
Jorge Castillo / Mediatik
La incorporación de un menor de edad procesado por el asesinato de la ciudadana argentina Natalia Andrade al Instituto D’Amicis, uno de los colegios privados más exclusivos de Puebla, ha desatado un fuerte conflicto al interior de la comunidad escolar.
El adolescente, identificado en medios como Axel “N.”, fue aceptado en segundo de secundaria del plantel.
Su presencia generó inmediata inconformidad entre padres de familia, quienes comenzaron a organizarse en grupos de WhatsApp para exigir la salida del menor.
Algunos tutores adelantaron que no llevarán a sus hijos a clases mientras las autoridades de la institución mantengan inscrito al estudiante.
En mensajes compartidos entre los propios padres circulan quejas directas hacia la institución.
“¿Dónde están los filtros del colegio? Confiamos en el colegio y le confiamos lo más valioso que tenemos”, expresaron, recordando que el Instituto D’Amicis presume procesos de admisión estrictos que incluyen cartas de recomendación y evaluaciones psicológicas, requisitos que en este caso cuestionan si fueron cumplidos.
“Se supone que te piden estudios y recomendaciones, pero ya nos damos cuenta que no. Qué triste que pase esto en un colegio en el que confiamos”, señalaron otros, advirtiendo que incluso acudirán personalmente al plantel para solicitar la baja del adolescente.
El malestar se extiende particularmente en la sección de secundaria, donde los padres aseguran que mantendrán la presión hasta obtener una respuesta formal por parte de la dirección escolar.
La postura mayoritaria, es no exponer a los hijos a la convivencia con un menor que enfrenta un proceso penal por homicidio.

El caso judicial
El 18 de junio de 2025, Natalia Andrade, de nacionalidad argentina, fue hallada sin vida en su domicilio ubicado en el fraccionamiento Lomas de Angelópolis, Puebla.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, el menor de 12 años habría participado en el crimen, aunque las circunstancias exactas continúan bajo investigación.
El adolescente fue vinculado a proceso y, pese a su edad, enfrenta cargos por homicidio. Como medidas cautelares, un juez le prohibió salir del estado, ordenó que permanezca bajo custodia de sus padres y determinó que no puede acercarse a testigos del caso.
De ser declarado culpable, la legislación establece que no puede ser enviado a una cárcel de adultos, pero sí podría cumplir su sanción en el Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes (CIEPA), bajo un esquema de rehabilitación y reinserción.
Polémica en la comunidad educativa
La presencia del menor en el Instituto D’Amicis reavivó el debate sobre los alcances de las medidas judiciales y las decisiones de instituciones privadas al aceptar a estudiantes en estas circunstancias.
Los padres reclaman que no fueron informados oficialmente del ingreso, sino que se enteraron al coincidir sus hijos con el estudiante en las aulas.
“El colegio nos exige todo tipo de requisitos para la inscripción y resulta que con este caso no aplicaron ninguno. No es justo”, fijaron los paterfamilis.
Hasta el momento, el Instituto D’Amicis no ha emitido una postura pública sobre el caso, pese a la creciente inconformidad.
Sin embargo, los padres de familia anunciaron que acudirán de manera conjunta al colegio para pedir explicaciones y exigir garantías de seguridad para sus hijos.
Mientras tanto, el proceso judicial contra el menor continúa en los tribunales. La comunidad argentina en Puebla y colectivos de mujeres han seguido de cerca el caso de Natalia Andrade, cuyo asesinato conmocionó a la opinión pública tanto en México como en Argentina.
La tensión ahora se trasladó a la vida escolar, donde el debate entre derecho a la educación y la exigencia de seguridad ha colocado al Instituto D’Amicis en el centro de la polémica.
Fuente: Mediakit