Blanca Cordero y Germán Sánchez piden la no intervención del gobierno o políticos en el diálogo por el paro estudiantil

Por Carlos Moreno / e-consulta
Los problemas que causaron el paro en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) deben ser resueltos por la comunidad universitaria, estudiantes, docentes, directivos e investigadores con una discusión respetuosa con la rectora Lilia Cedillo Ramírez.
Así lo señalaron Blanca Cordero Díaz, profesora e investigadora del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades Alfonso Vélez Pliego, y Germán Sánchez Daza, académico de la Facultad de Economía, Germán Sánchez Daza, quienes abogaron por la no intervención del gobierno o grupos políticos.
Durante el programa Cuchara Cuchillo Tenedor ambos académicos de la BUAP señalaron que la Máxima Casa de Estudios poblana debe trabajar por un consejo universitario que represente a la comunidad estudiantil.
Aseveraron que hay fallas en los procesos para elegir a los representantes de unidad y al consejo universitario, pues ha habido elecciones a modo, que no representan la comunidad estudiantil, además de que las convocatorias son publicadas 15 minutos antes de que cierre el proceso. De hacerse de esta manera, advirtieron que los estudiantes no confiarán en los órganos.
Indicaron también que el paro se debe a que en 2020 quedaron pendientes los señalamientos de acoso, violencia e inseguridad, así como la desconexión que existe con los intereses de los estudiantes y la efectividad de los órganos universitarios, indicaron Sánchez Daza y Cordero Díaz.
Otro de los problemas que han presenciado Germán Sánchez y Blanca Cordero es que hay más personal administrativo que docentes en la nómina, cuando deberían contar con más académicos e investigadores para cubrir la demanda de 130 mil estudiantes.
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“Son 3 mil 200 administrativos contra mil 984 docentes a tiempo completo, un poco más que el doble, pero esto te habla de las prioridades en la estructura universitaria”, mencionó Sánchez Daza.

Fallos en los procesos democráticos
El integrante del Centro de Estudios de Desarrollo Económico y Social de la BUAP enfatizó que la universidad necesita de una reforma que transforme la manera en que opera la democracia en la institución para elegir a sus consejeros.
Los candidatos que forman parte de las planillas a consejeros son elegidos a modo, enfatizó Blanca Cordero.
“Hay que democratizar a la universidad porque ha generado políticas de control y cooptación de estudiantes y profesores para desactivar resistencias y garantizar lealtades mediante beneficios”, refirió la doctora en Antropología Blanca Cordero.
El hecho de que una universidad tenga prácticas antidemocráticas impide que se pueda conocer a fondo cómo se gastan los recursos públicos, ya que la BUAP recibe un ingreso de 10 millones de pesos al año, aseguró el docente de Economía.
Para que el problema termine debe reformarse la manera en que se elige al rector, luego a los consejeros universitarios y a los demás representantes, indicaron los académicos de la BUAP.
También se deben atender las denuncias de los universitarios, quienes piden que se frene el acoso por parte de los docentes que exceden su autoridad en las aulas o los que sólo llegan a leer láminas en sus clases, afirmaron los académicos.
“Es terrible que los maestros lleguen a leer láminas porque esto te dice que no hay una pedagogía o un conocimiento por parte del docente”, comentó Gerardo Sánchez.
Otras de las peticiones de los estudiantes es que no cuentan con espacios suficientes para acudir a hacer sus tareas en la institución, a pesar de que la universidad tiene espacios como los Edificios Multi Aulas (EMA).
“En pliegos petitorios denuncian el mal funcionamiento de los edificios EMA porque no son fáciles de acceder para los estudiantes si es que quieren realizar un trabajo extracurricular y les dicen ‘si no tienes clase no se te presta el aula’”; indicaron los docentes.
Para que el paro termine, la rectora Lilia Cedillo debe ser sensible al problema y las exigencias de la comunidad académica, ya que el asunto no se trata sobre la rectora sino los fallos democráticos. (MCJ)
