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Mapean el desierto de Dahshur y descubren que los constructores de pirámides pudieron utilizar este mecanismo para construirlas | Historia NG

El hallazgo podría revelar un papel hasta ahora desconocido del agua en la construcción de una de las primeras grandes pirámides del antiguo Egipto.

Pirámide Roja, erigida por el faraón Esnofru.
Olaf Tausch (CC BY 3.0)

Lucía Fernández Moreno / Historia National Geographic

Durante siglos, las pirámides de Egipto han sido el escenario de una de las grandes preguntas de la historia. ¿Cómo logró una civilización de hace más de cuatro milenios levantar monumentos de millones de toneladas en un paisaje dominado por el desierto? Las respuestas han evolucionado con el tiempo, desde las enormes rampas de piedra hasta la posibilidad de que el agua desempeñara un papel decisivo en la logística de estas colosales construcciones.

Ahora, una nueva investigación vuelve a situar ese elemento en el centro del debate. Dos gigantescas estructuras situadas junto a la Pirámide Roja de Dahshur, consideradas durante casi un siglo antiguas vías de transporte, podrían ser en realidad dos presas destinadas a controlar las crecidas y almacenar agua. La propuesta aún debe confirmarse mediante excavaciones, pero ofrece una nueva interpretación de un paisaje que parecía bien conocido.

De antiguas rampas a un posible sistema hidráulico

El estudio reúne por primera vez un conjunto de evidencias que lleva a reinterpretar dos estructuras lineales situadas al suroeste de la Pirámide Roja, construida durante el reinado del faraón Snefru hacia el 2550 a. C. Estas construcciones, de entre 600 y 700 metros de longitud, atraviesan el valle del Wadi Dahshur y habían sido identificadas desde mediados del siglo XX como calzadas o caminos utilizados para transportar bloques de piedra desde las canteras cercanas.

Presas
Fotografías de la Royal Air Force tomadas desde la Pirámide Roja, con una vista de dos presas al fondo. UCL Institute of Archaeology

Sin embargo, los investigadores sostienen que su morfología responde mejor al funcionamiento de un sistema hidráulico diseñado para contener inundaciones, retener sedimentos y regular el flujo del agua. Para llegar a esta conclusión, combinaron imágenes de satélite, mapas históricos, fotografías aéreas y modelos digitales del terreno que permiten reconstruir la topografía original de la zona.

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Un diseño que no encaja con una vía de transporte

Uno de los principales argumentos del estudio está en la forma de la estructura situada más al oeste. Vista desde arriba, no sigue un recorrido recto, sino un llamativo trazado en «zigzag» que resulta difícil de explicar como una ruta destinada al transporte de grandes bloques de piedra.

Ese diseño, en cambio, es habitual en determinadas infraestructuras hidráulicas. Los autores identifican en su parte central un posible aliviadero de tipo «pico de pato», una configuración que permite evacuar caudales elevados sin incrementar excesivamente la presión sobre la presa.

Dos presas con funciones complementarias

La investigación plantea que ambas estructuras habrían trabajado conjuntamente. La situada aguas arriba habría actuado como un dique de control capaz de retener los sedimentos arrastrados por las crecidas del valle antes de liberar el agua hacia una segunda presa, más próxima a la Pirámide Roja. Entre ambas existiría una amplia cuenca de unas 8,5 hectáreas destinada a reducir la fuerza de las avenidas antes de que el agua continuara su recorrido.

Dahshur
Las presas de Dahshur.Landreau et al. 2026

Otro de los elementos clave del estudio es un canal de desvío que ya había sido cartografiado a finales del siglo XIX y cuya existencia ha sido confirmada posteriormente mediante estudios geofísicos. Este corredor fluye paralelo a la cara occidental de la Pirámide Roja durante varios cientos de metros antes de girar hacia el este y aproximarse a unos 40 o 50 metros del monumento.

Los investigadores plantean que este canal pudo utilizarse durante la construcción de la pirámide para facilitar el transporte de materiales mediante pequeñas embarcaciones o trineos asistidos por agua. También habría servido para preparar morteros o abastecer de agua a los trabajadores. No obstante, subrayan que, por el momento, no existen pruebas arqueológicas directas que permitan confirmar ese uso.

Una hipótesis prometedora que aún espera confirmación

Los propios autores reconocen las limitaciones de su investigación. Las estructuras permanecen enterradas bajo la arena, nunca han sido excavadas y se encuentran dentro de una zona militar de acceso restringido. Por ello, todavía no puede determinarse con certeza si ambas presas fueron construidas al mismo tiempo que la Pirámide Roja, si son anteriores o posteriores, ni si el canal desempeñó realmente un papel durante las obras.

El equipo propone futuras excavaciones en las dos estructuras, el canal y la cuenca intermedia, además de estudios sedimentológicos, geotécnicos y dataciones absolutas. Solo entonces podrá confirmarse si estas monumentales construcciones fueron realmente parte de un sofisticado sistema hidráulico o si su función fue otra distinta.

Si las excavaciones respaldan esta hipótesis, el hallazgo obligaría a revisar la forma en que se interpreta el paisaje de Dahshur y aportaría una nueva perspectiva sobre el papel que la ingeniería del agua pudo desempeñar durante la construcción de algunas de las primeras grandes pirámides de Egipto.

Fuente: https://historia.nationalgeographic.com.es/actualidad/mapean-desierto-dahshur-descubren-que-constructores-piramides-pudieron-utilizar-presas-hidraulicas_26570

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