Fuster se cuestiona las funcionalidades de la IA en la relación médico-paciente

CADENA SER
Madrid
El cardiólogo Valentí Fuster ha acudido a ‘Vivir 100 años‘ y ha querido dejar clara su postura sobre el papel de la IA en la medicina: «Creo en la mente humana». Pere Estupinyà le ha planteado al cardiólogo un dilema con la llegada de la inteligencia artificial.
El periodista ha recalcado que hay una «sensación» acerca de estar en un momento de «ciencia acelerada» respecto a descubrimientos y avances desde la llegada de los centros de datos. Estupinyà se ha centrado en la esperanza de vida y la ha denominado «una especie de cuarta edad», debido a la esperanza de vida actual.
«Esta nueva longevidad se puede estirar mucho, no tiene mucho sentido estirarla a cualquier precio», ha explicado el periodista después de preguntarle al cardiólogo si considera que «vienen unos años donde podremos estirar todavía más la esperanza de vida en salud, al menos».
«Cuando hablamos de inteligencia artificial, todo el mundo habla», ha criticado Valentín Fuster. Desde el aspecto de la medicina, el doctor ha relacionado la inteligencia artificial con la electricidad por el «cambio radical» que han supuesto ambas en la vida humana: «En la medicina va a ayudarnos muchísimo en el terreno más burocrático».
«Va a ayudarnos en enfermedades más raras que no podemos hacer el diagnóstico en 10 o 15 minutos», ha explicado, manifestando seguidamente la gran preocupación que le plantea la llegada de esta tecnología.
«Creo en la mente humana»
El cardiólogo ha insistido en su creencia en la mente humana y su preferencia por «ir a estados más primitivos» en los que tenemos la capacidad de ser «creativos».
«Yo veo a los estudiantes de medicina ahora; son muy distintos a antes. En estos momentos les pides algo de un artículo y el chat y te lo dan ya escrito. Y dices, pero ¿dónde está la creatividad de esta gente? ¿A dónde va todo esto?», ha criticado.
Insiste así en que «como paciente y como médico» la relación entre médico-enfermo, esa «especie de importancia y de química», no puede dejarse en manos de la inteligencia artificial: «De los pacientes que vienen a verme a mí por aspectos cardiológicos, el 50% es psicológico. Magnifican su enfermedad, por ejemplo».
Se ha preguntado al finalizar su intervención si la inteligencia artificial será suficiente y capaz de poder hacer esto de la forma en la que lo hace el ser humano: «Yo tengo grandes problemas en pensarlo».