Los Periodistas

Esto es lo que comían los habitantes de las ciudades más antiguas del mundo en Mesopotamia hace 6.000 años | Comer

Los investigadores descubren la dieta de los adultos y también la de los bebés en Abu Tbeirah

El yacimiento de Abu Tbeirah, en el actual Irak | Sapienza Università

David Ruiz Marull / Comer / LV

Barcelona

Los dientes cuentan historias. Sobre la infancia, la nutrición o la vida cotidiana. Aplicado al pasado, este recurso proporciona información inimaginable hasta hace poco. La técnica ha permitido conocer la variada dieta del Paleolítico, la extraña alimentación a base de pescado de una anciana de hace 2.000 años o la última comida de Ötzi, el ‘hombre de los hielos’ que murió hace 5.300 años en los Alpes.

Un equipo de investigadores de la Sapienza Università de Roma ha descubierto ahora cuál era el régimen alimenticio en las ciudades más antiguas del mundo y cómo se alimentaba a los niños cuando comenzaron a expandirse los primeros centros urbanos en Mesopotamia hace unos 6.000 años.

Las primeras ciudades del mundo

Los arqueólogos italianos se han centrado en Abu Tbeirah, una ciudad de tamaño mediano ubicada en el sur de Mesopotamia, a orillas del río Éufrates, en lo que hoy en día es Nasiriyah (gobernación de Dhi-Qar, Irak), según explican en un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

A través del análisis de dientes humanos y animales hallados en el yacimiento, los expertos descubrieron que la población de ese antiguo enclave seguía una dieta omnívora basada principalmente en cereales, con un consumo limitado de carne y escaso o nulo consumo de pescado marino, a pesar de su proximidad a la costa.

Los dientes son extraordinarios archivos biológicosSapienza Università

“Estos hallazgos proporcionan una visión mucho más detallada de la vida cotidiana en la Mesopotamia urbana primitiva y nos permiten ir más allá de las fuentes escritas -registros administrativos que se centran en las prioridades de las élites- para reconstruir la alimentación de la gente común”, dice Matteo Giaccari, autor principal del estudio.

Hombres y mujeres parecen haber tenido un acceso similar a los recursos, lo que refleja una comunidad mayoritariamente no elitista con una distribución relativamente equitativa de los alimentos.

Lee también

Así eran las innovadoras técnicas culinarias de los chef de la prehistoria

David Ruiz Marull

‘Altius, fortius, lactus’… Consumir leche aumentó el tamaño del cuerpo humano

David Ruiz Marull

Hombres y mujeres parecen haber tenido un acceso similar a los recursos, lo que refleja una comunidad mayoritariamente no elitista con una distribución relativamente equitativa de los alimentos.

El trabajo también proporciona detalles poco comunes sobre la dieta intrauterina (lo que consumía la madre durante el embarazo), la lactancia materna y las prácticas de destete, aspectos clave de la primera infancia que suelen ser prácticamente invisibles en contextos arqueológicos.

Uno de los esqueletos halados en esta ciudad de tamaño medio del sur de MesopotamiaSapienza Università

La composición del esmalte dental revela cambios asociados a la nutrición en la primera infancia, lo que ha permitido a los expertos rastrear la transición desde la lactancia materna hasta el consumo de alimentos sólidos. “Los bebés eran amamantados durante un largo período y se introducían gradualmente productos complementarios como cereales y leche animal”, explican.

Estas prácticas, añaden los arqueólogos, coinciden con lo documentado en textos mesopotámicos antiguos, pero rara vez se puede observar a nivel individual, revelando no solo lo que comían las personas, sino también cómo las comunidades criaban a sus hijos.

Hombres y mujeres tenían una dieta similar en Abu Tbeirah Sapienza Università

“Poder reconstruir las dietas durante la primera infancia nos ofrece una perspectiva única de la vida familiar, los cuidados que recibían los más pequeños y la salud en una de las primeras sociedades complejas”, afirma Licia Romano, codirectora de las excavaciones de Abu Tbeirah.

Reconstruir las dietas antiguas en el sur de Mesopotamia ha sido durante mucho tiempo extremadamente difícil. El clima árido y los suelos salinos de la región destruyen el colágeno, el material orgánico tradicionalmente utilizado para el análisis isotópico de la dieta.

Cerámica encontrada durante las excavaciones en Irak Sapienza Università

Eso ha provocado que la evidencia directa de lo que comían las personas, en particular la gente común, ha permanecido prácticamente inaccesible. Para superar esta barrera, el equipo aplicó un enfoque innovador: el análisis de isótopos de zinc del esmalte dental.

Combinado con el estudio de isótopos de carbono y oxígeno y oligoelementos (minerales esenciales que el cuerpo humano necesita en cantidades diminutas), este método permite a los especialistas reconstruir dietas individuales sin depender del colágeno.

El estudio también fue capaz de analizar la alimentación intrauterina Sapienza Università

“Los dientes son extraordinarios archivos biológicos”, subraya la bioarqueóloga Mary Anne Tafuri. “Debido a su alta resistencia a la degradación post mortem, pueden analizarse incluso en contextos donde la aridez y la salinización podrían comprometer otros tejidos”, añade.

“Este enfoque nos permite responder preguntas que antes eran imposibles de abordar en regiones como Mesopotamia. Esto abre nuevas posibilidades para el estudio de las dietas antiguas, la nutrición infantil y los estilos de vida en entornos áridos de todo el mundo”, concluye la profesora Klervia Jaouen.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/comer/20260325/11498800/esto-comian-habitantes-ciudades-mas-antiguas-mundo-mesopotamia-6000-anos.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio