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“Día de Muertos Perruno”, peculiar celebración en Cuaxomulco a la que no puedes faltar | El Sol de Tlaxcala

La Fundación Orejitas de Gala invita a una noche de convivencia, fogata y calaveritas para los lomitos rescatados

Algunos perritos del albergue lucirán disfraces alusivos al Día de Muertos, como pequeñas calabazas. Armando Pedroza / Corresponsal

Con el característico toque de ternura que los animales pueden aportar, la Fundación Orejitas de Gala realizará nuevamente su tradicional “Día de Muertos Perruno”, un evento que busca, además de celebrar la vida y la memoria, concientizar sobre el abandono y el maltrato animal.

La cita será este sábado 25 de octubre y el primero de noviembre, a partir de las 18:00 horas, en el albergue ubicado en San Antonio Cuaxomulco, donde cerca de 150 canes rescatados aguardan la oportunidad de encontrar un hogar amoroso.

El “Día de Muertos Perruno” se ha consolidado como una de las actividades más esperadas en la comunidad, pues además de permitir la convivencia directa con los canes rescatados, ofrece un programa lleno de tradición, color y calidez, destacó Jesús Rivera Manoatl, fundador de Orejitas de Gala.

Así, durante la jornada, los visitantes podrán participar en una fogata nocturna de cuentos de terror, degustar antojitos mexicanos -como pozole, elotes, alitas y ponche- y, sobre todo, llevar su “calaverita” a los lomitos, ya sea en especie (croquetas, cobijas, jabón, escobas o artículos de limpieza) o consumiendo los alimentos que se venderán en el lugar.

Todo lo recaudado será destinado a la manutención diaria del albergue, que se sostiene principalmente gracias a donativos y al esfuerzo de su benefactor y un reducido grupo de colaboradores.

La gente no viene a pedir su calaverita, sino que los perritos son los que la piden -comenta entre risas Rivera Manoatl-. Cada evento tiene como objetivo sensibilizar a las personas y recaudar lo necesario para seguir cuidando a nuestros animalitos, sobre todo ahora que se acerca la temporada de frío y necesitamos cobijas y alimentoJesús Rivera Manoatl, fundador de Orejitas de Gala.

UN REFUGIO QUE NUNCA SE RINDE

La Fundación Orejitas de Gala mantiene su cupo casi constante, con alrededor de 150 perros bajo resguardo, cifra que refleja tanto el alto número de rescates como la dificultad para concretar adopciones, especialmente en el caso de los ejemplares adultos.

En un mes llegamos a colocar unos seis o siete cachorritos, pero adultos casi ninguno -lamenta el rescatista-. A veces pasa medio año antes de que uno logre ser adoptado. Pero seguimos trabajando, no bajamos la guardia. Siempre hay animalitos que necesitan ayudaJesús Rivera Manoatl, fundador de Orejitas de Gala.

El espacio, que surgió como una iniciativa ciudadana para dar refugio, alimento y atención médica a los perros abandonados, ha crecido a pulso. Rivera Manoatl recuerda que durante los primeros años la lucha contra el maltrato y la indiferencia parecía cuesta arriba, pero hoy percibe un cambio paulatino en la conciencia social.

Parece que no avanzamos, pero sí se nota una mejora. Hemos tenido apoyo de autoridades y de Bienestar Animal en varios rescates. Falta mucho por hacer, pero cada croqueta, cada adopción, cada visita cuentaParece que no avanzamos, pero sí se nota una mejora. Hemos tenido apoyo de autoridades y de Bienestar Animal en varios rescates. Falta mucho por hacer, pero cada croqueta, cada adopción, cada visita cuentaJesús Rivera Manoatl, fundador de Orejitas de Gala.

TRADICIÓN CON CAUSA

El festival, además de rendir homenaje a la tradición mexicana del Día de Muertos, también busca entrelazarla con un mensaje de empatía y responsabilidad hacia los animales. Quienes asistan podrán conocer las historias de vida de los lomitos rescatados, muchos de ellos sobrevivientes del abandono, el maltrato o accidentes viales.

El ambiente, según cuenta Rivera, es “mágico”: los niños escuchan los cuentos de terror junto a los peludos disfrazados de calabaza; los adultos se suman a las anécdotas, y poco a poco el refugio se llena de luz, risas y ladridos bajo las estrellas.

No tenemos instaladores ni decoradores –bromea-. Nosotros mismos armamos todo: las luces, los adornos, las áreas de convivencia. Es un trabajo comunitario que hacemos con cariño, y que nos prepara también para la siguiente etapa, que será nuestra Villa Navideña Perruna en diciembre”.

La fundación invita a todas las familias tlaxcaltecas a participar en este evento solidario y, de ser posible, contribuir con donaciones. “Un kilo de croquetas o más, una cobija o simplemente venir a convivir con ellos ya hace una gran diferencia”, enfatizó el fundador.

Fuente: El Sol de Tlaxcala

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