La gran cita del fútbol ya está en marcha y las selecciones lucen con orgullo sus equipaciones. Mientras Bélgica homenajea a Magritte y México evoca la Piedra del Sol azteca, España reivindica uno de sus mayores tesoros culturales: su legado literario.

Adidas / Wikimedia Commons
Elsa Salom / Historia National Geographic
Periodista cultural y community manager
España conserva algunos de los tesoros más preciados de la literatura universal. Obras como El cantar de mio Cid o Don Quijote de la Mancha han sobrevivido al paso de los años hasta convertirse en símbolos de la cultura española y referentes de la literatura mundial. Sus páginas amarillentas, desgastadas por el paso del tiempo, albergan historias apasionantes que han forjado la identidad de todo un país.
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Y es precisamente esa imagen, la de los manuscritos y libros antiguos, la que ahora salta al terreno de juego. Porque la selección española lucirá en el Mundial 2026 una fascinante equipación que rinde homenaje al patrimonio literario nacional.
Pero antes de descubrir los detalles de esta singular camiseta, que ya es toda una reliquia para los más aficionados, nos detendremos en el escenario donde la veremos desfilar: la Copa Mundial de la FIFA, el torneo que cada cuatro años paraliza al mundo en más ámbitos de los que podemos imaginar.
¿CÓMO NACIÓ EL MUNDIAL DE FÚTBOL?
Hoy es el acontecimiento deportivo más seguido del planeta, pero los orígenes del fútbol internacional fueron mucho más humildes, casi en petit comité. El 30 de noviembre de 1872, Escocia e Inglaterra se enfrentaron en Glasgow en el primer partido internacional reconocido de la historia. Aquel encuentro, presenciado por unos 4.000 espectadores, terminó con un empate a cero, pero eso no importaba, pues ya había marcado el inicio de una nueva dimensión para el fútbol.

Después, el fútbol se expandió con rapidez por Europa y América. La creación de la FIFA en 1904 impulsó la organización de competiciones internacionales y abrió el camino al primer Mundial, celebrado en Uruguay en 1930. Trece selecciones participaron en aquella edición inaugural, que terminó con la victoria del país anfitrión.
Por su parte, España estuvo presente desde aquellos primeros años y alcanzó su mayor éxito en 2010, cuando conquistó su único título mundial tras derrotar a Países Bajos. Aunque todavía habrá que esperar para saber qué selección levantará el trofeo en 2026, ya conocemos las equipaciones que vestirán los equipos participantes, entre ellas una de las más llamativas del torneo: la española.
ESPAÑA VISTE LITERATURA
Se trata de la segunda equipación de la selección española. Y ya es una de las favoritas de los hinchas. Detallista, refinada y elegante. Presentada por la marca deportiva Adidas, busca rendir homenaje a uno de los grandes pilares culturales del país: la literatura.
El espectacular diseño de la camiseta esconde detalles que, de forma simbólica, evocan las páginas de un antiguo libro que guarda una historia que quizá tuviera lugar en algún lugar de la Mancha… ¿Y a qué nos recuerda el blanco roto? A las páginas ocres, marcadas por el paso del tiempo. Sobre ese lienzo nace un patrón geométrico en color pirita inspirado en las ilustraciones y los grafismos presentes en manuscritos y obras clásicas.
Los detalles cromáticos tampoco son casuales. El burdeos de las mangas y el cuello recuerda a las cubiertas de los volúmenes históricos que hoy se conservan como tesoros en bibliotecas y archivos, mientras que los acabados dorados evocan las letras y ornamentaciones que decoraban los títulos y textos de los libros antiguos. La referencia cultural se extiende incluso a uno de los elementos más discretos: la «ñ» dorada de «España», situada en la parte posterior del cuello, un guiño a uno de los rasgos más distintivos de la lengua.
Pero La Roja —como se conoce popularmente a la selección española— no será la única que aprovechará el evento para reivindicar su identidad, su arte y sus raíces. Otras propuestas irrumpirán en el terreno de juego y lo convertirán en toda una galería de referencias culturales.
Camisetas que cuentan historias
Una de las propuestas más llamativas es la de México. Su equipación incorpora referencias a la Piedra del Sol, también conocida como calendario azteca, una de las piezas arqueológicas más emblemáticas del país.
Bélgica, por su parte, se ha decantado por rendir homenaje a uno de los artistas más influyentes del siglo XX: René Magritte. La camiseta visitante se compone de tonos azul claro, rosa y blanco, claramente inspirada en su estética surrealista. Además, incluye el mensaje «Ceci n’est pas un maillot» («Esto no es una camiseta»), un guiño directo a la famosa obra «Ceci n’est pas une pipe».

El Mundial reúne cada cuatro años a millones de seguidores dispuestos a vivir momentos inolvidables, entre goles y tensión. Pero más allá de los estadios y las celebraciones también se hacen hueco otras historias menos evidentes, pero igual de relevantes: las que nos hablan de arte, literatura, patrimonio e identidad cultural.