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La historia real tras la Cenicienta: los orígenes reales del famoso cuento | National Geographic

De los mitos antiguos a la versión moderna, así cambió el cuento hasta convertirse en el que conocemos hoy, una versión mucho más dulce que la original.

Ilustración de George Cruikshank sobre La Cenicienta. 
iStock

Más allá del hada madrina y el zapato de cristal, la historia de Cenicienta es un relato universal que ha evolucionado desde la mitología egipcia hasta los estudios de animación de Walt Disney. Todo el mundo conoce la historia de la joven sirvienta maltratada por su madrastra y hermanastras, que con la ayuda de un hada madrina logra asistir a un baile, perder un zapato de cristal y conquistar al príncipe. Esta es “La Cenicienta” de Disney (estrenada en 1950), claro está y es una de las historias más icónicas del imaginario infantil. Pero lo que muchos no saben es que se trata de una de las versiones más edulcoradas de una historia con raíces sorprendentes y mucho más oscuras de lo que uno cree.

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Los orígenes de Cenicienta: de Ródope a Yeh-Shen

La versión más antigua conocida de la historia de Cenicienta proviene del Egipto grecorromano. El geógrafo e historiador griego Estrabón documentó en el siglo I a.C. la historia de Ródope, una esclava griega cuya sandalia fue robada por un águila mientras se bañaba. El ave la dejó caer en el regazo del faraón, quien, asombrado por la belleza del calzado y el simbolismo del suceso, la buscó por todo el reino hasta convertirla en su esposa.

Otra versión también temprana de esta historia aparece en la China del siglo IX, durante la dinastía Tang. Allí, la protagonista es Yeh-Shen, una joven que sufre abusos de su madrastra. En lugar de un hada madrina (tal y como apareció posteriormente en la película de Disney), Yeh-Shen cuenta con la mágica espina de un pez que resulta ser su único amigo, asesinado y cocinado por la madrastra.

Este le concede el deseo de asistir al baile imperial y, en su huida, pierde un zapato bordado de seda. En este caso, es el emperador quien la busca, fascinado no solo por su belleza, sino por la delicadeza de su pie del que cuenta con la huella de su preciado zapato. Ambas historias comparten elementos clave: una joven maltratada, un objeto perdido y un gobernante que se enamora de la dueña del mismo.

litografia cenicienta
Litografía de 1873 de Cenicienta. 

La versión italiana: Zezolla, la asesina involuntaria

En 1634, el napolitano Giambattista Basile publicó en su obra Pentamerone la historia de Cenerentola (La gata cenicienta, concretamente). En ella, la protagonista, llamada Zezolla, asesina a su primera madrastra al dejar caer la tapa de un arcón sobre su cuello; es convencida por su institutriz, quien luego se convierte en su nueva y peor madrastra trayendo consigo seis hijas.

La historia se torna más familiar cuando Zezolla recibe ayuda mágica de un hada que habita en una palmera y asiste a un baile real. Sin embargo, la violencia y el asesinato iniciales hacen que esta versión esté un tanto lejos del tono amable que popularizó Disney.

¿Cuál es la versión que inspiró a Disney?

El escritor francés Charles Perrault publicó Cendrillon (Cenicienta) en 1697 una versión que suaviza el relato original. Aquí aparecen por primera vez la calabaza convertida en carruaje, los ratones transformados en caballos, el hada madrina y, por supuesto, el famoso zapato de cristal. Esta Cenicienta es dulce, obediente y perdona a sus hermanastras, quienes terminan casadas con nobles de la corte. Sin duda, es un cuento con moraleja y final conciliador, que sedujo a Walt Disney para usar de base para la mítica película de 1950.

Los hermanos Grimm: sangre, mutilaciones…

Llegamos a la versión más oscura y sangrienta de Cenicienta. La versión de Jacob y Wilhelm Grimm, publicada inicialmente en 1812 y revisada en 1857, es la más tenebrosa de todas. En Aschenputtel (literalmente «la niña de las cenizas»), no hay hada madrina ni calabazas mágicas. La magia viene de un árbol que crece en la tumba de su madre, regado con sus lágrimas. Cuando el príncipe organiza un festival de tres días, la joven acude vestida con trajes que le otorgan unas aves mágicas.

En su huida pierde un zapato, pero este no es de cristal sino de oro. Sin embargo, lo más impactante ocurre cuando el príncipe llega a su casa y prueba el zapato en las hermanastras. Esta parte pasa a ser una cinta de terror: la primera de las hermanastras se corta los dedos para que le entre el zapato y la segunda, teniendo también un tamaño de pie mucho más agrandado, decide cercenarse el talón para que le quepa el zapato.

En esta grotesca escena, ambas son delatadas por unas palomas cantando y finalmente, cuando Cenicienta hace acto de presencia y se calza el zapato de oro, las palomas se posan en sus hombros. En la boda, estas mismas aves atacan a las hermanastras, arrancándoles los ojos por su maldad. Un castigo que, como muchos de los cuentos de los Grimm, refleja la crudeza de la justicia en la Edad Media.

Así, mientras que la versión de Disney deposita el poder en una figura externa como es el hada madrina, las versiones más antiguas de Cenicienta destacan la conexión con los muertos, con la naturaleza y con los animales.

Fuente: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/cenicienta-origenes-reales-famoso-cuento_25231

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