{"id":98674,"date":"2025-04-30T11:07:19","date_gmt":"2025-04-30T17:07:19","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=98674"},"modified":"2025-04-30T11:07:21","modified_gmt":"2025-04-30T17:07:21","slug":"es-el-fin-del-mote-por-que-lo-que-antes-era-socialmente-aceptable-hoy-puede-ser-una-forma-de-microviolencia-icon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/es-el-fin-del-mote-por-que-lo-que-antes-era-socialmente-aceptable-hoy-puede-ser-una-forma-de-microviolencia-icon\/","title":{"rendered":"\u00bfEs el fin del mote? Por qu\u00e9 lo que antes era socialmente aceptable hoy puede ser \u201cuna forma de microviolencia\u201d | ICON"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading has-very-light-gray-to-cyan-bluish-gray-gradient-background has-background\">Unos lo achacan a la correcci\u00f3n pol\u00edtica y otros a una mayor conciencia con la salud mental, pero el resultado es el mismo: el arte del apodo socarr\u00f3n no pasa por sus mejores momentos de popularidad<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"751\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/WDM3ZUS25JGGFNNT5G5YW6AM2A-copia-1024x751.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-98675\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/WDM3ZUS25JGGFNNT5G5YW6AM2A-copia-1024x751.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/WDM3ZUS25JGGFNNT5G5YW6AM2A-copia-300x220.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/WDM3ZUS25JGGFNNT5G5YW6AM2A-copia-768x563.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/WDM3ZUS25JGGFNNT5G5YW6AM2A-copia.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Collage: Blanca L\u00f3pez<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-581b3c7def0b1d441368ecc5fac7d374\"><strong><a href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/marita-alonso-romero\/#?rel=author_top\">Marita Alonso<\/a> \/ ICON<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Barcelona <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn los apodos o alias destaca el humor. Hay una parte de afecto y otra de mala leche. No es negociable, no puedes decir: ponme otro. Te lo han puesto y te lo han puesto\u201d, explicaba la ling\u00fcista Pilar Ruiz-Va Palacios en<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/LaVentanaCadenaSer\/videos\/1441888242896919\/\"><em>La Ventana<\/em><\/a><em>,&nbsp;<\/em>de La Ser. En&nbsp;<em>The Pitt<\/em>, serie de HBO aplaudida por la cr\u00edtica por revivir los grandes dramas m\u00e9dicos, una de las protagonistas se encarga de poner motes a sus compa\u00f1eros de trabajo, que intentan sin suerte alguna que sus alias desaparezcan. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 me llamas Huckleberry? Suena a sarcasmo, como algo que est\u00e1 al l\u00edmite del acoso\u201d, explica ofendido uno de los personajes que, por descontado, se queda con el mote.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que los alias suelen ser divertidos para la mayor\u00eda, pero rara vez para quienes los ostentan. El poeta argentino Ricardo Zelaray\u00e1n se\u00f1alaba que los apodos son \u201cmet\u00e1foras ingeniosas, simp\u00e1ticas, sarc\u00e1sticas, muchas veces crueles, que aniquilan toda solemnidad\u201d, y advert\u00eda que era complicado sac\u00e1rselos de encima al circular mediante las voces de los dem\u00e1s y exigir un un\u00e1nime consenso. \u201cComo en el caso de la copla, el chiste oral o los estribillos de las manifestaciones, no es f\u00e1cil borrarlos\u201d, explic\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, d\u00e9cadas despu\u00e9s el periodista Mark Oppenheimer lamenta la velocidad a la que los apodos est\u00e1n desapareciendo en un art\u00edculo publicado en<a href=\"https:\/\/www.wsj.com\/lifestyle\/relationships\/where-have-all-the-nicknames-gone-7625311e?mod=lifestyle_lead_pos5\"><em>Wall Street Journal<\/em><\/a>y considera que quiz\u00e1s sea el empe\u00f1o por abrazar la correcci\u00f3n pol\u00edtica sea el responsable. De hecho, cuando hace cinco a\u00f1os el equipo de f\u00fatbol americano Redskins (o sea, \u201clos piel roja\u201d), as\u00ed como el equipo de b\u00e9isbol Indians (o sea, \u201clos indios\u201d), decidieron lanzarse a la b\u00fasqueda de un nuevo mote, Donald Trump se manifest\u00f3 en contra a trav\u00e9s de&nbsp;<a href=\"https:\/\/x.com\/realDonaldTrump\/status\/1280203174008303616?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1280203174008303616%7Ctwgr%5Eb9cec2653c4c3c945c988e05ed80bdc9c989ae2a%7Ctwcon%5Es1_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.nbcnews.com%2Fpolitics%2Fdonald-trump%2Ftrump-rips-push-rename-sports-teams-politically-correct-n1233021\">su perfil de X<\/a>, donde asegur\u00f3 que los nombres de la organizaci\u00f3n carecen de una connotaci\u00f3n negativa y que esos alardes de modificaci\u00f3n respond\u00edan a una agenda de correcci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"twitter-tweet\" data-width=\"500\" data-dnt=\"true\"><p lang=\"en\" dir=\"ltr\">They name teams out of STRENGTH, not weakness, but now the Washington Redskins &amp; Cleveland Indians, two fabled sports franchises, look like they are going to be changing their names in order to be politically correct. Indians, like Elizabeth Warren, must be very angry right now!<\/p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href=\"https:\/\/twitter.com\/realDonaldTrump\/status\/1280203174008303616?ref_src=twsrc%5Etfw\">July 6, 2020<\/a><\/blockquote><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Incluso los motes m\u00e1s conocidos de la cultura pop est\u00e1n hoy en el punto de mira. Mel B, de las Spice Girls, explic\u00f3 en el podcast de Elizabeth Day<a href=\"https:\/\/www.elizabethday.org\/podcasts\"><em>How To Fail&nbsp;<\/em><\/a>que su alias (Scary Spice, o sea, \u201cla Spice aterradora\u201d) se deb\u00eda a la vagancia de un periodista. \u201cPens\u00f3: esa parece un poco aterradora porque me quit\u00f3 mis notas, lleva ese pelo alocado y las u\u00f1as con estampado de leopardo\u201d. La cantante considera que su sobrenombre no tendr\u00eda que emplearse m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>David Broncano explicaba en<a href=\"https:\/\/cadenaser.com\/audio\/1601810846_360368\/\"><em>A vivir que son dos d\u00edas<\/em><\/a><em>,<\/em>&nbsp;de La Ser, su caso. \u201cEl \u00fanico apodo que yo he tenido en mi vida era&nbsp;<em>Pink Floyd,&nbsp;<\/em>que se usa a veces para definir a alguien extravagante.Un d\u00eda llev\u00e9 unos pantalones de cuadros a clase y nada m\u00e1s entrar, un compa\u00f1ero dijo \u2018\u00bfD\u00f3nde vas con esos pantalones, que pareces Pink Floyd?\u2019 Y ah\u00ed se qued\u00f3\u201d, explic\u00f3. \u201cEspa\u00f1a es un pa\u00eds de motes. En Andaluc\u00eda y en Ja\u00e9n todo el mundo tiene uno y hay muchos muy buenos. Creo que es algo que hay que mantener\u201d, a\u00f1adi\u00f3 el presentador de&nbsp;<em>La Revuelta<\/em>, que exige a los alias un esfuerzo. \u201cEl mote tiene que tener un giro, no puede ser ni el primero ni el segundo que se te ocurra\u201d. En uno de los momentos m\u00e1s recordados de su espacio en Movistar, en el a\u00f1o 2019, el propio Broncano se lo tuvo que explicar a Nick Mason, bater\u00eda de Pink Floyd.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"twitter-tweet\" data-width=\"500\" data-dnt=\"true\"><p lang=\"und\" dir=\"ltr\">HEY T\u00da PINK FLOYD! <a href=\"https:\/\/t.co\/scQnWpX8X9\">pic.twitter.com\/scQnWpX8X9<\/a><\/p>&mdash; La Resistencia por M+ (@LaResistencia) <a href=\"https:\/\/twitter.com\/LaResistencia\/status\/1126619354404216834?ref_src=twsrc%5Etfw\">May 9, 2019<\/a><\/blockquote><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Jon Andoni Du\u00f1abeitia, director del Centro de Investigaci\u00f3n Nebrija en Cognici\u00f3n, Profesor II en el Departamento de Lenguas y Cultura de la Universidad del \u00c1rtico de Noruega y Director de la International Chair in Cognitive Health, asegura a ICON que los apodos no son simples etiquetas l\u00fadicas, sino poderosos marcadores identitarios que pueden moldear la autoestima, el rol en el grupo y la percepci\u00f3n social. \u201cDesde el punto de vista psicol\u00f3gico y socioling\u00fc\u00edstico, un apodo se vuelve discriminatorio cuando refuerza estigmas, resalta caracter\u00edsticas f\u00edsicas o personales percibidas como negativas, o cuando es impuesto sin el consentimiento del receptor. Por ejemplo, llamar a alguien&nbsp;<em>tuerto<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>gordo<\/em>&nbsp;no solo simplifica su identidad a una caracter\u00edstica f\u00edsica, sino que lo fija en una narrativa de diferencia o vulnerabilidad\u201d, explica. \u201cEn el \u00e1mbito escolar, varios estudios muestran que los apodos usados con intenci\u00f3n peyorativa est\u00e1n estrechamente ligados al acoso escolar y al aislamiento social, y pueden tener efectos duraderos sobre la autoestima y el bienestar emocional del menor. Al final, lo que marca la l\u00ednea entre lo afectivo y lo ofensivo no es solo el contenido del apodo, sino tambi\u00e9n el contexto, la intencionalidad, y, sobre todo, si ha sido aceptado por quien lo recibe\u201d, asegura.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte Raquel Molero, directora de&nbsp;<a href=\"http:\/\/nalupsicologia.com\/\">Nalu Psicolog\u00eda<\/a>, resalta que un apodo se convierte en discriminatorio cuando refuerza estereotipos, vulnera la dignidad de la persona o se basa en caracter\u00edsticas que est\u00e1n fuera de su control, como el cuerpo, el origen, el g\u00e9nero o alguna condici\u00f3n m\u00e9dica o psicol\u00f3gica. \u201cEn consulta vemos c\u00f3mo palabras aparentemente inofensivas pueden convertirse en etiquetas que condicionan la identidad, alimentan la verg\u00fcenza o reactivan experiencias previas de humillaci\u00f3n. Para muchas personas que han vivido un trauma o han sufrido&nbsp;<em>bullying<\/em>, un apodo puede funcionar como una forma de microviolencia, que no siempre se percibe a simple vista pero que deja huella. Muchas veces esas palabras quedan fijadas como etiquetas que afectan la autoimagen, la relaci\u00f3n con uno mismo y con los dem\u00e1s\u201d, advierte.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre hombres los motes suelen emplearse como forma de cohesi\u00f3n. Especialmente durante la adolescencia y la adultez temprana se suelen utilizar apodos como herramientas de afiliaci\u00f3n grupal. \u201cDesde una perspectiva evolutiva y socioemocional, los apodos funcionan como contrase\u00f1as sociales que refuerzan los lazos del grupo, validan la pertenencia y marcan jerarqu\u00edas internas. Un apodo entre amigos puede se\u00f1alar una historia compartida, una an\u00e9cdota graciosa o incluso un rasgo sobresaliente, real o exagerado, del individuo. Existen estudios sobre el uso de apodos que indican que estos surgen en contextos de alta confianza y se asocian con sentimientos de afecto y camarader\u00eda entre las personas cuando han sido aceptados y no tienen componentes peyorativos o discriminatorios\u201d, explica Du\u00f1abeitia. \u201cEn grupos masculinos, donde las muestras emocionales est\u00e1n m\u00e1s reguladas socialmente, el uso de motes puede ser una forma velada y aceptada de mostrar cercan\u00eda. Llamar&nbsp;<em>bicho, ninja<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>m\u00e1quina<\/em>&nbsp;a alguien no es solo una forma de humor o de juego. Es tambi\u00e9n una estrategia de cohesi\u00f3n identitaria, que crea un lenguaje propio del grupo, fortalece el sentido de pertenencia y reduce la distancia emocional de forma indirecta\u201d, asegura.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn esos casos el apodo no se impone, sino que se construye desde la confianza\u201d, a\u00f1ade Molero. \u201cEsto es especialmente evidente en relaciones cercanas donde hay un espacio para el juego, la autenticidad y el consentimiento emocional. Sin embargo, lo que para una persona puede ser muestra de cari\u00f1o, para otra puede ser una herida abierta. Aqu\u00ed la clave est\u00e1 en el contexto, la historia de cada uno y, sobre todo, en la posibilidad de decir \u2018esto no me gusta\u2019 sin que eso rompa el v\u00ednculo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la clave para crear un v\u00ednculo \u00edntimo es que sea utilizado en un contexto de confianza y afecto mutuo, existiendo el consentimiento y la reciprocidad emocional. \u201cCuando alguien acepta un apodo e incluso lo adopta, est\u00e1 validando una forma espec\u00edfica de ser nombrado en una relaci\u00f3n que le resulta significativa. Desde el punto de vista del procesamiento del lenguaje, investigaciones recientes han mostrado que, cuando el apodo ha sido elegido o interiorizado por la persona, activa patrones cerebrales similares a los del nombre propio. Esto indica que no es solo una forma alternativa de referirse a alguien, sino una aut\u00e9ntica marca de identidad\u201d, dice Du\u00f1abeitia. \u201cUn apodo aceptado se convierte en una contrase\u00f1a emocional compartida. Por eso, cuando dos personas se llaman por sus motes, no solo se est\u00e1n nombrando; est\u00e1n diciendo: \u2018te reconozco como parte de mi c\u00edrculo emocional m\u00e1s cercano\u201d, asegura. Eso podr\u00eda explicar, tambi\u00e9n, porque algunas personas tienen m\u00e1s reparo en usar un mote al principio de una relaci\u00f3n: dejar de llamar a alguien por su nombre para pasar a usar el que usa su c\u00edrculo m\u00e1s cercano puede ser percibido como un exceso de confianza si no se pertenece a ese c\u00edrculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los motes est\u00e1n tambi\u00e9n presentes en los plat\u00f3s televisivos, en las casas reales y en la pol\u00edtica, pues los sobrenombres no entienden de clases. El pr\u00edncipe Guillermo explic\u00f3 en una entrevista concedida en 2007 a&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.nbcnews.com\/id\/wbna19190534\">la cadena NBC<\/a>&nbsp;que su madre, la princesa Diana, le llamaba&nbsp;<em>wombat<\/em>&nbsp;(un tipo de marsupial). \u201cYa no consigo quit\u00e1rmelo de encima.. Empez\u00f3 cuando ten\u00eda dos a\u00f1os. Al menos, seg\u00fan me han contado, porque no tengo tanta memoria, me lo pusieron en un viaje a Australia que hice con mis padres. El&nbsp;<em>wombat<\/em>&nbsp;es el animal local, y por eso empezaron a llamarme as\u00ed\u201d, aseguraba. Su reverso negativo est\u00e1 a menudo presente en el mundo del coraz\u00f3n (en su d\u00eda, los supuestos motes que la familia Pantoja usaba entre s\u00ed seg\u00fan algunos testigos dieron para muchos titulares a los programas de cr\u00f3nica rosa) y hasta en la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando La Audiencia Nacional levant\u00f3 el secreto de sumario de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/especiales\/operacion-kitchen\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Operaci\u00f3n Kitchen<\/a>, vinculada al espionaje ilegal al extesorero del Partido Popular Luis B\u00e1rcenas, sobrenombres como&nbsp;<em>el Barbas<\/em>&nbsp;(Mariano Rajoy),&nbsp;<em>la Cospe<\/em>&nbsp;(<a href=\"https:\/\/www.elnacional.cat\/es\/politica\/cospedal-epicentro-de-un-operativo-parapolicial-contra-barcenas_536463_102.html\">Mar\u00eda Dolores de Cospedal<\/a>) y&nbsp;<em>la Peque\u00f1ita<\/em>&nbsp;(Soraya S\u00e1enz de Santamar\u00eda) salieron a la luz. Y los motes de uno de los locutores matinales m\u00e1s controvertidos de la radio espa\u00f1ola, Federico Jim\u00e9nez Losantos, no solo&nbsp;<a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2012\/09\/15\/actualidad\/1347724975_664248.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">han llegado a los tribunales<\/a>, sino que&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.federicopedia.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">cuentan con una web que los recopila<\/a>. En el mundo pol\u00edtico, como explica Oppenheimer en el&nbsp;<em>Wall Street Journal<\/em>, la creciente polarizaci\u00f3n pol\u00edtica hace que los alias sean ahora poco probables. \u201cHoy en d\u00eda, aunque uno podr\u00eda imaginar un apodo para Trump (o para Obama), es dif\u00edcil imaginar uno neutral. Lo m\u00e1ximo que podr\u00edamos esperar ser\u00eda algo ligeramente despectivo\u201d, asegura. \u201cLa \u00fanica excepci\u00f3n que se me ocurre es AOC [Alexandria Ocasio-Cortez]. No tengo ninguna teor\u00eda sobre c\u00f3mo lo logr\u00f3, siendo AOC tanto para amigos como para enemigos. Es un ejemplo notable e inusual de marca pol\u00edtica. M\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica propiamente dicha, est\u00e1 la politizaci\u00f3n de los campus y el \u00e1mbito laboral. Los apodos suelen ser un poco libres y se suelen usar sin permiso\u201d, asegura. En Espa\u00f1a, el PSOE se apropi\u00f3 del mote Perro Sanxe (que recib\u00eda el presidente Pedro S\u00e1nchez por parte de sus retractores, aunque acabaron abraz\u00e1ndolo tambi\u00e9n algunos de sus votantes) y&nbsp;<a href=\"https:\/\/latiendapsoe.es\/producto\/pack-1-chapa-perra-sanxe-1-chapa-perro-sanxe\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">comercializ\u00f3 chapas con \u00e9l<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo importa tanto la intenci\u00f3n como el efecto que tiene en la persona que lo recibe\u201d, remata Molero sobre el funcionamiento de un mote. Y, si hablamos de pol\u00edtica, podemos a\u00f1adir: en el posible votante.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/elpais.com\/icon\/2025-04-30\/es-el-fin-del-mote-por-que-lo-que-antes-era-socialmente-aceptable-hoy-puede-ser-una-forma-de-microviolencia.html\">https:\/\/elpais.com\/icon\/2025-04-30\/es-el-fin-del-mote-por-que-lo-que-antes-era-socialmente-aceptable-hoy-puede-ser-una-forma-de-microviolencia.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Unos lo achacan a la correcci\u00f3n pol\u00edtica y otros a una mayor conciencia con la salud mental, pero el resultado 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