Usuarios los prefieren por el costo, que va de los 15 a los 30 pesos
Efraín Núñez, Patricia Méndez / Isaí Pérez Guarneros / La Jornada de Oriente
Aunque en el discurso oficial se sostiene que se redujo al mínimo la circulación de taxis pirata en Puebla, siguen operando decenas de vehículos que ofrecen este servicio en distintos puntos del Periférico Ecológico, la Vía Atlixcáyotl, el bulevar Valsequillo y la 16 de Septiembre. Sus conductores se coordinan con personas en tierra mediante teléfonos celulares para advertirse la presencia de personal de la Secretaría de Movilidad y Transporte y han dividido entre grupos los tramos de circulación, como constató La Jornada de Oriente en un recorrido realizado este fin de semana.
Estas unidades se colocan debajo de puentes vehiculares y recogen pasaje en puntos específicos del Periférico, como la 24 Sur, la 16 de Septiembre, la 11 Sur y la caseta de Angelópolis, lo que contrasta con el argumento de la secretaria de Movilidad y Transporte, Silvia Tanús Osorio, quien afirmó que las acciones de la dependencia redujeron al mínimo la circulación de este tipo de transporte.
En pleno operativo para el retiro de unidades irregulares se observó que los taxis colectivos no dejaron de circular. Durante la visita se detectaron patrullas de la Secretaría de Movilidad y Transporte y de la Policía estatal realizando revisiones, lo que disminuyó el flujo de algunas unidades, pero docenas de taxis pirata siguieron operando mediante movimientos coordinados con personas en tierra y llegaron a subir hasta siete pasajeros en un solo vehículo. Usuarios dijeron preferir este servicio porque la línea 4 de la Red Urbana de Transporte Articulado RUTA tarda más de media hora en pasar.
También se observó que suben pasaje en puntos específicos donde “checan”, como si se tratara de vehículos con registro oficial y permisos vigentes.
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Operación coordinada en la 24 Sur y 16 de Septiembre
En medio del operativo de la Secretaría de Movilidad se observó a conductores de unidades pirata coordinándose con personas en tierra a través de teléfonos celulares. Estos últimos se instalan de manera permanente en las esquinas de la 24 Sur, la 16 de Septiembre, la 11 Sur y en las laterales de la Vía Atlixcáyotl.
“Júntame al pasaje, ya voy para allá”, expresó el conductor de una unidad tipo Dodge Attitude, color verde, que circulaba con lugares vacíos de la 16 de Septiembre a la 11 Sur sobre la lateral del Periférico Ecológico. En ese punto, el vehículo se llenó con hasta siete pasajeros que buscaban llegar a la caseta de la Vía Atlixcáyotl y a Cuautlancingo. La demanda elevó la tarifa en 5 pesos, incremento que los usuarios aceptaron pagar para llegar a tiempo a sus trabajos.
De regreso, ante la presencia de vehículos de la dependencia, los taxis pirata dejaron de pasar por la Vía Atlixcáyotl con dirección al centro de la ciudad para evitar el decomiso de sus unidades. El punto con mayor número de personas esperando estos servicios fue el cruce de la 11 y la 24 Sur, donde se contabilizaron entre 10 y 15 personas formadas para abordarlos.
Usuarios recurren a taxis colectivos ante el paro de transportistas
En la zona de Valsequillo, sobre todo en los laterales del entronque entre el Periférico Ecológico y el bulevar Carlos Camacho Espíritu, al sur de la capital poblana, operan varios de estos vehículos. Se estacionan de manera habitual en la esquina de ese cruce, donde se colocó una carpa improvisada que funciona como punto de control o zona para “checar”.
En estas unidades pueden viajar hasta cuatro personas, quienes pagan en promedio 15 pesos o incluso 20 pesos por trayecto. Los recorridos se realizan a lo largo del Periférico Ecológico y, desde esa zona, es común que los usuarios se dirijan hacia la Recta a Cholula o a Plaza San Diego, en el municipio de San Pedro Cholula.
El día del recorrido de este diario se registró un bloqueo total de transportistas que no aprobaron la revista vehicular del 31 de enero, lo que dejó a muchas personas atrapadas por la escasez de transporte público. En entrevistas breves, relataron que el uso de estos taxis pirata no se debe solo al costo, sino a las facilidades de traslado que ofrecen a los habitantes del sur de la ciudad.
Vecinos del fraccionamiento La Guadalupana señalaron que, aunque el transporte público no se paralizó en toda Puebla tras el retiro de unidades sin revista vehicular aprobada, en esa zona la afectación fue casi total. Indicaron que prácticamente dejó de pasar la ruta 44, que cubría esa parte de la ciudad hacia el norte-poniente de la capital.
Ante este escenario, los habitantes incrementaron el número de transbordos: de uno o dos, ahora requieren hasta cuatro rutas para llegar a su destino. Esto alarga los tiempos de traslado a más de hora y media para llegar a sus centros de trabajo o actividades.
A lo anterior se suma que los taxis regulados no ofrecen tarifas competitivas frente a los taxis pirata. Mientras los recorridos en unidades irregulares son considerablemente más bajos, en los taxis oficiales los mismos trayectos pueden costar entre 200 y 300 pesos. Incluso si cuatro personas comparten el viaje, cada pasajero termina pagando entre 30 y 35 pesos más que en los servicios irregulares, lo que representa precios de entre 50 y 80 por ciento más altos.
En plataformas digitales de transporte, las tarifas van de 160 a 200 pesos para los mismos recorridos y se incrementan en horas pico, lapso en el que, de acuerdo con usuarios, se intensifica el uso de taxis pirata en Puebla.
Algunos usuarios en Valsequillo refirieron que los conductores de estas unidades estarían afiliados a la organización Antorcha Campesina. Otro punto identificado por los usuarios se ubica a la altura de un establecimiento de comida rápida McDonald’s, sobre la Recta a Cholula.
Habitantes de la zona aseguraron que también operan otros vehículos presuntamente irregulares. Señalan que no solo cubren rutas en la zona metropolitana, sino que existen “camionetas” que conectan la capital poblana con municipios como Atlixco e Izúcar de Matamoros, entre otros, con un costo promedio de 80 pesos por viaje.
Indicaron que los puntos de salida no se limitan a la Vía Atlixcáyotl, pues se ha detectado un incremento en la zona de Reforma Sur, específicamente en el área del Suburbia ubicado frente a la Línea 1 de la RUTA.
Difícil moverse en transporte público por la Atlixcáyotl, dicen usuarios
Ante la falta de suficientes unidades de rutas del transporte público y las dificultades para desplazarse a varios puntos de la zona de Angelópolis, los taxis colectivos pirata se han convertido en la opción de traslado más utilizada. Así lo expresaron transeúntes consultados por este diario en un recorrido realizado el viernes entre la una y las tres de la tarde, cuando cientos de personas, sobre todo estudiantes, necesitan desplazarse entre esos puntos.
Personas entrevistadas en la esquina del puente de la Prolongación de 16 de Septiembre y la salida hacia el Periférico, con rumbo a Angelópolis, explicaron que no hay derroteros que los acerquen a calles aledañas a la avenida Osa Mayor y a otras ubicadas en Ciudad Judicial, por lo que les resulta más conveniente tomar un taxi pirata en Puebla que sí los acerca. Señalaron que, de optar por una ruta convencional, tendrían que esperar más tiempo y caminar varias calles desde la parada más cercana.
Aunque pagar entre 15 y 20 pesos por viaje les resulta oneroso si se considera que deben tomar otro vehículo de regreso y hacerlo entre cinco y seis días a la semana, consideran preferible ese gasto frente a utilizar rutas que no los llevan de forma específica a sus centros de trabajo y estudio.
Una usuaria relató que, en ocasiones, debe esperar más de 40 minutos un microbús de alguna ruta, el cual además avanza con menor agilidad que un vehículo compacto, por lo que prefiere usar un taxi pirata pese a que carece de regulación. Mientras daba su testimonio, llegó un vehículo blanco en el que ya viajaban alrededor de cuatro personas; al detenerse, los pasajeros bajaron para dar lugar a quienes esperaban sobre la lateral del Periférico, en su mayoría estudiantes de no más de 16 años.
En menos de dos minutos los usuarios se acomodaron como pudieron en el automóvil, con bolsas y mochilas, reduciendo al mínimo el espacio del conductor, quien aceleró en cuanto cerró la puerta, una de las ventajas que destacan quienes usan este servicio. Un usuario que no alcanzó a subir relató que todos los días debe desplazarse desde la Prolongación de la 16 de Septiembre a una calle ubicada detrás de un supermercado Walmart en Ciudad Judicial, tramo al que no llega ninguna ruta del transporte público, por lo que coincidió en la necesidad de utilizar estos taxis colectivos.
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