Los Periodistas

El monumento a Antoñete que vino de la mano de Morante y pone su acento en la afición de Madrid: «Es un acto histórico para con su legado» | El Mundo

La iniciativa del maestro toma cuerpo frente a la Puerta Grande de Las Ventas a 24 horas de su gran doble jornada; entra Frascuelo por Julio Aparicio en el festival; hoteles y restaurantes colapsados

La viuda de Antoñete, Karina Bocos, junto a Morante de la Puebla y Curro Vázquez. Zabala de la Serna

Madrid

Desde esta explanada de Las Ventas salía Antoñete niño corriendo detrás de los camiones por si con la inclinación de la cuesta de Alcalá, dirección Manuel Becerra, se caía alguna pieza de fruta con la que paliar el hambre de la postguerra.

Por esta explanada de Las Ventas sacaba la muchedumbre a hombros a Antoñete cincuentón y desarbolado de emoción en su gloriosa reaparición del 81 con toda su geometría, empaque y su izquierda a cuestas.

Desde esta explanada de Las Ventas salió el féretro de Antoñete muerto, hace 14 años, en su última Puerta Grande, camino de la leyenda, cumplida la máxima del oráculo griego de ser en la vida lo que eres. Y Chenel fue un gran torero.

En esta explanada de Las Ventas, Morante de la Puebla le ha levantado en esta soleada mañana de sábado un monumento que es la memoria de la afición de Madrid, historia de esta plaza que fue casa. Aquí se eleva ya la estatua de Antonio Chenel Antoñete, hecho de bronce y recuerdos.

La estatua de Martín Lagares representa a Chenel, el maestro del mechón blanco y los pulmones negros, en el patio de cuadrillas fumándose un cigarro, el pitillito del miedo. Eso se lo vio Antonio a Manolete de niño y ya se quedó con ello. Con la estampa y con el vicio. Forma la escultura, por su ubicación, un triángulo con las de Antonio Bienvenida y José Cubero Yiyo.

El acto de su descubrimiento comenzó a la hora prevista de las 12.30. Había en torno a la plaza el bulle bulle clásico de los días de toros, de aficionados, turistas y reventas. El ambiente para este domingo 12 de octubre de Morante es descomunal, con la mañana y la tarde copadas por su nombre: 46.000 espectadores a su reclamo. En los alrededores de la plaza, en bares y restaurantes, no admiten reservas desde el mes de agosto, cuando se supo el doblete del maestro para coronar esta temporada antológica. Viene gente de todas las partes del mundo, pues el festival cuenta además con los reclamos como Curro Vázquez y César Rincón. Lo de César en Colombia -en toda América realmente- y Francia se tiene por histórico; lo de Curro, sus 74 años, es un cañón de nostalgia. Ponce hace poco que se retiró y como no ha parado de torear en festivales no provoca los mismos entusiasmos, pero le da categoría. Julio Aparicio se cayó del cartel tal y como se supo -y tal y como se sospechaba- poco antes de desvelar el monumento. La entrada en el cartel de Carlos Escolar «Frascuelo» tocaba en el paladar de la conspicua afición de Madrid. Y la fuerza de Morante de la Puebla arma todo como un acontecimiento de fuerza universal.

Morante apareció puntual con un traje marrón, arropado por Carlos Novillo, consejero de Interior y Medio Ambiente de la CAM; la concejal del distrito de Salamanca, Cayetana Hernádez; el director gerente del Centro de Asuntos Taurinos, Miguel Martín; el empresario y el gerente de Plaza 1, Rafael García Garrido y Víctor Zabala; Curro Vázquez, Pablo Hermoso de Mendoza y la novillera Olga Casado. Morante quiso que Curro tirase también de la lona negra que cubría para desvelar la imponente estatua. No hubo discursos oficiales, y sí cierto barullo de medios de comunicación.

Más en El Mundo

Nutrientes que no deben faltar en tu dieta: 
cómo cuidamos huesos, músculos y articulaciones

Nutrientes que no deben faltar en tu dieta: cómo cuidamos huesos, músculos y articulaciones

Al torero cigarrero se le escuchó hablar y atender a la prensa, cerca de su apoderado Pedro J. Marques, de cómo surgió la idea, «en la soledad del invierno, cuando uno repasa vídeos, y cuando vi la torería y el clasicismo del maestro Antoñete pensé que debía tener un monumento en su plaza y que la afición lo disfrutara«. Precisamente, en el pedestal de la estatua se puede leer: «La afición de Madrid a Antoñete». Morante definió a Antoñete como «un torero bohemio, al que no tuve la ocasión de conocer mucho, pero me enamoré siempre de su toreo». A 24 horas de «la hora de la verdad», concluyó: «Ojalá por la mañana podamos dedicarle un homenaje sentido y triunfante y que por la tarde pueda rememorar un poco lo de la última tarde, incluso mejorarlo». Y esbozó una sonrisa.

Los hijos de Antoñete con su primera mujer -Pilar López Quesada- y su viuda, Karina Bocos, y el hijo de este su segundo y definitivo matrimonio, Marco Antonio, arroparon el emotivo momento en que se desveló la estatua. Karina dijo que se trataba de «un acto histórico, no sólo el monumento que va a recordar su toreo atemporal y su legado, sino este festival con todos esos toreros retirados que reaparecen por él. Le encantaban los festivales pero sabía cuánto pesaba Madrid». Garrido subrayó la leyenda del pedestal: «La nomenclatura de la afición de Madrid a Antoñete no puede ser más real, de hecho es la afición la que llena el festival. La iniciativa de Morante demuestra no sólo el compromiso que tiene con consigo mismo, sino con el toreo». Sobre la repercusión mundial de la doble jornada de mañana 12 de octubre, el consejero Carlos Novillo hizo hincapié en el colapso de hoteles y restaurantes -«está todo completo»- y, por tanto, en el tremendo impacto económico que supone para Madrid.

Fuente: https://www.elmundo.es/cultura/toros/2025/10/11/68ea009ae85ecef20f8b4597.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio