Los Periodistas

El hombre en busca de la verdad

Óleo sobre lienzo, 2025

Inspirada en la Riviera Francesa, la obra de Álvarez entrelaza lo sensorial y lo metafísico: la calidez de las callejuelas mediterráneas, los colores vibrantes y la textura de la piedra antigua se convierten en escenario de una búsqueda existencial. El adoquinado irregular, intencionadamente medieval, marca un trayecto imperfecto, cargado de historia y tropiezos, que conduce la mirada hacia el horizonte.

En ese punto culminante aparece la sombra de un hombre enfrentada a un farol encendido en pleno día. Ese farol, desprovisto de lógica práctica, se convierte en alegoría de la verdad: una luz que insiste en brillar aunque no se necesite. Sin embargo, quien se acerca no es el hombre en sí, sino su sombra. La obra se abre entonces a la paradoja platónica: lo que vemos no es la esencia, sino la proyección. Como en el mito de la caverna, la verdad permanece fuera de nuestro alcance, intuida, perseguida, pero nunca poseída del todo.

La técnica expresionista refuerza esta tensión interior: los colores se imponen con fuerza, vibrantes y contrastantes, mientras la pincelada gruesa aporta relieve y dinamismo, especialmente en las ventanas y muros. Nada busca la perfección académica, sino la verdad emocional de la escena. El farol encendido nos recuerda que la verdad puede estar siempre presente y, sin embargo, permanecer esquiva; y el camino, como la calle de piedra, es irregular, incierto, profundamente humano.

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