En una época en la que las relaciones de pareja duraderas parecen cada vez menos frecuentes, el especialista ha sorprendido al afirmar que la transparencia absoluta no siempre es la mejor opción

ACyV / EC
En una época en la que las relaciones de pareja duraderas parecen cada vez menos frecuentes, Javier Urra, especialista en Psicología Clínica, pedagogo terapeuta y una de las voces más reconocidas del ámbito de la psicología en España, ha sorprendido al afirmar que la transparencia absoluta no siempre es la mejor opción. “Yo no le contaría todo a mi pareja y llevo 47 años con Araceli”, aseguró durante su intervención en el pódcast Vidas Contadas, donde reflexionó sobre compromiso, dependencia y gestión emocional.
El que fue psicólogo forense en la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia lanzó una pregunta a los espectadores: “¿Lo cuentas todo a tu pareja? Es una pregunta que hay que hacerse”. A partir de ahí expuso su postura: “Yo no le contaría todo a mi pareja, llevo 47 años con Araceli. ¿Pero de qué le voy a contar todo? ¿Y qué no debemos contar? Pues todo aquello que pueda generar un dolor que no tenga sentido”.
Urra planteó ejemplos concretos para ilustrar su argumento. «Contar lo que yo haya hecho antes de conocer a una persona, puede tener celos y además ya no puede competir con esa persona». También añadió otra situación: «Piensa que tu padre se está muriendo, ¿a qué viene decirle ‘te acuerdas cuando tenía 15 años que un día me hiciste tal y me disgustó de una manera’? ¿Viene a cuento? ¿Va a cambiar algo la relación? Se está muriendo. Cállate. Porque ser valiente es decir las cosas a veces y callarlas otras«.
Su planteamiento no defiende el engaño, sino la prudencia emocional y la utilidad de lo que se comparte. Para el psicólogo, no todo lo que se siente o se recuerda aporta valor a la relación si solo genera sufrimiento innecesario.
El especialista también abordó la idea del compromiso en tiempos de vínculos más frágiles. «Me uno sentimentalmente con mi pareja mientras dure. Si empiezas con mientras dure, no alcanzas los 47 años que llevo yo con Araceli. Mientras dure no, porque luego conoces otras cosas, otras personas, otros momentos». Urra diferenció etapas dentro de la vida en común: «No pasas del amor-pasión al amor-ternura, a hablar de los nietos. Entonces uno tiene que tener compromisos, fórmulas, liturgias».