El dueño de la marca de coches se ha comprado un castillo en el centro de Salzburgo, pero le molesta el camino de montaña que tiene que atravesar para llegar. Su solución ha sido polémica.

Luis Fernando Romo / LOC
Con 20.000 millones en el bolsillo, Wolfgang Porsche (81) puede materializar los sueños que le plazca. En 2020, el actual presidente del consejo de administración de la marca automovilística compró por 8,4 millones de euros un pequeño castillo del siglo XVII en el centro de Salzburgo (Austria) que perteneció al excelente escritor Stefan Zweig, que huyó del país a Inglaterra ante la invasión nazi en 1934. Hasta ahí todo normal.
El problema estriba en que al milmillonario se le ha antojado perforar el monte Kapuzinerberg, una zona boscosa de 640 metros de altura considerada el gran pulmón verde de la ciudad, para construir un túnel que le lleve directamente desde el centro histórico hasta su residencia. Dado que el camino actual para subir por la ladera del Kapuzinerberg es muy estrecho, sinuoso, de solo un carril y bastante peligroso por las heladas invernales, Wolfgang propuso su idea al ex alcalde Harald Preuner del ÖVP (Partido Popular Austríaco).
Parece ser que el empresario aseguró que no se alteraría el paisaje de la zona vinculada al centro histórico declarada por la Unesco Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1996/1997. A priori la idea parece simple. Se trataría de unir el parquin público a pie de la colina con una zona de aparcamiento bajo la mansión con capacidad para nueve autos. En su momento, Wolfgang desembolsó 40.000 euros al político austríaco en concepto de derechos de servidumbre, lo que significaría una especie de señal para emprender las obras.

Pese a las muchas disputas vecinales y políticas, el proyecto no estaría al margen de la ley ya que la mayor parte de la superficie planificada se encuentra debajo de la propiedad de Villa Zweig. El proyecto que se desarrollaría en breve constaría de un solo carril de 4,75 metros de ancho y una pendiente del diez por ciento.
La ecologista Ingeborg Haller ha sido una de las primeras voces alzadas en contra de este plan al denunciar las sospechas de que el político «al parecer concedió de forma rápida y secreta una servidumbre al terrateniente en marzo de 2024, antes de las elecciones municipales o incluso después de que estas se perdieran».
A este respecto se tiene miedo de que las obras alteren el ecosistema del lugar y la conservación del patrimonio cultural. Además, según el semanario alemán Bünte, los Verdes han realizado varias protestas porque «rechazamos un trato especial para los súper ricos».
En respuesta a las críticas, el actual alcalde socialdemócrata Bernhard Auinger ha nombrado un perito certificado por el tribunal para que desvele los claroscuros de esta historia que tiene en vilo a Salzburgo, que cuenta con algo más de 150.000 ciudadanos. La ciudad es conocida mundialmente por haber sido el lugar de cuna de Mozart.

Los medios de comunicación locales aseguran que Wolfgang Porsche afirmó que la residencia estaría abierta al público de forma limitada para que pudiera visitarla, pero parece que esto cayó en saco roto en cuanto el año pasado empezara la renovación integral que está prevista que finalice este verano, ya que el millonario quiere instalarse lo antes posible. De esta manera disfrutará tranquilamente del Festival de Salzburgo que tendrá lugar del 18 de julio al 31 de agosto. Sin duda, uno de los acontecimiento sociales europeos más renombrados que congrega a la aristocracia de sangre y del dinero.
El nieto de Ferdinand Porsche acaparó la atención de la prensa rosa porque en 2023 solicitó el divorcio de Claudia Hübner, su tercera esposa diagnosticada con demencia, porque había empezado una relación con la princesa Gabrielle zu Leiningen (62), quien hasta el 2011 había sido la segunda mujer del Aga Khan IV, fallecido hace dos meses en Portugal, y quien era conocida en los círculos sociales como la Begum Inaara Aga Khan. A la pareja se la suele ver en los grandes acontecimientos austríacos como el Festival de Salzburgo.
Stefan Zweig no ha sido el único dueño relevante de la propiedad entre 1919 y 1934 ya que anteriormente había pertenecido al compositor Anton Paschinger, de ahí que a la mansión también se le conozca como Paschinger Schlössl.
Está previsto que sea bautizada como villa Porsche y que albergue una diminuta parte de la histórica colección de coches de Wolfgang Porsche, entre los que se encuentran los codiciados Porsche Carrera GT, el 356 America Roadster y un 356 Carrera 2000 en el mismo tono de verde que el 911 Turbo S, dos versiones muy raras del primer modelo de la marca.
Fuente: https://www.elmundo.es/loc/famosos/2025/05/03/681251efe9cf4a2b1e8b4573.html