Los Periodistas

La desordenada vida amorosa de Clint Eastwood que cumple 96 años sin querer jubilarse | CHIC

El legendario cineasta planea nuevos guiones mientras lidia con el recuerdo de sus ocho hijos de seis relaciones distintas y su millonario legado.

Cordon Press

Manuel Román / CHIC

Clint Eastwood es superviviente de una generación de importantes cineastas que llega a la edad de noventa y seis años lleno de proyectos, según él mismo se encarga de hacer público, signo de su vitalidad y ganas de vivir. Su pasado como actor y director no puede ser más brillante. En cuanto a su vida personal, ha sido siempre un donjuán impulsivo, sin mantener un equilibrio entre sus muchas relaciones amorosas. Lo más llamativo es que, según su biógrafo Patrick McGilligan, no sepa cuántos hijos tiene (alguno ni siquiera lo reconoció); el primero de los cuales asegura este que lo tuvo cuando estaba en la escuela secundaria.

Su cumpleaños lo festeja este último día de mayo. Nació en San Francisco. Continúa residiendo en una ciudad californiana, Carmel, donde hace varias décadas fue alcalde, función pública de la que salió airoso ante sus vecinos, siendo considerado un buen munícipe, ocupado en labores sociales y el mantenimiento del ambiente.

Cuando percibió que sus películas daban mucho dinero, montó su propia productora, Malpaso. A diario acude a su oficina y allí se encierra unas cuantas horas planeando nuevos guiones con la esperanza de que alguno pueda ser llevado a la pantalla. Ya lo consiguió en 2024, hasta ahora su última película, Juror número 2. Pero que lo logre como actor o director, o ambas cosas a la vez, en un próximo futuro lo vemos complicado. Las aseguradoras tendrían en cuenta su edad y, dado el coste que hoy tiene cualquier rodaje, ni él mismo podría hacer frente a su financiación. Y eso que se estima su patrimonio en cerca de cuatrocientos millones de dólares.

Pero con sus proyectos se entretiene. Declara: «No dejes entrar al viejo (en referencia a su provecta edad), no permitas que la vejez dicte lo que uno puede o no hacer. Hay que vivir con propósito y pasión sin importar la edad». Más o menos lo que Luis Buñuel le decía a Fernando Rey, y que este me transmitió: «A ciertas edades, hay que tener siempre proyectos«.

Luego están sus dedicaciones al deporte: el golf es el que practica. Dispone de un campo privado en donde se asienta un hotel de su propiedad. Compone música de jazz, piezas de blues. No se olvide que firmó las bandas sonoras de varios de sus filmes. Y se entretiene en su cocina practicando platos de esencia italiana.

Setenta años como duro galán

En sus comienzos cinematográficos aparecía en los créditos como Bob Robertson. En los primeros años 60, como protagonista de películas de vaqueros, vino a España donde a las órdenes de Sergio Leone, que potenció en Almería el llamado spaghetti western, rodó tres películas, ya siendo en los repartos protagonista con su nombre definitivo, Clint Eastwood: Por un puñado de dólaresLa muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo. Imperturbable subido a su caballo, con un cigarrillo medio apagado entre los labios, disparando a sus contrincantes con envidiable puntería. Con esas películas su posterior cotización en Hollywood se elevó considerablemente. Y por lo general, marcando su propia línea interpretativa: la de un héroe frío, calculador, inexpresivo. ¿Los críticos lo consideraron alguna vez un actor digno de llegar a la categoría de John Wayne? Este nunca quiso tenerlo a su lado. Pero en cambio ha resultado ser en sus setenta años de carrera un nombre taquillero y famoso. Con los años, ha llegado sí a ser más considerado como director.

Relacionado

Su intensa biografía amorosa

En su vida particular digamos que ha hecho siempre lo que ha querido. Se casó dos veces: con Maggie Johnson (1953-1984) y con Dina Ruiz (1996-2014). Entre medias, un sinfín de relaciones con amantes diversas. Siendo ya un conquistador nato, sorprende conocer que su primera boda con Margaret (Maggie) Neville Johnson fue tras una cita a ciegas en 1953, casándose en noviembre. Todavía faltaban más de diez años para que como actor comenzara a sobresalir. Pero infiel por naturaleza, durante ese noviazgo tuvo tiempo también de tener una hija, Laurie, fruto de su romance con una compañera de la compañía de actores aficionados en la que estaban, niña que adoptó una pareja pues ni la madre ni menos el padre quisieron hacerse cargo del bebé.

Clint Eastwood y algunos de sus hijos

De todas esas relaciones, se calcula que Clint fue padre de ocho hijos con seis mujeres, descendientes de los que, por lo que cuenta su antes mentado biógrafo, nunca quiso saber nada. Quien así procede manifiesta una conducta egoísta e irresponsable, en caso de ser cierta, como se asegura en varias fuentes. Una de las parejas que tuvo, Sondra Locke, estaba casada desde 1967 con un tal Gordon Leigh Anderson, que era manifiestamente homosexual. Nueve años después de estar con ella, Clint la dejó, y ella continuó con quien era su marido legal, el citado marica, hasta su muerte en 2018. Fue uno de sus grandes amores. Quizás el morbo de estar en el lecho con la esposa de un gay le divertía.

No abdicó Eastwood de su condición seductora y con noventa años aún se pavoneaba de tener una compañera en la cama, Christina Sandera, a la que ligó sin muchos esfuerzos, pues era camarera en el hotel de propiedad del actor. Diez años permanecieron en amor y compañía hasta que ella murió en julio de 2024. Desde entonces, muy a pesar suyo, y aunque la actividad sexual ya no le urgiera apenas, continúa soltero… y sin compromiso a la vista, aunque haga bromas si su mirada se pierde tras unas faldas.

Fuente: https://www.libertaddigital.com/chic/corazon/2026-05-31/la-desordenada-vida-amorosa-de-clint-eastwood-que-cumple-96-anos-sin-querer-jubilarse-7411781/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio