Parejas
La especialista explica que muchas parejas dejan de besarse con pasión porque asocian ese gesto únicamente al sexo, una dinámica que, con el tiempo, puede empobrecer la conexión emocional y el deseo

Las relaciones de pareja cambian con el paso del tiempo. La pasión intensa de los primeros meses suele dar paso a una etapa marcada por la rutina, el trabajo, los hijos y las responsabilidades. Sin embargo, diversos estudios apuntan a que mantener pequeños gestos de afecto puede marcar la diferencia en la satisfacción de la relación.
La psicóloga y sexóloga Monica Branni ha puesto el foco en un gesto cotidiano que, según ella, ha perdido el protagonismo que merece: los besos.

Lee también
Javier Quintero, psiquiatra: “Muchas parejas que rompen no es por falta de amor, es porque han dejado de divertirse juntos”
Marc Mestres
Durante una conversación en el pódcast Upeka, presentado por Tania Llasera, la especialista lanzó una reflexión que ha conectado con miles de parejas. “Los besos los tenemos muy, muy infravalorados a nivel erótico, de verdad.”
Para Branni, el problema no es que las parejas dejen de quererse, sino que con el tiempo acaban asociando el beso apasionado exclusivamente al inicio de una relación sexual.

Cuando besar deja de ser un gesto espontáneo
Según explica la psicóloga, al comienzo de una relación ocurre justo lo contrario. “Al principio de las relaciones, estadísticamente se ve, hay una curva hacia arriba de besos.”
No obstante, conforme pasan los meses o los años, muchas parejas empiezan a interpretar cualquier beso intenso como una invitación al sexo. Y eso, paradójicamente, hace que terminen evitando ese tipo de muestras de cariño. “Quitamos de la ecuación el beso porque pensamos: ‘Ahora no’. Y estamos quitando una parte supererótica de la relación.”

Esa pérdida, cuenta, tiene consecuencias que van más allá de la intimidad física. En su opinión, los besos ayudan a mantener viva la sensación de complicidad y hacen que “el vínculo se sienta algo estimulante, algo efervescente”.
Un ejercicio para recuperar la conexión
Durante la conversación, la presentadora comentaba que en muchas parejas se siente que un beso apasionado implica necesariamente acabar manteniendo relaciones sexuales.
Precisamente por eso, Branni propone romper esa asociación durante un tiempo. “¿Cómo reconstruimos esto? Quitando de la ecuación la relación sexual, de cualquier tipo, pero incentivando durante un par de semanas todas las interacciones eróticas.”
La recomendación consiste en recuperar los besos largos, los abrazos o el coqueteo cotidiano sin que exista la expectativa de terminar en la cama. “¿Quieres un morreo? Pues un morreo, pero no puedes acabar en la cama.”

A su parecer, este sencillo cambio ayuda a reconstruir la tensión erótica sin generar presión ni expectativas.
La ciencia también destaca el valor de los besos
Un estudio publicado en la revista Archives of Sexual Behavior concluyó que la frecuencia y la calidad de los besos se relacionan con una mayor satisfacción en la relación, incluso más que la frecuencia de las relaciones sexuales en algunos casos.
Por su parte, investigadores de la Universidad de Oxford han señalado que besar favorece la liberación de oxitocina, conocida popularmente como la hormona del vínculo, además de reducir los niveles de cortisol, relacionado con el estrés.
La psicóloga Sue Johnson, creadora de la Terapia Focalizada en las Emociones (EFT), también ha defendido en numerosas ocasiones que los pequeños gestos de conexión diaria son fundamentales para mantener la seguridad emocional dentro de la pareja.
Al principio de las relaciones, estadísticamente se ve, hay una curva hacia arriba de besos
Monica Branni, psicóloga y sexóloga
En los tiempos que corren, en que cada vez más parejas reconocen tener dificultades para encontrar momentos de calidad juntos debido al ritmo de vida, recuperar gestos como estos puede convertirse en una herramienta muy eficaz para cuidar la relación.