Los premios que celebran la ciencia más extraña celebran por primera vez su ceremonia fuera de Estados Unidos

Todo el mundo conoce los premios Nobel, un homenaje a investigaciones y descubrimientos que han cambiado la historia y cuya recompensa está a la altura del trabajo que hay detrás, una medalla de oro y un premio económico de casi un millón de euros. Pero, al otro lado del espectro científico, existen unos galardones que también reconocen investigaciones, aunque por motivos bastante menos convencionales.
Más información
- Los Ig Nobel premian un estudio contra los insultos al volante
- Los ‘IG Nobel’ premian a un médico que se realizó una colonoscopia a sí mismo
Los premios Ig Nobel son la contrapartida paródica de los célebres premios Nobel. Estos galardones reconocen investigaciones extrañas y divertidas y este año se han celebrado en Zúrich, Suiza, en una ceremonia que tuvo lugar por primera vez fuera de Estados Unidos en los 36 años de historia de estos premios.
Entre los trabajos premiados destaca una investigación que estudió qué ocurre cuando se entierran y desentierran cerca de 1000 pares de ropa interior. El estudio, realizado por Franz Bender, Marcel van der Heijden, Atlant Bieri y Pia Viviani, consistía en enterrar las prendas durante dos meses para analizar la actividad biológica de los suelos. Los investigadores concluyeron que el uso del suelo es un factor determinante en la descomposición de los tejidos.
Otro de los galardones más llamativos premió a los tres investigadores Matilda Brindle, Catherine Talbot y Stuart West por desarrollar una definición científica del beso. El equipo lo describe como una interacción de contacto oral-oral, dirigida, entre individuos de la misma especie, con movimiento de los labios o partes de la boca y sin transferencia de alimentos.
Un urinario para acabar con las salpicaduras y ricos con poca ética
La lista también incluye un estudio de física que analiza un problema cotidiano, cómo evitar las salpicaduras de los urinarios. Recibieron el premio por sus experimentos y modelos teóricos destinados a diseñar un urinario que reduzca este fenómeno. Según el estudio, algunos de los nuevos diseños podrían reducir las salpicaduras hasta situarlas en torno al 1,4% de los niveles habituales.
La categoría de Economía reconoció, por su parte, investigaciones que concluyen que las personas con mayores ingresos tienen una mayor probabilidad de protagonizar determinados comportamientos poco éticos. Los experimentos señalaban, entre otras conductas, que los participantes más ricos eran más propensos a saltarse a peatones, mentir en el trabajo o hacer trampas para obtener pequeñas cantidades de dinero.
El traslado de la ceremonia a Suiza ha sido una cuestión importante dentro de estos premios, por primera vez desde su creación, no se había hecho en ningún otro lugar. Lo que ha abierto la veda a criticar las duras políticas de visados e inmigración estadounidenses. Los organizadores aseguraron que no podían pedirle a los participantes y periodistas que viajaran al país al no considerarlo seguro.