Los Periodistas

La psicología dice que las personas que son perfeccionistas en el trabajo no es por ambición, sino ansiedad | El Español

Los expertos señalan que la necesidad de hacerlo todo perfecto suele estar más relacionada con el miedo al error, al rechazo o al fracaso que con el deseo de triunfar.

Un hombre frustrado con su trabajo. iStock

Sara Carrasco / El Español

Todos conocemos a esa compañera que nunca da una tarea por terminada, a la persona que revisa un correo cinco veces antes de enviarlo o quien se queda trabajando más horas de las necesarias para asegurarse de que todo salga perfecto.

A simple vista, podría parecer una cuestión de ambición o de ganas de destacar.

Sin embargo, la psicología apunta que detrás de ese perfeccionismo laboral suele esconderse algo tan común como es la ansiedad.

La psicología dice que las personas que son egocéntricas ante otros esconden una autoestima muy vulnerable

Aunque creemos que la sociedad suele premiar a las personas perfeccionistas, la realidad es que vivir bajo la necesidad constante de hacerlo todo bien puede resultar agotador.

Y es que para muchas personas, realmente no se trata de buscar la excelencia, sino de evitar errores, críticas o la sensación de haber fallado.

Los médicos coinciden: «A partir de los 60 hay que andar más de 6.000 pasos al día para reducir el riesgo de sufrir limitaciones»

Según explican los expertos de Mundo Psicólogos, este comportamiento suele estar relacionado con el miedo. Miedo a no cumplir las expectativas, a decepcionar a los demás o a no sentirse suficientemente válido.

Por eso, cada tarea se convierte en una prueba que debe superarse sin fallos, generando una presión constante que termina pasando factura.

Carlos Gutiérrez, veterinario: «Si tu gato emite un maullido parecido a un ronroneo quieren decir ‘gracias por la comida'»

El problema aparece cuando los estándares son tan elevados que resultan prácticamente imposibles de alcanzar. En esos casos, el trabajo nunca parece suficiente.

Siempre hay algo que mejorar, un detalle que corregir o una tarea que podría haberse hecho mejor. Como consecuencia, la satisfacción dura apenas unos minutos antes de que aparezca una nueva preocupación.

Sistema de khettaras en el complejo dunar de Erg Chebbi.

Marruecos cambia de estrategia: descubre 28.000 kilómetros de canales milenarios que revelan cómo llevar agua al desierto

Esta forma de funcionar no solo aumenta los niveles de estrés, sino que también puede afectar al bienestar emocional.

De hecho, diferentes investigaciones han encontrado una estrecha relación entre el perfeccionismo y problemas como la ansiedad, los pensamientos obsesivos o la baja autoestima.

Dr. Sánchez Viera, dermatólogo: «Uno de los mayores errores que vemos es pensar que solo existe riesgo cuando vamos a la playa»

Además, muchas veces estas conductas tienen raíces más profundas. Algunas personas han crecido sintiendo que debían esforzarse al máximo para recibir reconocimiento o aprobación.

Y, con el tiempo, esa necesidad acaba trasladándose al entorno laboral, donde el rendimiento se convierte en una forma de buscar seguridad y validación.

El pueblo medieval ideal para una escapada: un castillo del siglo XII y un refugio de osos pardos en un parque natural

La buena noticia es que no todo está perdido. Cada vez más psicólogos insisten en la importancia de aprender a diferenciar entre hacerlo bien y hacerlo perfecto.

Aceptar que equivocarse forma parte del proceso, establecer límites saludables y rebajar la autoexigencia son claves para trabajar con mayor tranquilidad.

Fuente: https://www.elespanol.com/ciencia/20260627/psicologia-dice-personas-perfeccionistas-trabajo-no-ambicion-ansiedad/1003744294144_0.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio