{"id":99474,"date":"2025-05-14T14:23:53","date_gmt":"2025-05-14T20:23:53","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=99474"},"modified":"2025-05-14T14:23:55","modified_gmt":"2025-05-14T20:23:55","slug":"la-catedratica-de-cambridge-que-desmonta-la-leyenda-del-cid-campeador-heroe-de-la-reconquista-o-mercenario-a-sueldo-del-islam-la-lectura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/la-catedratica-de-cambridge-que-desmonta-la-leyenda-del-cid-campeador-heroe-de-la-reconquista-o-mercenario-a-sueldo-del-islam-la-lectura\/","title":{"rendered":"La catedr\u00e1tica de Cambridge que desmonta la leyenda del Cid Campeador: \u00bfh\u00e9roe de la Reconquista o mercenario a sueldo del Islam? | La Lectura"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">Rodrigo D\u00edaz de Vivar luch\u00f3 al servicio de reyes cristianos en la Edad Media, pero tambi\u00e9n asisti\u00f3 a gobernantes isl\u00e1micos. La historiadora Nora Berend intenta distinguir realidad de leyenda en su nuevo libro, un arriesgado estudio sobre El Cid: \u00abEl descontento siempre es un caldo de cultivo para los mitos\u00bb<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/17467538230476-910x1024.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-99475\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/17467538230476-910x1024.webp 910w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/17467538230476-267x300.webp 267w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/17467538230476-768x864.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/17467538230476.webp 1200w\" sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">rabado que reproduce la toma de Valencia por el Cid en 1094. GETTY IMAGES<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-232e8e4fe2b23b4f0420c8c8853dc3f4\"><strong>Daniel Arjona \/ La lectura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Por la terrible estepa castellana, el Cid cabalga. Se dirige con sus hombres al norte, a la peque\u00f1a ciudad de Logro\u00f1o, en la despoblada regi\u00f3n de La Rioja. Pero su intenci\u00f3n no es defender la villa cristiana de alg\u00fan ataque musulm\u00e1n, sino atacarla. Sus guerreros tumban las escasas defensas, queman, matan, rapi\u00f1an y huyen con el bot\u00edn, como describe un cronista an\u00f3nimo poco despu\u00e9s, en la &#8216;Historia Roderici&#8217;. \u00bfC\u00f3mo es posible que aquel mercenario feroz que actuaba en ese momento a sueldo del gobernante isl\u00e1mico de Zaragoza se alzara poco despu\u00e9s, y hasta hoy, como<strong>&nbsp;uno de los mayores h\u00e9roes de la historia de Espa\u00f1a<\/strong>?<\/p>\n\n\n\n<p>Con el fin de responder a esta pregunta, la historiadora&nbsp;<strong>Nora Berend<\/strong>&nbsp;(1966), catedr\u00e1tica en Cambridge, acaba de publicar &#8216;El Cid: vida y leyenda de un mercenario medieval&#8217; (Cr\u00edtica), un controvertido estudio sobre Rodrigo (Ruy) D\u00edaz de Vivar. Un caudillo militar que comenz\u00f3 su carrera en torno a 1065 en la corte del rey Sancho II de Castilla, continu\u00f3 al servicio de su hermano Alfonso VI de Le\u00f3n y Castilla hasta que se enfrent\u00f3 con \u00e9l, sirvi\u00f3 entonces a sucesivos reyes musulmanes de taifas y acab\u00f3 reconquistando Valencia al infiel y gobernando su principado justo antes de morir y mutar en un h\u00e9roe sin parang\u00f3n gracias a una de las primeras y mayores obras literarias de nuestra lengua, el &#8216;<strong>Cantar de M\u00edo Cid<\/strong>&#8216;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 hace una sospechosa anglosajona, tal vez adalid de<strong>&nbsp;la Leyenda Negra con la que durante tantos siglos nos han vituperado nuestros enemigos,<\/strong>&nbsp;metiendo mano en un mito tan espa\u00f1ol como el del Cid?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn realidad, nac\u00ed y crec\u00ed en Hungr\u00eda y estudi\u00e9 all\u00ed, en Francia y Estados Unidos\u00bb, contesta Berend. \u00abTambi\u00e9n forj\u00e9 fuertes v\u00ednculos a trav\u00e9s de colaboraciones de investigaci\u00f3n con muchos pa\u00edses europeos. Fue esta historia comparada la que despert\u00f3 mi inter\u00e9s por Rodrigo, ya que investigaba sobre figuras medievales con una larga y legendaria vida despu\u00e9s de morir y un papel muy politizado en la historia nacional. Mi libro no trata sobre una supuesta leyenda negra: es la fascinante historia de&nbsp;<strong>qu\u00e9 individuos y grupos participaron en la creaci\u00f3n de los numerosos Cides legendarios<\/strong>, y por qu\u00e9. Me pregunto qu\u00e9 quer\u00edan, cu\u00e1les eran sus intereses al convertirlo en un h\u00e9roe\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La llamada Reconquista, la expansi\u00f3n lenta y progresiva de los territorios cristianos desde el norte hacia el sur de la pen\u00ednsula tras la irrupci\u00f3n ventajista de los \u00e1rabes en 711 que liquid\u00f3 al reino visigodo, tom\u00f3 fuerza precisamente en torno al a\u00f1o 1000, tras la ca\u00edda y desintegraci\u00f3n el califato de C\u00f3rdoba en una mir\u00edada de reinos de taifas. No fue, sin embargo, una contienda con frentes definidos sino m\u00e1s bien un conjunto ca\u00f3tico de refriegas que enfrent\u00f3 a todos con todos, tambi\u00e9n a musulmanes contra musulmanes y a cristianos contra cristianos. En un contexto semejante, las excepcionales dotes militares de Ruy D\u00edaz y de su mesnada en el momento del exilio, resultaban una mercanc\u00eda muy demandada por todos. \u00abEs evidente que<strong>&nbsp;Rodrigo no distingu\u00eda entre amigo y enemigo en atenci\u00f3n a su credo<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe preguntarse si, al presentar al Cid como un mercenario oportunista y brutal, no estamos aplicando criterios morales contempor\u00e1neos que ignoran las complejidades \u00e9ticas y culturales propias del siglo XI. Pero Berend niega la mayor: \u00abOfrezco una imagen mucho m\u00e1s matizada del per\u00edodo y de Rodrigo\u00bb, alega la historiadora. \u00abHay un cap\u00edtulo entero en el libro que muestra c\u00f3mo fue la segunda mitad del siglo XI en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica: las condiciones pol\u00edticas y sociales y la cultura guerrera que caracterizaron la \u00e9poca. Describo c\u00f3mo los cristianos del norte comenzaron a aprovechar la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica de al-\u00c1ndalus para saquear las taifas y obtener parias; las luchas indiscriminadas; y las alianzas que se forjaron a trav\u00e9s de la divisi\u00f3n religiosa. Contextualizo cuidadosamente a Rodrigo y se\u00f1alo c\u00f3mo dicho comportamiento era normal en la \u00e9poca. Esto&nbsp;<strong>no significa que debamos verlo como un h\u00e9roe o un modelo<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00abLos franquistas forjaron un Cid que lo convirti\u00f3 en precursor del dictador, intentando legitimar su causa\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>La llegada de los almor\u00e1vides de Yusuf a Espa\u00f1a<\/strong>&nbsp;a petici\u00f3n de unos reyes de taifas en dificultades y la derrota que infringieron a Alfonso VI en Sagrajas en octubre de 1086 precipit\u00f3 la reconciliaci\u00f3n entre el Cid y un monarca necesitado de guerreros. Rodrigo se reencontr\u00f3 entonces con su esposa Jimena y sus hijos hasta que un nuevo encontronazo con el rey desencaden\u00f3 el segundo destierro del h\u00e9roe en 1089.<\/p>\n\n\n\n<p>Las circunstancias eran muy distintas esta vez. La pericia militar atesorada y contar con un grupo numeroso de fieles armados bien entrenados decidi\u00f3 a Rodrigo a actuar desde entonces de forma aut\u00f3noma, guerreando y expoliando para su propio beneficio y adquiriendo as\u00ed una enorme fortuna. En el verano de 1093 siti\u00f3 Valencia, acab\u00f3 rindi\u00e9ndola por hambre, se convirti\u00f3 en gobernante independiente de la ciudad y venci\u00f3 poco despu\u00e9s a las tropas almor\u00e1vides que intentaron recuperarla para Al-Andalus. All\u00ed<strong>&nbsp;falleci\u00f3 de muerte natural en 1099, a los 50 a\u00f1os<\/strong>. Poco despu\u00e9s los musulmanes recuperaron la villa que ya no volver\u00eda bajo dominio cristiano hasta dos siglos despu\u00e9s. Muerto el hombre, comenzaba la leyenda.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo, Rodrigo D\u00edaz acabar\u00eda transformado en un<strong>&nbsp;h\u00e9roe de fama mundial y en la personificaci\u00f3n de las virtudes patri\u00f3ticas<\/strong>, casi venerado. \u00bfCu\u00e1les fueron los principales mecanismos e intenciones detr\u00e1s de esta transformaci\u00f3n radical? \u00bfY qui\u00e9nes promovieron este culto \u00abobteniendo beneficios de muchas formas distintas\u00bb?<\/p>\n\n\n\n<p>Cree Nora Berent que diversos individuos y grupos participaron en la creaci\u00f3n de la leyenda a lo largo del tiempo: \u00abPor ejemplo, los eclesi\u00e1sticos que se beneficiaron de las donaciones de Rodrigo ten\u00edan un inter\u00e9s particular en representar a su patr\u00f3n como un salvador de los cristianos enviado por Dios. Sus descendientes, incluyendo reyes de la pen\u00ednsula, quer\u00edan encubrir a un antepasado. Los monjes deseaban tanto un patr\u00f3n sobrenatural como una figura santa que atrajera peregrinos, donaciones y favores reales. Los autores crearon historias literarias y modificaron el personaje para adaptarlo a sus tramas. Un general de Napole\u00f3n quiso mostrar a la poblaci\u00f3n local que los franceses respetaban su cultura. Y, por supuesto, los franquistas forjaron un Cid que lo convirti\u00f3 en precursor del dictador, intentando legitimar su causa. As\u00ed, con el tiempo,<strong>&nbsp;una gran variedad de personas se beneficiaron del m\u00edtico Cid<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La historiadora aborda en su libro la compleja relaci\u00f3n entre historia y mito en torno a la figura de Rodrigo D\u00edaz de Vivar, subrayando c\u00f3mo esa ambig\u00fcedad ha moldeado tanto su imagen p\u00fablica como su instrumentalizaci\u00f3n ideol\u00f3gica a lo largo del tiempo. Al preguntarle por las diferencias interpretativas entre el &#8216;Cantar de M\u00edo Cid&#8217; en la historiograf\u00eda moderna, y en particular por la idealizaci\u00f3n que hizo&nbsp;<strong>Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal,<\/strong>&nbsp;Berend no duda en calificar al fil\u00f3logo espa\u00f1ol como&nbsp;<strong>\u00abuna figura tr\u00e1gica\u00bb<\/strong>. A su juicio, su empe\u00f1o por defender \u00abla historicidad de la poes\u00eda \u00e9pica\u00bb y presentar al Cid como un modelo virtuoso tuvo motivaciones comprensibles, pero tambi\u00e9n consecuencias problem\u00e1ticas. \u00abQuer\u00eda ofrecer un modelo, una figura que uniera a los espa\u00f1oles en un per\u00edodo de crisis a principios del siglo XX\u00bb, explica Berend. \u00abMen\u00e9ndez Pidal \u00abacept\u00f3 como cierta la imagen m\u00e1s positiva de Rodrigo, la que se encuentra en la leyenda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Lejos de cuestionar la intenci\u00f3n del acad\u00e9mico, la autora matiza que su objetivo era \u00abayudar a la sociedad\u00bb, pero lamenta que su legado fuera finalmente reapropiado por el franquismo. A juicio de Berend, el mayor error metodol\u00f3gico de Men\u00e9ndez Pidal fue \u00abintentar encontrar una figura hist\u00f3rica que fuera un modelo perfecto a seguir\u00bb. Su influencia, sostiene, molde\u00f3 la percepci\u00f3n p\u00fablica durante mucho tiempo: \u00abNo s\u00f3lo ocurri\u00f3 en Espa\u00f1a, sino incluso a nivel internacional a trav\u00e9s de&nbsp;<strong>la pel\u00edcula protagonizada por Charlton Heston en 1961<\/strong>, de la que Men\u00e9ndez Pidal fue asesor hist\u00f3rico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">HISTORIA TERGIVERSADA<\/h2>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Berend, \u00abcualquier historia puede ser tergiversada\u00bb, y la del Cid no fue la excepci\u00f3n. Su ambigua relaci\u00f3n con los musulmanes -en la que coexistieron \u00absaqueos y matanza, pero tambi\u00e9n alianzas\u00bb- ha permitido convertirlo en lo que hiciera falta:<strong>&nbsp;\u00abUn supremacista xen\u00f3fobo o un multiculturalista\u00bb<\/strong>. Para la historiadora, esta plasticidad no es \u00fanica: existen \u00abparalelismos en otros lugares\u00bb, donde figuras hist\u00f3ricas tambi\u00e9n fueron convertidas en leyendas \u00fatiles para m\u00faltiples ideolog\u00edas: \u00abDos ejemplos son Juana de Arco en Francia y el rey Esteban I en Hungr\u00eda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Berend a\u00f1ade un matiz interesante al recordar que Rodrigo no fue, en su tiempo, el \u00fanico ni necesariamente el m\u00e1s destacado: \u00abHubo muchas personas en vida de Rodrigo, como&nbsp;<strong>\u00c1lvar F\u00e1\u00f1ez, que inicialmente fueron igual o incluso m\u00e1s conocidas<\/strong>\u00bb. Sin embargo, \u00abdebido a la acumulaci\u00f3n de leyendas en torno a Rodrigo, palidecieron en importancia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Nora Berend no duda en afirmar que \u00abes posible separar la figura hist\u00f3rica\u00bb de Rodrigo D\u00edaz de las capas de mito que se han ido acumulando a su alrededor a lo largo de los siglos. Sin embargo, matiza que otra cosa muy distinta es si existe realmente la voluntad de hacerlo. Para la historiadora, el arraigo del Cid legendario tiene que ver con una verdad humana m\u00e1s profunda que con el an\u00e1lisis hist\u00f3rico: \u00ab<strong>Los mitos y el apego emocional son m\u00e1s fuertes que los argumentos racionales<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00abLos populistas a menudo incluso inducen a la gente a actuar en contra de sus propios intereses\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>A su juicio, esta persistencia no es exclusiva del caso del Cid, sino que responde a un mecanismo psicol\u00f3gico y cultural muy com\u00fan. \u00abEl poder de las emociones, por ejemplo, se hace patente en&nbsp;<strong>el atractivo que ejercen los populistas, que a menudo incluso inducen a la gente a actuar en contra de sus propios intereses<\/strong>\u00bb, reflexiona. En ese sentido, la historia se convierte en terreno f\u00e9rtil para el mito cuando confluyen determinados factores sociales y afectivos: \u00abEl descontento y los problemas econ\u00f3micos siempre son caldo de cultivo para los mitos, e incluso se resucitan mitos con cargas emocionales particulares del pasado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos de incertidumbre, muchas personas proyectan anhelos y necesidades en figuras hist\u00f3ricas: \u00abLa gente espera un salvador o desea el triunfo de visiones particulares con las que se identifica y que ven encarnadas en alguna figura del pasado\u00bb. Todo eso, concluye Berend, \u00abfortalece la imagen m\u00edtica\u00bb del Cid, por encima de cualquier intento de \u00abdescontaminaci\u00f3n ideol\u00f3gica\u00bb o lectura rigurosamente hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2025\/05\/14\/681d59ee21efa0f0448b456f.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2025\/05\/14\/681d59ee21efa0f0448b456f.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rodrigo D\u00edaz de Vivar luch\u00f3 al servicio de reyes cristianos en la Edad Media, pero tambi\u00e9n asisti\u00f3 a gobernantes isl\u00e1micos. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":99475,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[38401,38400,38398,38403,38399,13630],"class_list":["post-99474","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-el-cid-vida-y-leyenda-de-un-mercenario-medieval","tag-cambridge","tag-el-cid","tag-mercenario-islam","tag-nora-berend","tag-reconquista"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99474"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99474\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":99476,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99474\/revisions\/99476"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/99475"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}