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Retenes policiacos desaparecen cuando pasan los cargamentos de “huachigás” en Tepeaca | LJO

Entre 18 a 20 horas tractocamiones y pipas cruzan por la carretera Puebla–Tehuacán

Isaí Pérez Guarneros / La Jornada de Oriente

Los retenes policiacos de agentes municipales que normalmente se ubican en los accesos carreteros de Tepeaca desaparecen en horarios nocturnos, justo cuando habitantes reportan el paso de camiones de carga y pipas utilizadas para el transporte clandestino de gas LP robado, una situación que ha despertado sospechas entre la población.

Testimonios recabados por este medio señalan que los cargamentos suelen movilizarse principalmente entre las 18 y las 20 horas de los lunes, martes y miércoles hacia distintos puntos del municipio. Debido a ello, habitantes consideran que podría existir una posible colusión de autoridades municipales con los grupos que operan el robo y traslado ilegal de combustibles en la región.

Las juntas auxiliares identificadas por los vecinos como puntos de extracción utilizados por grupos huachicoleros son San José Carpinteros, San Nicolás Zoyapetlayoca y San Bartolomé Hueyapan.

Desde esos tres puntos saldrían diversos tractocamiones y camionetas equipadas con pipas para el almacenamiento de gas LP, las cuales son escoltadas de manera constante por camionetas y, en algunos casos, por motociclistas encargados de abrirles paso.

Según los testimonios consultados, las pipas circulan sin las luces encendidas y con mantas oscuras cubriendo los autotanques. Los tractocamiones, por su parte, transitan sin necesidad de escolta permanente y sin ser cubiertos con lonas, como ocurre con algunas de las pipas.

De acuerdo con los habitantes, el modus operandi se mantiene prácticamente sin cambios desde los puntos de extracción hasta los inmuebles donde son resguardadas las pipas y los tractocamiones.

Los vecinos sostienen que estos domicilios serían plenamente identificables para la población, situación que les hace presumir que las autoridades municipales tendrían algún grado de conocimiento o complicidad respecto de estas actividades.

Esta percepción también es reforzada por los testimonios que señalan la existencia de una red de vigilantes encargados de resguardar los inmuebles utilizados para el almacenamiento y de alertar sobre posibles operativos en la zona.

Respecto a la extracción del gas LP, los habitantes afirman que ésta se realiza en cuestión de minutos por cada pipa o tractocamión equipado con autotanques, cuya capacidad oscila entre los 5 mil y los 12 mil litros. Posteriormente, los vehículos son trasladados a bodegas y casas de seguridad durante las tardes y noches de los días antes referidos.

A partir de estos inmuebles operaría la red de distribución mediante pipas que portan rótulos falsificados de empresas legalmente establecidas, como Global Gas, con el objetivo de facilitar el traslado del combustible hacia otras regiones y su posterior comercialización.

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Lo anterior habría quedado expuesto con la explosión de seis pipas de gas LP en la colonia San Juan Negrete el pasado jueves, ya que la zona donde ocurrió el estallido correspondía a una bodega que, según vecinos, operaba sin regulación visible por parte de las autoridades competentes. El incendio consumió cerca de 40 mil litros de gas licuado.

El estallido ocurrió detrás del Centro Escolar General Miguel Negrete Novoa, en un predio ubicado cerca del Camino Viejo a Carpinteros que, de acuerdo con diversos habitantes, era un “secreto a voces” por funcionar como punto de resguardo de pipas vinculadas al mercado ilegal de gas LP.

Según varios testimonios, este inmueble formaría parte de una red de propiedades utilizadas por grupos huachicoleros, la cual incluiría distintos domicilios distribuidos en la cabecera municipal.

Hasta el cierre de la presente edición, las autoridades no habían podido determinar la legalidad del lugar. Sin embargo, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) informó el pasado viernes que la bodega se encontraba a un kilómetro con 200 metros de una toma clandestina que presuntamente era utilizada para la extracción del gas licuado que terminó por estallar el jueves.

Conforme al modus operandi descrito por los vecinos, estas pipas habrían llegado durante la noche del miércoles o incluso días antes, ya que el movimiento de estos vehículos hacia los inmuebles señalados como parte de la red ocurre principalmente los lunes, martes y miércoles dentro de un lapso aproximado de dos horas.

Hasta el momento, el ayuntamiento de Tepeaca, encabezado por el morenista Julián Alfredo Velázquez Romero, informó durante entrevistas concedidas a distintos medios de comunicación el día de los hechos que la administración municipal no tenía conocimiento de la existencia de un predio utilizado para el almacenamiento de gas LP, ya fuera legal o clandestino.

Esta versión contrasta con los testimonios de vecinos que, desde el primer momento de la explosión, aseguraron haber detectado previamente la llegada de pipas que presuntamente transportaban “huachigás”.

Por otra parte, el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim) presentó en su informe trimestral de 2026 un reporte elaborado con datos de Petróleos Mexicanos (Pemex), en el que Puebla aparece como la entidad con más tomas clandestinas de gas LP en el país. Dentro de ese panorama, Tepeaca figura como el principal foco de incidencia al concentrar 44 de las 157 tomas clandestinas registradas entre enero y marzo de 2026.

Para dimensionar el fenómeno, en todo el país se contabilizaron 299 casos durante el primer trimestre del año, es decir, una toma clandestina cada siete horas con 19 minutos. En ese contexto, Puebla concentró el 52.5 por ciento del total nacional.

Consulta: Puebla es primer lugar en tomas clandestinas de gas LP y Tepeaca encabeza entre los municipios

La bodega que estalló el pasado jueves albergaba seis pipas: cuatro con capacidad de 5 mil litros y dos con capacidad de entre 10 mil y 12 mil litros. Todas, presuntamente, portaban rótulos de Global Gas.

Cabe recordar que desde el año pasado, en distintos municipios de la región han sido aseguradas pipas que transportaban gas de procedencia ilícita utilizando marcas falsas. En una entrevista previa con este medio, el área de comunicación de la empresa señaló que ha detectado el uso apócrifo de su imagen por parte de grupos huachicoleros, quienes la emplean para facilitar la distribución de gas LP extraído ilegalmente.

Esta práctica, explicaron, busca generar confianza entre los consumidores mediante la apariencia de legitimidad que otorgan los sellos y distintivos de la compañía.

No obstante, dichas pipas carecen de la regulación necesaria para garantizar la seguridad de los usuarios y de las zonas por donde se transporta este material altamente inflamable.

La empresa también indicó que no ha registrado reportes de robo de unidades de su flotilla destinadas al reparto de gas LP, por lo que presume que los grupos delictivos únicamente rotulan vehículos propios para comercializar el combustible de manera ilícita.

Con estos hechos, se trataría del tercer caso detectado en el estado relacionado con el uso de rótulos apócrifos de la compañía. El caso previo ocurrió en abril pasado en el municipio de San Miguel Atzompa.

Por estos hechos, la empresa mantiene trabajos de colaboración con la Fiscalía General de la República (FGR), instancia que será la encargada de esclarecer lo sucedido en San Juan Negrete, Tepeaca.

Al cierre de la presente edición, el gobierno del estado informó que no se reportaron personas lesionadas ni víctimas mortales.

Fuente: https://www.lajornadadeoriente.com.mx/puebla/retenes-policiacos-desaparecen-cuando-pasan-los-cargamentos-de-huachigas-en-tepeaca/

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