El descubrimiento fue realizado por dos turistas que caminaban por la base de un acantilado. Un museo local de ciencias naturales lo extrajo y confirmó su procedencia

Por R. Badillo / El Confidencial
Un desprendimiento en un acantilado costero dejó al descubierto un hallazgo paleontológico inesperado: los restos biológicos de un Megatherium americanum, un gigante de la megafauna sudamericana que vivió hace unos 400.000 años. El descubrimiento, detectado por turistas y confirmado por especialistas, ha despertado gran interés científico.
El hallazgo se produjo mientras dos visitantes caminaban por la base de un acantilado, donde observaron una estructura ósea de color anaranjado que sobresalía entre los sedimentos. La pieza, con un tamaño similar al de una pelota de fútbol, llamó su atención de inmediato y motivó el aviso a especialistas en paleontología, según medios locales.
Un fósil excepcional en la costa
Tras recibir el aviso, un equipo del Museo Municipal de Ciencias Naturales de Mar del Plata Lorenzo Scaglia acudió al lugar para evaluar el descubrimiento. Los trabajos de recuperación se realizaron con rapidez debido a las dificultades derivadas del estado del acantilado, donde la acción de las mareas y la erosión podían deteriorar los restos fósiles.
Los análisis preliminares permitieron identificar la pieza como un fémur derecho de Megatherium americanum. El hueso mide aproximadamente 80 centímetros de largo y 50 centímetros de ancho y presenta un notable estado de conservación. Los especialistas explicaron que el color anaranjado del fósil se debe a la presencia de óxidos de hierro en antiguos suelos húmedos donde quedó enterrado.
El gigante de la megafauna sudamericana
El Megatherium americanum está considerado el mayor perezoso terrestre gigante que jamás ha existido. Este imponente herbívoro formaba parte de la megafauna que habitó Sudamérica durante el Pleistoceno. Su tamaño resultaba extraordinario: podía alcanzar hasta 6 metros de longitud y cerca de 3 metros de altura.

Además, su peso estimado oscilaba entre 4.000 y 5.000 kg. Los expertos destacan que este animal poseía enormes garras y un sistema dental particular. Sus dientes, con raíces abiertas, crecían de forma continua para compensar el desgaste provocado por una dieta basada en vegetación abrasiva.
Investigación científica y protección del yacimiento
El fósil recuperado será sometido ahora a un proceso de preparación y análisis en el laboratorio del museo. Según medios locales, el especialista Néstor Toledo, investigador del CONICET en la Universidad Nacional de La Plata, podrá utilizar el hueso para estudiar con gran precisión las inserciones musculares y reconstruir parte de la anatomía de este animal prehistórico.
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R. Badillo
Los científicos también prevén continuar monitorizando el lugar del descubrimiento. La erosión natural del acantilado podría revelar nuevos restos en el futuro. Además, recuerdan que los fósiles están protegidos por ley en Argentina, por lo que está prohibida su extracción sin autorización oficial. Es más, existe la obligación de comunicar cualquier hallazgo a las autoridades.