Jessica Shepherd y el neurocientífico y especialista en rendimiento cognitivo Emiliano Santarnecchi -director del Laboratorio de Modulación Cerebral de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard-, miembros del nuevo Consejo Científico Asesor de SHA: el estilo de vida es la herramienta más poderosa de la que disponemos para alcanzar esa dorada longevidad saludable con la que todos soñamos. Comer sano y rico (porque una cosa no quita la otra); dormir las horas suficientes y con la calidad necesaria para que nuestro organismo pueda recuperarse del desgaste de la jornada; movernos todo lo que podamos y más; reír, amar y ser amados… Esa es la ‘píldora’ que, en realidad, necesitamos todos; la misma que mi Yaya, la de los andares felinos de modelo de pasarela, tomaba sin ella saberlo.¡Cuánto la echo de menos!

Fuente: https://www.elmundo.es/yodona/vida-saludable/2026/07/24/6a4b7250fc6c83035e8b4571.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio