
Alejandra Arredondo / EFE
El abogado de la familia del migrante mexicano Lorenzo Salgado, que falleció tras recibir un disparo en el torso por parte de un agente migratorio en Houston, acusó este viernes al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) de intentar encubrir lo que calificó como un «crimen».
Domingo García, también miembro de la organización LULAC, aseguró en una entrevista con EFE que ICE mintió al afirmar que los agentes no llevaban cámaras corporales y al sostener que Salgado intentó arrollar a uno de ellos.
«Están tratando de encubrir, en mi opinión, un crimen, que fue la muerte de Lorenzo Salgado», afirmó García.
El abogado dijo haber visto videos grabados después del tiroteo en los que, según su versión, se observan cámaras sujetas a los chalecos de algunos agentes.
Los otros tres hombres que viajaban con Salgado en la camioneta cuando fue interceptada por ICE y que después fueron detenidos por la agencia han negado que chocara el vehículo contra los carros de los agentes o que intentara arrollar a uno de ellos, según reveló el abogado de ellos, Hugo Balderas, en una rueda de prensa hoy en Houston.
«Lo trataron como un perro»
Ante este panorama, la familia de Salgado no confía en que el Gobierno federal realice una pesquisa «imparcial e independiente», indicó García.
«Las autoridades deben admitir que cometieron un error y la persona que lo cometió debe ser castigada. La familia de Lorenzo necesita justicia», declaró.
El letrado denunció también el trato que, según la información recopilada por la familia, recibió Salgado tras resultar herido: los agentes le quitaron la cartera, lo esposaron mientras permanecía tendido en el suelo y lo trasladaron al hospital aún esposado.
«No puedo entender por qué, en vez de ayudar a un hombre que estaba tirado en el piso muriéndose, lo trataron como a un perro», afirmó García.
Salgado, de 52 años y originario del Estado de México, llevaba unos 35 años viviendo en Estados Unidos. Era propietario de una pequeña empresa de construcción con ocho empleados y trabajaba como carpintero de armazones.

Con «el sudor de su trabajo» sacó adelante a su familia y pagó los estudios universitarios de sus hijos, contó el abogado. Uno de ellos trabaja como profesor de secundaria, otro es ingeniero y el tercero todavía estudia.
«Fue un hombre que vino a vivir el sueño americano» y estaba cerca a obtener un permiso de trabajo y residencia permanente, agregó García.
«Cazando migrantes»
Salgado se dirigía al trabajo el martes junto con su hermano y otros dos compañeros cuando agentes de ICE interceptaron la camioneta en la que viajaban en Magnolia Park, un barrio históricamente latino de Houston.
Según la versión del Gobierno, los agentes intentaban detener a otro migrante contra el que pesaba una orden administrativa y creyeron que viajaba en la camioneta. Las autoridades sostienen que Salgado «ignoró las instrucciones», chocó contra uno de los vehículos de ICE e intentó arrollar a un agente, quien disparó «en defensa propia».
Los tres testigos directos, que permanecen recluidos en un centro de detención migratoria, aseguran, en cambio, que ningún agente se colocó frente a la camioneta y que los disparos entraron por los costados del vehículo.
La congresista Sylvia García reveló además, tras hablar con el director interino de ICE, David Venturella, que ni Salgado ni su hermano Víctor eran los objetivos del operativo. ICE no ha identificado públicamente a la persona que buscaban ni al agente que disparó.
Para el abogado, lo que sucedió con Salgado fue producto de un «perfil racial» y acusó a las autoridades de «andar cazando inmigrantes» en las comunidades latinas.
El letrado adelantó que la familia demandará a ICE y está en contacto con el Gobierno de México, que también busca avanzar acciones legales sobre esta muerte.
García dijo además que la familia de Víctor Salgado, hermano de Lorenzo y testigo directo del tiroteo, permanece oculta por temor a que las autoridades migratorias la detengan debido a su situación legal y la deporten para impedir que sus integrantes testifiquen o participen en una demanda.
«Tienen miedo de que la migra (agentes) llegue a sus casas, los arreste y los deporte para que no sean testigos ni presenten una demanda aquí en Estados Unidos», afirmó.
Fuente: YahooNews