
Isaí Pérez Guarneros / La Jornada
Esta noche, la Vía Atlixcáyotl, una de las vialidades más importantes de la zona metropolitana de Puebla, permanece colapsada debido a la manifestación de cientos de motociclistas que exigen la derogación de la reforma a la Ley de Movilidad de 2025, conocida como “Ley Casco”, la cual obliga a los usuarios de motocicleta a portar cascos con un holograma de identificación.
Desde hace más de cuatro horas, la protesta ha congregado a integrantes de diversos motoclubes y repartidores por aplicación, quienes mantienen ocupados dos carriles de la vialidad con sentido al Centro Histórico, además del estacionamiento del Centro Integral de Servicios (CIS), donde se desarrolla una segunda mesa de diálogo entre ocho representantes de los inconformes y autoridades del gobierno estatal.
La principal exigencia de los manifestantes es la derogación de la reforma o, en su caso, una nueva modificación que elimine la obligación de portar hologramas o engomados en los cascos. Los inconformes sostienen que esta medida estigmatiza a los motociclistas, incrementa la carga burocrática para los usuarios y no representa una solución efectiva al problema de la inseguridad.
Cabe recordar que la reforma a la Ley de Movilidad, aprobada en 2025, surgió luego de que el gobierno estatal identificó que Puebla se ubicaba entre las entidades con mayor incidencia de homicidios cometidos por personas que se desplazaban en motocicleta, situación que motivó el endurecimiento de las medidas de identificación para este sector.
Hasta el momento, aunque la Vía Atlixcáyotl no ha sido bloqueada en su totalidad, la movilización mantiene severamente afectada la circulación con dirección al Centro Histórico, provocando largas filas de vehículos, por lo que las autoridades han recomendado a los automovilistas utilizar rutas alternas para evitar la zona.
Al cierre de la presente edición, la segunda mesa de diálogo continuaba sin acuerdos definitivos. No obstante, algunos de los motociclistas advirtieron que, de no obtener una respuesta favorable a sus demandas, podrían prolongar la manifestación e incluso trasladarse a la caseta de Atlixco para permitir el libre tránsito de los automovilistas, como una medida adicional de presión contra el gobierno estatal.
Fuente: La Jornada