En las últimas semanas, la nación iraní sólo ha permitido el paso de barcos de países que han rechazado abiertamente la operación conjunta de Trump y Netanyahu.

Redacción / La Jornada / Sin Embargo
Irán anunció el sábado que los barcos iraquíes pueden cruzar el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica prácticamente bloqueada por completo por Teherán desde el inicio de la guerra en Oriente Medio a fines de febrero.
«Anunciamos que Irak, nuestro país hermano, no está sujeto a las restricciones que hemos impuesto en el estrecho de Ormuz y que dichas restricciones solo se aplican a los países enemigos», declaró el portavoz del mando de las fuerzas armadas iraníes, Ebrahim Zolfaghari, citado por la televisión estatal.
Las autoridades iraníes aseguraron este sábado que el Estrecho de Ormuz jamás volverá a ser un paso de libre navegación porque su estatus ha cambiado definitivamente con el comienzo de la ofensiva desencadenada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
«El Estrecho de Ormuz se ha convertido en una ventaja estratégica para Irán en las nuevas condiciones de seguridad y nunca volverá a tener el estatus que tenía antes», declaró el portavoz de la Presidencia del Parlamento iraní, Abbas Goudarzi, que esta misma semana anunció el comienzo de los procedimientos legislativos para imponer un coste de navegación a los barcos que transitan por el estrecho, a pagar en la moneda nacional, el rial.
En comentarios recogidos por la agencia semioficial Tasnim, Goudarzi asegura que «la gestión de esta importante vía marítima está en manos de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán, y ningún país tendrá derecho a transitar por ella sin el permiso de Irán, e Irán defenderá esta posición estratégica con todo su poderío militar».
Irán permitió durante las últimas semanas el paso con cuentagotas de los barcos con bandera o destino a países que han rechazado abiertamente la operación conjunta de Estados Unidos e Israel.
El portavoz parlamentario iraní avisó que Irán no tiene la más mínima intención de ceder a las pretensiones de Estados Unidos y que «el camino de la República Islámica no es ni el compromiso ni la rendición, sino la resistencia para consolidar la posición de Irán en el nuevo orden mundial».
Un futuro regional con acuerdos bilaterales
Poco después de estos comentarios, el propio presidente del Parlamento, Mohamad Baquer Qalifab, confirmó que Irán tiene intención de usar su dominio sobre el estrecho para proponer una nueva realidad regional a través de la firma de «acuerdos de seguridad bilaterales» con los países interesados «sin interferencias extranjeras», en referencia a Estados Unidos e Israel.
Fuente: La Jornada / SinEmbargo