Fuentes revelaron que el próximo año cuando se sustituirán las estructuras
Efraín Núñez / La Jornada de Oriente
Una fuga en las compuertas debido a que ya no sellan como antes estaría provocando un descenso drástico del agua en la presa Manuel Ávila Camacho, señalaron vecinos de la zona.
En un recorrido realizado por La Jornada de Oriente, los habitantes afirmaron que el desperfecto fue identificado hace tres años sin que hasta el momento se haya hecho algo para corregirlo. Aunque hasta el momento la Comisión Nacional del Agua (Conagua) no ha explicado los pormenores del desperfecto, fuentes de la dependencia señalan que a través de la fuga se escapa un volumen importante de agua y será hasta el próximo año cuando se sustituyan las compuertas que datan de hace más de 80 años.
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Los vecinos de San Pedro Zacachimalpa observaron el descenso inusual del nivel del vaso que en años anteriores tenía un nivel importante en el mismo mes del año. Sin embargo, en el recorrido realizado se observó que la zona seca que anteriormente estaba cubierta por agua se extiende por más de tres kilómetros, y llega casi a la altura de la junta auxiliar de San Baltazar Tetela.
Por momentos corrió el rumor de una fisura en la presa; sin embargo, las fuentes consultadas aclararon que es una fuga de líquido debido a que por su longevidad las compuertas ya no sellan como antes.
La caída del nivel del agua se acentúa más en las cercanías de las compuertas, donde según estimaciones de los observadores habría descendido unos 30 metros, aproximadamente. Tres lanchas estibadas en la orilla dan cuenta de aquella realidad. Las embarcaciones que antes eran movidas por el agua, ahora se ven casi a nivel de piso.
Justo delante de la presa, en el denominado dren de “Valsequillo” donde corre el agua para regar la zona de Tecamachalco, se observa que el líquido fluye con una menor fuerza como la habitual.
Las fuentes consultadas afirmaron que el descenso del nivel también puede deberse a que en los últimos años pasó de dos a tres las temporadas de riego al año. Explicaron que en este momento está por terminar la segunda de ellas y cuando eso ocurra se esperará a que la presa se vuelva a llenar con las lluvias de finales de la canícula para que después de octubre se realice el último riego.
Los vecinos refieren que aunque las últimas semanas no ha llovido lo esperado, durante las tardes y las noches sí ha habido precipitaciones, por lo que la presa debería de tener un nivel importante de líquido. Incluso compararon el estado actual de la presa a como se observa en la época de secas.
En el recorrido se observó que incluso las áreas de desfogue de la presa para evitar que se desborde cuando está llena lucen completamente secas ante la fala de líquido que corra por su superficie.