La hija de la actriz, Bruna Lucadamo, ha comentado la publicación del escritor Roy Galán agradeciéndole sus palabras sobre el debate generado en los últimos días.

Por Nuria Hernández / Vanity Fair
Aitana Sánchez-Gijón ha vivido en los últimos días la presión mediática después de la publicación en Lecturas de unas fotografías junto al también actor Maxi Iglesias. “Pero, ¿de qué vais? ¿Quiénes sois vosotros?”, decía la actriz a las puertas del teatro en el que interpreta Malquerida al ser preguntada por las instantáneas que se volvieron virales a las pocas horas. Tras ese momento incómodo, Aitana Sánchez-Gijón ha optado por guardar silencio aunque sí ha dejado clara su postura al respecto posteando en sus stories una reflexión sobre el derecho a la intimidad de los personajes conocidos.

“Entre la constricción de Ana Ozores por el cotilleo y el puritanismo que se narra en La Regenta”y una cámara de televisión que aguarda cual depredador fuera del Teatro Español en el que la actriz Aitana Sánchez Gijón trabaja, han pasado 150 años. Sin embargo, esta Vetusta España nuestra sigue queriendo saber más, saberlo todo, incluso lo que el otro no desea compartir”, comienza el texto que ha publicado el escritor Roy Galán en su perfil de Instagram.
“Es llamativo que sea el amor, el deseo o la tragedia ajena, lo único que moviliza nuestra curiosidad. Demandamos así que una mujer a la que no conocemos (por mucho que tenga un trabajo público) nos dé explicaciones de por qué se da un beso con un hombre. Además, jugamos al escándalo, que no es sino una forma moral de intervenir la realidad. Se usa para abrir un debate de algo que no tendría que ser debatido, porque si tú no tienes un problema, por qué deberían tenerlo los demás sobre algo que no van a vivir”, añade.
Galán, conocido escritor, influencer y activista LGTBI+, continúa: “Escribe Anne Dufourmantelle en Defensa del secreto que ‘Respetar el espacio íntimo del otro es hacer alianza con la noche sin querer ponerle fin, pensar que la luz no es lo contrario de la oscuridad sino su aliada más secreta, y reconocer en el secreto -actos, pensamientos, emociones-, lo contrario a una amenaza’. Dejar a alguien sin el derecho al secreto sería pues querer desvelar su interior. Es dejarle sin la posibilidad de mantener un jardín alejado del resto, algo propio. Hacerlo, además, en contra de su voluntad es una forma de dejarle sin la capacidad del lenguaje, de decidir las palabras para nombrar. Dejarle sin la posibilidad de vivir algo sin la mirada autoritaria de un padrepaís”.
Famoso por sus artículos en defensa del feminismo, Roy Galán concluye su texto, al que acompaña una foto de Aitana Sánchez-Gijón caracterizada de Ana Ozores, personaje principal de La Regenta y una mujer bella, culta y sensible atrapada en un matrimonio formal con un hombre mayor y asfixiada por la hipócrita sociedad de Vetusta, con esta reflexión directa hacia lo que ha vivido estos días la actriz y su derecho a vivir su vida lejos de la mirada ajena: “Es curioso porque el cuerpo público es un cuerpo de intimidad floja: poner límites parece una falta de respeto a quien te mira y cree que te hace con su mirada. Este hacer lleva aparejada una deuda, un peaje, que es que no puedes decir que no porque yo te reconozco. Decir que tenemos derecho a conocer la intimidad del otro sin su consentimiento es hacer ver que hay personas que merecen la expropiación pública de sus secretos porque sus vidas valen menos, son menos, es una manera de recobrar el poder que les damos. ¿Por qué motivo no debería tener Aitana Sánchez Gijón derecho a la noche?”.
Además de compartirlo en sus stories con un gran corazón, la protagonista de Amarga Navidad también ha comentado la publicación del escritor con un corazón rojo y su hija, Bruna Lucadamo, ha querido agradecerle su apoyo públicamente en los comentarios.

La amistad de Penélope Cruz
Además de este texto, Sánchez-Gijón ha compartido en sus redes una fotografía al lado de Penélope Cruz, una instantánea que también se ha viralizado estos días en redes como X mostrando la belleza y talento de las dos intérpretes. La foto está tomada en el backstage de la gala de los Goya de 2009; Penélope aparece con el premio en la mano, un Goya a mejor actriz de reparto por Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen, cinta en la que además comenzó su amor con Javier Bardem.
«La primera vez que la veo es en una fiesta de los Fotogramas, creo que en el 91. De repente se me acerca una chiquita muy joven y me dice, ¡hola, soy Penélope! Como vas a hacer una película que se llama El laberinto griego y yo he hecho una prueba para un papel pequeñito, quería saludarte y decirte que ojalá trabajemos juntas», recordaba en LaSexta Aitana Sánchez-Gijón sobre su amistad con Penélope Cruz, con la que además trabajó en El amor perjudica seriamente la salud.