De toda la pila de libros que tenía en casa acumulada, un thriller llamó mi atención. Comencé a leer la primera página y ya no pude parar. Ahora entiendo por qué todo el mundo está leyendo ‘Mantequilla’.

ELENA LÓPEZ / TELVA
No me puedo resistir a una buena novela negra. Tampoco quiero hacerlo, de hecho. Reconozco que de esa pila de libros que todos tenemos pendientes en algún lugar de la sala de estar, las novelas negras son las primeras que desaparecen. Y hay una que disparó mi curiosidad por mil.

Hablo de ‘Mantequilla‘, una novela de Asako Yuzuki basada en el caso real de la «asesina Konkatsu». Antes de que te dé pereza seguir leyendo porque los libros japoneses no van contigo, déjame decirte que yo tampoco soy especialmente fan de ellos. O al menos no lo era (llevo una racha de varios seguidos que sí que me han apasionado).
Pero, y aquí va una confesión terrible, en cuestión de libros, a veces me dejo llevar por lo que veo en redes. También es cierto que hay muchos ejemplares que me entran por los ojos. Y con ‘Mantequilla‘ sufrí ambas consecuencias. No dejo de verla recomendada y la cubierta no puede ser más llamativa.
De qué va Mantequilla

«Hay dos cosas que simplemente no puedo tolerar: las feministas y la margarina». Esta frase es uno de los reclamos de la portada. Y, claro, ante eso no queda otra que seguir leyendo. Porque la novela destila provocación y desde las primeras líneas, una se da cuenta de que está ante una novela negra diferente.
Os cuento el resumen en pocas líneas: la chef Manako Kajii se encuentra detenida y acusada de haber asesinado a varios empresarios, rico y solitarios, a quienes ha seducido con sus conocimientos culinarios. La periodista Rika, protagonista de la trama, decide intentar entrevistarla y su primer paso es escribirle una carta pidiéndole una receta de estofado de carne. La supuesta asesina no puede resistirse a responder y comienzan un intercambio de cartas y después visitas que giran más en torno a la comida que a su supuesta vinculación con los asesinatos.
La periodista comienza a influenciarse de su relación con Kajii, cocinando más, probando restaurantes y, en consecuencia, engordando kilos (que todo el mundo parece echarle en cara). Porque sí, parece que en Japón también la apariencia femenina es siempre objeto de debate.
El thriller está inspirado en un caso real el de la asesina de Konkatsu, autora de 3 muertes probadas (aunque sospechosa de más asesinatos). La «asesina cazamaridos» como se la conoce en Japón, sigue desde 2010 en prisión, donde abrió un blog y donde se casó con un admirador. Allí espera a ser ejecutada sin testigos.
Por qué debes leer Mantequilla

En primer lugar porque es algo totalmente diferente de lo que has leído hasta ahora. Su crítica a la sociedad japonesa y a la misoginia imperante está muy presente desde el inicio. De hecho, apenas te da tregua. El cuerpo de la mujer, de ambas protagonistas, es sometido a escrutinio y juzgado por todo su alrededor. Especialmente, cuando empiezan a coger kilos.
En segundo lugar por el placer de la comida. Es de esos libros que «dan hambre» en el sentido literal. Confieso que lo empecé a leer un sábado y tuve que pedir comida japonesa a casa. Un placer literario con todas las calorías, digno de estrella Michelin», decía de ella The Sunday Times, y no puedo estar más de acuerdo. Desde las primeras paginas vas a desear tener a tu lado arroz, mantequilla y salsa de soja. Solo espero que no te engorden…
Fuente: https://www.telva.com/cultura/2026/02/19/6994569302136e54128b4576.html