Depender demasiado del azar puede salirnos extremadamente caro si no disponemos un plan B como alternativa.

Por P.M. / ACyV
El ser humano debe tener en cuenta ciertos pilares fundamentales antes de involucrarse en cualquier proyecto de vida. Si bien la constancia y la disciplina son algunos puntos a tener en cuenta, ningún propósito puede ser logrado si no se dispone de la confianza suficiente en este. Se trata de un sentimiento que nos ayuda a salir de cualquier obstáculo que nos topemos por el camino.
Tener esperanza en que alcanzar la meta es un deseo realista puede motivarnos a continuar luchando por ella en los momentos más difíciles. Sin embargo, un exceso de la misma puede nublar nuestra vista acerca de las posibilidades que presentamos y el tiempo y esfuerzo que nos queda para lograrlo.
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Confiar demasiado en que las posibilidades estén de nuestro lado puede convertirse en el origen de nuestros errores, tal y como diferentes pensadores han compartido a lo largo de la historia de la humanidad. En el campo de la filosofía, encontramos en Tales de Mileto una de las frases más reveladoras al respecto.
Necesidad de previsión
“No esperes que la fortuna te sonría siempre; es voluble como el viento”, aseguraba el autor de la antigua Grecia. Y es que una falta de previsión ante un futuro improbable puede ser uno de los caminos más directos al fracaso autoimpuesto. Es la senda por la que circulan personalidades cercanas a la arrogancia y la temeridad.
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La estadística puede jugar muchas veces a nuestro favor, provocando que veamos un acierto seguro en nuestras diferentes decisiones. Incluso la suerte puede abrazarnos cuando el resto de elementos indican la caída a la que vamos a arriesgarnos a caer. Sin embargo, las situaciones no siempre se desarrollarán como nos gustaría.
Hay tantos factores que se encuentran fuera de nuestro control que dejar todo el peso de nuestros actos a la casualidad es un riesgo demasiado amplio. Sin embargo, planear varias alternativas puede darnos un margen para poder corregir nuestra trayectoria si esta comienza a torcerse, incluso cuando todo pueda parecer perdido.