AVANCE CUÁNTICO
El protocolo desarrollado en Austria permite revertir el estado de una partícula cuántica y abre nuevas posibilidades para la computación cuántica

Por El Confidencial
- Hasta la NASA lo sabe: los humanos no fuimos los primeros seres vivos que visitamos la Luna
- Un árbol cae en el Amazonas y deja al descubierto siete esferas que no deberían estar ahí
Un grupo de científicos de la Academia Austriaca de Ciencias ha diseñado un protocolo que consigue hacer retroceder el tiempo en una partícula cuántica. El logro, que solo es posible en el ámbito subatómico, se presenta como un paso relevante para el futuro de la computación cuántica. La clave de este método reside en que permite devolver una partícula a un estado previo sin necesidad de medirla, algo crucial para no destruir la delicada superposición cuántica que caracteriza a los cúbits.
En el mundo macroscópico, procesos como romper un vaso o dejar caer un objeto no pueden revertirse, ya que el tiempo avanza de forma irreversible. No obstante, la física cuántica funciona bajo leyes distintas y ofrece escenarios donde esa flecha temporal puede alterarse. Para demostrarlo, los investigadores han creado un “interruptor cuántico”, un dispositivo que manipula fotones en condiciones controladas. De manera ilustrativa, se asemeja a deshacer una jugada en una partida de ajedrez sin revisar toda la secuencia previa.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Ffde%2Fd3a%2F01c%2Ffded3a01ced52e72b112e71edf6c4861.jpg)
TE PUEDE INTERESAR¿Tienes pesadillas con frecuencia? La ciencia tiene algo (malo) que contarte
R. Badillo
Este avance ha sido descrito como un “viaje temporal universal”, aplicable a cualquier sistema cuántico de dos niveles, no limitado únicamente a los fotones. El procedimiento interfiere en todas las trayectorias posibles de una partícula para dirigir su evolución hacia un estado concreto del pasado. Aunque no guarda relación con los viajes en el tiempo de la ciencia ficción, sus aplicaciones prácticas resultan prometedoras. Entre ellas destaca la posibilidad de corregir errores cuánticos, uno de los mayores obstáculos para construir ordenadores capaces de operar de manera estable.
El investigador Miguel Navascués, coautor del estudio, reconoce que, desde un punto de vista puramente teórico, el protocolo podría extrapolarse a seres humanos. Sin embargo, subraya que en la práctica este escenario es inviable, dado que las partículas de mayor masa plantean dificultades técnicas insalvables con la tecnología actual. Por ahora, el hallazgo se limita al laboratorio y a sistemas de escala cuántica, aunque representa un hito: demuestra que, en ese nivel, la noción de un tiempo lineal e irreversible puede ser desafiada.