
Por ADITHI RAMAKRISHNAN / AP
NUEVA YORK (AP) — Los humanos y los grandes simios se han estado riendo de forma similar desde que se separaron del árbol evolutivo, según sugiere un nuevo estudio.
¿Cómo lo sabemos? Los investigadores hicieron cosquillas a 13 simios en cautiverio —entre ellos gorilas, orangutanes, chimpancés y bonobos— y registraron los resultados . La nueva investigación reexaminó esas grabaciones de hace décadas y las comparó con las risitas recién captadas de cuatro niños pequeños mientras les hacían cosquillas y jugaban en casa.
Según los investigadores, las risas de los humanos y los grandes simios siguen ritmos similares, con una sincronización regular entre ellas, un hilo conductor que probablemente refleja su vínculo con un ancestro común.
“En cierto modo, somos muy parecidos a otros grandes simios porque llevamos riendo de forma similar durante 15 millones de años”, afirmó la autora del estudio, Chiara De Gregorio, primatóloga de la Universidad de Warwick en Inglaterra.
La risa comunica una sensación de alegría y diversión sin necesidad de palabras. Muchos animales también pueden reír, pero sus risitas no siguen los patrones humanos con tanta precisión. Por ejemplo, cuando los investigadores hacen cosquillas a las ratas, estas responden con chillidos ultrasónicos.Historias relacionadas
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Los científicos que intentan descubrir cómo evolucionó la risa han analizado minuciosamente las expresiones faciales de los animales, pero se ha investigado menos sobre cómo suena la risa. Y en comparación con los simios, la risa humana se ha vuelto más rápida y compleja. Por ejemplo, nuestras risas suenan diferentes según el contexto: desde una risita educada entre compañeros hasta una carcajada sonora con amigos íntimos.
“Somos como los maestros de la risa, diría yo”, afirmó De Gregorio, cuyos hallazgos se publicaron el jueves en la revista Communications Biology.
Estas risitas evolucionaron para adaptarse mejor a las diferentes vidas sociales de los animales, explicó Brittany Florkiewicz, investigadora de comunicación animal en el Lyon College, quien no participó en la nueva investigación. Añadió que los hallazgos del estudio tienen sentido y señalan la necesidad de realizar más investigaciones.
Florkiewicz comentó que le gustaría escuchar grabaciones similares de otros animales con expresiones faciales juguetonas, como perros, caballos y gatos. Esto podría revelarnos más sobre la evolución de la risa y, de esta manera, comprender qué nos hace singularmente humanos, pero también qué similitudes existen entre los humanos y otros animales.
Estudiar los orígenes de la risa puede parecer cursi, pero es un aspecto de la comunicación humana que nos ayuda a comprender a los demás, incluyendo cómo aprendimos a hablar. Dado que los sonidos no se fosilizan, los científicos utilizan la evidencia disponible para reconstruir su origen, risa a risa.

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Fuente: https://apnews.com/article/great-ape-human-laughter-gorilla-bonobo-d3fc226a0e2aeeb36cb146c5064953bc