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Hallan el guiso más antiguo del mundo en la ciudad recién descubierta en Egipto | El Confidencial

La ciudad de Imet, que llevaba perdida 2.000 años, albergaba muchos misterios escondidos: desde casas de varios pisos hasta una olla perdida en el tiempo

Foto: Restos de Imet, antigua ciudad de Egipto. (@TourismandAntiq)
Restos de Imet, antigua ciudad de Egipto. (@TourismandAntiq)

Una olla con restos aún sobre el hogar. Bandejas de barro donde se dejaba levar el pan al sol. Y todo, en una cocina que nadie había pisado desde hace 2.500 años. Como ya adelantábamos en El Confidencial, el hallazgo de la ciudad egipcia de Imet, en el delta oriental del Nilo, ha dejado boquiabiertos a los arqueólogos de las universidades de Manchester (Reino Unido) y Sadat City (Egipto), que han logrado localizar y excavar este asentamiento del período tardío egipcio gracias a imágenes satelitales de alta resolución. 

La excavación, realizada en la zona de Tell el-Fara’in, también conocida como Tell Nabasha, no solo ha permitido reconstruir escenas de la vida doméstica en el siglo IV a. C., sino también recuperar valiosos objetos rituales y funerarios. “Cuando sacas algo así de la tierra y eres la primera persona en tocarlo en 2.500 años, te da una auténtica sacudida”, explicó el Dr. Nicky Nielsen, director del proyecto, en BBC.

Una ciudad densa, próspera y religiosa

Los trabajos han revelado que Imet fue una ciudad próspera, con una infraestructura urbana compleja. Las casas-torre de varios pisos, construidas con muros de cimentación gruesos, se encuentran rara vez en otras zonas de Egipto y apuntan a una densidad poblacional significativa. El equipo también halló graneros, recintos para animales y una gran zona pavimentada para el procesamiento de grano, lo que sugiere una economía local activa

El equipo también halló graneros, recintos para animales y una gran zona pavimentada para el procesamiento de grano 

Además, las excavaciones sacaron a la luz un camino ceremonial vinculado al culto de la diosa cobra Wadjet, así como un gran edificio con pilares monumentales y suelos de yeso que datan del período ptolemaico. Para Nielsen, este tipo de arquitectura evidencia los cambios en los paisajes religiosos del Egipto helenístico.

El menú perdido de Imet

Entre los objetos más sorprendentes, los arqueólogos encontraron una olla de barro sobre un hogar en una cocina doméstica. En su interior, los restos bien conservados de un guiso de pescado con huesos de tilapia. Junto a ella, bandejas de barro usadas para fermentar pan al sol, todo ello en un callejón angosto de una de las viviendas excavadas. El conjunto ofrece una instantánea única de la vida cotidiana hace dos milenios y medio. 

“Este descubrimiento abre nuevas puertas a nuestra comprensión de la vida urbana, la espiritualidad y la alimentación en el Delta”, asegura Nielsen. El yacimiento ha proporcionado también un valioso repertorio de objetos religiosos. Entre ellos, una figurilla shabti de loza verde de la Dinastía XXVI, que los antiguos egipcios depositaban en las tumbas de funcionarios para que trabajaran por ellos en el más allá. “Era su forma de escapar del trabajo después de la muerte”, ironiza Nielsen. 

El yacimiento de Imet había sido parcialmente excavado en el siglo XIX, pero los esfuerzos se centraron entonces en el templo y el cementerio 

El equipo también recuperó un amuleto funerario de Harpócrates, el dios niño, de pie sobre dos cocodrilos y coronado por la cabeza del dios Bes, utilizado como protección contra enfermedades. Otro hallazgo destacado es un sistro de bronce con las cabezas gemelas de Hathor, la diosa de la música y la alegría. Este sonajero de aleación de cobre se empleaba en rituales en los templos y aporta nuevas pistas sobre el sincretismo espiritual del delta. 

El yacimiento de Imet había sido parcialmente excavado en el siglo XIX, pero los esfuerzos se centraron entonces en el templo y el cementerio. Es ahora, gracias a las nuevas tecnologías de teledetección, cuando se ha podido mapear el asentamiento urbano con mayor precisión y comenzar a reconstruir su historia. 

“Imet se está convirtiendo en un sitio clave para repensar la arqueología del Período Tardío de Egipto”, concluye Nielsen. “Estamos empezando a transformar nuestra comprensión de cómo vivía, trabajaba y creía la gente en esta región”. 

En el equipo internacional también participan la Dra. Diana Nikolova, de la Universidad de Liverpool, y especialistas de distintos países. Desde la Universidad de Manchester aseguran que su implicación en este tipo de proyectos sigue reescribiendo la narrativa global de las ciudades olvidadas de Egipto, “volviendo a poner de relieve el antiguo Delta con un descubrimiento a la vez”.

Fuente: https://www.elconfidencial.com/cultura/2025-07-02/guiso-antiguo-imet-egipto_4163405/

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