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Colapso de ayer en Puebla no fue por lluvias sino por incapacidad del sistema de drenaje: Gutiérrez

Especialista afirma que la inundación en Puebla fue causada por el colapso del sistema de drenaje del río San Francisco y no por el desbordamiento

La inundación ocurrida el día de ayer en el municipio de Puebla no debe interpretarse como el “desbordamiento del río” en el sentido clásico provocado por la precipitación atípica de 70 milímetros de lluvia registrada, sino como el colapso hidráulico del sistema de drenaje urbano por la insuficiente capacidad de los ductos con los que se entubó el cauce del río San Francisco, advirtió el ingeniero Joel Gutiérrez.

Ambientalista y especialista en temas hídricos, Gutiérrez fue entrevistado esta tarde por La Jornada de Oriente y recordó que la cuenca actual del río San Francisco es de aproximadamente 32 kilómetros cuadrados, “debido a que entre 1940 y 1947 se construyeron en la cabecera de la cuenca canales de desvío hacia los ríos Atoyac y Alseseca, lo que redujo a menos de la mitad la superficie original de 73 kilómetros cuadrados”.

El investigador rememoró que en 2020 se realizó un estudio en la cuenca del río Alseseca, en donde se encontró que los canales de desvío estaban invadidos o azolvados, por lo que se recomendó su rehabilitación.

Indicó que en 1963 se inició el embovedamiento del río San Francisco con una capacidad de 3 metros cúbicos por segundo y, en 1999, se inauguró una ampliación del mismo con un cajón rectangular de 9 metros cúbicos por segundo de capacidad, por lo que debajo del boulevard 5 de Mayo pueden conducirse 12 metros cúbicos por segundo. Si no se da el mantenimiento adecuado a las entradas de agua (bocas de tormenta) y a los conductos bajo la avenida 5 de Mayo, la capacidad reportada es menor.

“La intensidad de las lluvias del día de ayer, precipitadas en una hora, representa un caudal de escurrimiento que supera varias veces el volumen que puede conducir el río San Francisco entubado, razón por la cual los ductos trabajaron a presión y por las bocas de tormenta empezó a brotar el agua, inundando las calles aledañas y convirtiendo a las vialidades en cauces superficiales temporales“, apuntó Gutiérrez.

El especialista remató: “Realmente no recuerdo un evento semejante en cuando menos 30 años, es decir, el periodo de retorno de lluvias en la cuenca supera ese lapso”.

Fuente: La Jornada

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