{"id":96959,"date":"2025-04-01T06:49:54","date_gmt":"2025-04-01T12:49:54","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=96959"},"modified":"2025-04-01T06:50:09","modified_gmt":"2025-04-01T12:50:09","slug":"juanjo-aguirre-el-misionero-que-vio-el-horror-abrieron-en-canal-a-la-mujer-para-sacarle-el-bebe-papel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/juanjo-aguirre-el-misionero-que-vio-el-horror-abrieron-en-canal-a-la-mujer-para-sacarle-el-bebe-papel\/","title":{"rendered":"Juanjo Aguirre, el misionero que vio el horror: \u00abAbrieron en canal a la mujer para sacarle el beb\u00e9\u00bb | PAPEL"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">Tiene 71 a\u00f1os, lleva 45 como sacerdote en Rep\u00fablica Centroafricana y ha sufrido tres infartos. Es uno de los 9.700 misioneros espa\u00f1oles que hay repartidos por el mundo. \u00abLos ancianos que tienen demencia senil son acusados de brujer\u00eda y lapidados\u00bb<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/17434392975387-910x1024.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-96960\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/17434392975387-910x1024.webp 910w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/17434392975387-267x300.webp 267w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/17434392975387-768x864.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/17434392975387.webp 1200w\" sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-63b9cb30ab98f0a3a0e1f5e92d9d6a92\"><strong><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/autor\/pedro-simon.html\">Pedro Sim\u00f3n<\/a> \/ Texto \/ Sergio Enr\u00edquez Nistal \/ Fotograf\u00eda \/ PAPEL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>A lo peor, el sacerdote comboniano ha sufrido<strong>&nbsp;tres infartos<\/strong>&nbsp;y lleva nueve muelles en el coraz\u00f3n por toda la sangre que ha visto derramada, enjugada, desperdiciada, llorada.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo peor, el misionero que lleva camino del medio siglo en&nbsp;<strong>Rep\u00fablica Centroafricana<\/strong>&nbsp;tiene la espalda destrozada porque el horror es una mochila que pesa much\u00edsimo, o porque en la di\u00f3cesis de 3.000 kil\u00f3metros de pistas -que \u00e9l recorre botando sobre piedras al volante- no hay ni un solo metro asfaltado.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo mejor, hoy quiere contarlo todo aqu\u00ed y ahora -hablando despacio y pronunciando con calma como quien hace inventario del mal, pero tambi\u00e9n del bien- porque a otros los terroristas les cortaron la lengua, las manos, las piernas, la cabeza. O les trocearon a los hijos. Delante de estos ojos tranquilos que vemos. Y ellos ya no pueden dar testimonio de lo nunca visto, pero este hombre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo mejor, Dios existe despu\u00e9s de todo -yo qu\u00e9 s\u00e9- y es un se\u00f1or sonriente de C\u00f3rdoba de 71 a\u00f1os con barba y gafas que se llama nada m\u00e1s que&nbsp;<strong>Juan Jos\u00e9<\/strong>; un hombre tranquilo que se apellida&nbsp;<strong>Aguirre<\/strong>, con su ci\u00e1tica, con sus c\u00e1lculos renales y sus problemas en la pr\u00f3stata como todo dios -nos cuenta-; un andaluz con amebas en el h\u00edgado y mareos recurrentes que est\u00e1 hecho un Cristo; uno que se nos confiesa hincha del Atl\u00e9tico de Madrid y que descendi\u00f3 a los infiernos del sexto pa\u00eds m\u00e1s pobre del mundo con tan solo 27 a\u00f1os y&nbsp;<strong>desde 1998 es el obispo de Bangassou.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para saber m\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2023\/07\/05\/16885777768879.jpg\" alt=\"\" style=\"width:230px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Historias.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2023\/07\/05\/64a3fb07e85ece57038b4588.html\">Emiliano, el cura rural amenazado por el narco que acoge a las v\u00edctimas de la droga: \u00abLas ayudas p\u00fablicas esclavizan y el trabajo libera\u00bb<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>25 sacerdotes a su cargo.<\/p>\n\n\n\n<p>300 iglesias.<\/p>\n\n\n\n<p>Seis monjas.<\/p>\n\n\n\n<p>Un hospital al que bautizaron como El Buen Samaritano<\/p>\n\n\n\n<p>Un orfanato.<\/p>\n\n\n\n<p>22 escuelas.<\/p>\n\n\n\n<p>45 a\u00f1os en \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p>Una di\u00f3cesis de 450.000 habitantes que viven con un euro al d\u00eda y comen nada m\u00e1s que una vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Y todo aquello otro que no tiene medida ni nombre: tambi\u00e9n mujeres violadas en masa, tambi\u00e9n ni\u00f1os sin cabeza, tambi\u00e9n ancianas lapidadas, tambi\u00e9n gestantes desventradas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abA aquella mujer la encontraron huyendo en Uwango. Yo hab\u00eda conducido hasta all\u00ed para tratar de sacar a mis tres curas. A nosotros nos dispararon, pero no nos pas\u00f3 nada&#8230; Lo peor fue aquella escena. Son cosas que no olvidas, \u00bfsabes?&nbsp;<strong>Abrieron en canal a la mujer embarazada para sacarle el beb\u00e9<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2025\/03\/31\/17434393454663.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Empecemos por aquel ni\u00f1o. Empecemos por ti.<\/p>\n\n\n\n<p>Tu padre era administrativo y tu madre era ama de casa. Fuiste el tercero de nueve hermanos. Dorm\u00edais en literas. Con tantos en casa, all\u00ed se compart\u00eda todo: la ropa que pasaba de mano, los libros que tambi\u00e9n, el calzado que lo mismo. En tu familia se respiraba alegr\u00eda, dices y sonr\u00edes. Recuerdas a pap\u00e1 como una \u00abfuente\u00bb y a mam\u00e1 como una \u00abalmohada\u00bb. Una \u00abfuente de saber\u00bb a la que todos os acercabais, cuentas. Una \u00abalmohada\u00bb que os mull\u00eda y que te recog\u00eda la cabeza. Hay una frase de tu padre que llevas puesta como si fuera un escapulario:&nbsp;<strong>\u00abNo os quiero ricos, os quiero humanos\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Te pones muy contento cuando nos cuentas que, hace tan solo unos d\u00edas, estuvisteis los 62 de la familia (incluidos los 18 sobrinos) en un hotelito de Priego de C\u00f3rdoba. Un hotelito con todo. Abr\u00edas el grifo y sal\u00eda agua caliente. Cosas as\u00ed, ya ves.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces se te viene la imagen de otras familias, callas y necesitas compartirla.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn el pueblo hab\u00eda tiroteos. Lleg\u00f3 una madre cat\u00f3lica huyendo con sus ni\u00f1os. Lloraba y lloraba. A uno de sus hijos le hab\u00eda matado de un disparo en la cabeza. A los diez minutos lleg\u00f3 otra madre musulmana. Tambi\u00e9n lloraba y lloraba. Tambi\u00e9n le acababan de matar un hijo de otro disparo en la cabeza. Las dos estaban desesperadas. Entonces me di cuenta de dos cosas:&nbsp;<strong>las l\u00e1grimas de esas madres eran del mismo color. Tambi\u00e9n la sangre de sus hijos<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigamos con tu historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Te fuiste de casa a los 17 a\u00f1os para hacer el noviciado. Tu mentor espiritual ten\u00eda cosas de aquel profesor Miyagi de&nbsp;<em>Karate kid<\/em>, solo que aquel, en vez de ponerte a dar cera y pulir cera, te puso a trabajar de encofrador durante cuatro meses, para que aprendieras lo que tambi\u00e9n era el mundo. Y despu\u00e9s te puso el ejemplo de la rana: \u00abUn animal que sabe estar en la superficie tratando de comer y no ser comido y que tambi\u00e9n sabe descender a la profundidad para cargar las pilas y manejarse en un ambiente de silencio: silencio del cuerpo, de la mente, del coraz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Vinieron los estudios de&nbsp;<strong>Filosof\u00eda&nbsp;<\/strong>(en Valencia), los de&nbsp;<strong>Teolog\u00eda&nbsp;<\/strong>(en Roma) y los de&nbsp;<strong>Antropolog\u00eda&nbsp;<\/strong>(en Par\u00eds). Y entonces ya s\u00ed: estabas preparado para ser un hombre-rana.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1980 fuiste ordenado sacerdote y enviado a Bangui, la capital centroafricana. Y as\u00ed -27 a\u00f1os nada m\u00e1s, flaquito, melenudo- te convertiste en uno de los 9.700 misioneros espa\u00f1oles que hay en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Fueron tres a\u00f1os en los que decidiste aprender un poco como aquel anfibio ejemplar: ver, o\u00edr y callar (enumeras). La misi\u00f3n a la que te enviaron estaba a siete d\u00edas de coche del primer m\u00e9dico, del primer dentista, del primer tel\u00e9fono (vuelves a enumerar). Luego acabaste en el lugar donde est\u00e1s ahora: Bangassou.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablas franc\u00e9s, italiano, espa\u00f1ol, sango y zandes. Pero no hay idioma para explicar de forma humana lo que has vivido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEran unos soldados camboyanos de la ONU. Hab\u00edan sido secuestrados por los terroristas. Solo pudimos ir a recuperar los cad\u00e1veres. Eran un amasijo de pedazos de cuerpo. Brazos, piernas, troncos&#8230; Todo lleno de moscas. Les ped\u00ed a los asesinos: &#8216;Al menos ayudadme para que me lleve los restos&#8217;. No me ayudaron.&nbsp;<strong>As\u00ed que cog\u00ed una cabeza con mis manos y la deposit\u00e9 en el coche. Cuando me vieron, poco a poco, empezaron a traer restos ellos tambi\u00e9n&#8230;&nbsp;<\/strong>Recuerdo una mano, bajo unas matas, la mano de un hombre que estaba casado. Porque conservaba el anillo. Fue horrible\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>(&#8230;)<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00abHay que poner una pincelada de ternura all\u00ed donde hay una extrema violencia\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En todo este tiempo, en aquel estado fallido donde se han sucedido las guerras de repetici\u00f3n y los golpes de estado, t\u00fa y tu gente hab\u00e9is sufrido a los terroristas de uno y otro signo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos hablas de tres etapas.<\/p>\n\n\n\n<p>1. \u00abPrimero fueron los del&nbsp;<strong>Ej\u00e9rcito de Resistencia del Se\u00f1or<\/strong>, que huyeron del Congo y de Uganda y llegaron a Rep\u00fablica Centroafricana. Nos invadieron y nos empezaron a atacar y se llevaban a los ni\u00f1os a la selva [usados como soldados y esclavos sexuales]\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>2. \u00abLuego vinieron los&nbsp;<strong>seleka<\/strong>, yihadistas armados por Arabia Saudita y los pa\u00edses m\u00e1s poderosos del Golfo P\u00e9rsico que quer\u00edan entrar en el \u00c1frica subsahariana. En el mundo hay millones de musulmanes buenos, pero estos fueron brutales&#8230; Entraron por el Chad y Sud\u00e1n, enturbantados y armados, y nos pisotearon. Nos robaron todo menos la fe&#8230; Y enfrent\u00e1ndose a ellos, les siguieron los&nbsp;<strong>antibalaka<\/strong>, extremistas cristianos supuestamente, pero igual de brutales\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>3. \u00abY desde 2021, el gobierno se puso en contacto con Putin y desembarcaron<strong>&nbsp;los mercenarios del Grupo Wagner<\/strong>, que son los due\u00f1os del pa\u00eds. A nosotros nos vino bien. Fueron echando, uno a uno, a los 21 se\u00f1ores de la guerra. A cambio de oro, diamantes y la explotaci\u00f3n de todos los minerales que hay bajo la tierra: radio, platino, manganeso, tantalio&#8230; que se usan para la tecnolog\u00eda, drones, misiles&#8230;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En un pa\u00eds donde se come una vez al d\u00eda y la esperanza de vida no llega a los 50 a\u00f1os, has visto incontables muertos, pero t\u00fa tambi\u00e9n has estado a punto de morir ni se sabe las veces.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfTodo lo vivido no habr\u00e1 tenido que ver con tus infartos?<\/p>\n\n\n\n<p>-No, no, no. No tiene nada que ver.<\/p>\n\n\n\n<p>Dices. Y te tenemos que creer.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2025\/03\/31\/17434393452709.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00abEran soldados del Chad. Hab\u00eda un intento de golpe de estado y, en nuestra parroquia, estaba un grupo de armados con varios detenidos. Me encar\u00e9 con ellos: &#8216;Dejadles, no les mat\u00e9is&#8217;.&nbsp;<strong>Uno de los soldados me enca\u00f1on\u00f3 la barriga: &#8216;Vete, blanco, vete a tu casa&#8217;. Le contest\u00e9: &#8216;Yo estoy en mi casa. Eres t\u00fa el que no est\u00e1s en la tuya&#8217;.&nbsp;<\/strong>Movi\u00f3 el fusil y dispar\u00f3 a otra parte. Dios me dio la fuerza. O\u00eda a una mujer que dec\u00eda: &#8216;No le mat\u00e9is, que es un hombre de Dios&#8217;. Y no lo hicieron. Esa noche no dorm\u00ed. A la ma\u00f1ana siguiente, vi a aquella mujer. Hizo algo muy extra\u00f1o que all\u00ed no se hace: me toc\u00f3 la barba con las manos y me cit\u00f3 un salmo, el 90: &#8216;Aunque caigan mil a tu lado, aunque mueran diez mil a tu alrededor, esos males no te tocar\u00e1n&#8217;. Dios me estaba diciendo que siguiera\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y seguiste.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEra un antibalaka protestante que iba bebido.&nbsp;<strong>Estando en el coche, me enca\u00f1on\u00f3 en la sien porque hab\u00edamos acogido a unos musulmanes.&nbsp;<\/strong>&#8216;Eres un traidor. A los musulmanes hay que matarlos&#8217;, me solt\u00f3, y se pas\u00f3 el dedo por el cuello. Yo le respond\u00ed: &#8216;Hago con ellos lo que har\u00eda contigo. Si alguna vez est\u00e1s indefenso o herido, nosotros te socorrer\u00edamos igual&#8217;. Le retiraba el ca\u00f1\u00f3n y \u00e9l me volv\u00eda a apuntar. Yo sub\u00eda el volumen de Dvor\u00e1k, que sonaba en el coche, para ver si eso lo calmaba, y se calm\u00f3&#8230; Dos meses despu\u00e9s fue herido. Estaba en una cama. Me acerqu\u00e9 y le record\u00e9: &#8216;Te dije que te auxiliar\u00edamos igual y aqu\u00ed est\u00e1s, en nuestro hospital'\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>(&#8230;)<\/p>\n\n\n\n<p>Sigues la actualidad de Espa\u00f1a a 4.500 kil\u00f3metros de distancia. Desde lo banal hasta lo profundo. Un poco al modo de la rana.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablas bien de la serie&nbsp;<em>The Chosen<\/em>, por ejemplo, o con orgullo sincero de tu Atl\u00e9tico de Madrid (la superficie): \u00abLo veo siempre por televisi\u00f3n. El otro d\u00eda los chicos rojiblancos de Argentina crucificaron a Brasil\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablas de la inmigraci\u00f3n (la hondura): \u00abEn 2050 ser\u00e1n 1.700 millones en \u00c1frica, lleno de j\u00f3venes y de minerales&#8230; Las multinacionales est\u00e1n clavando sus garras en el continente, China, Rusia&#8230; Pero los africanos ser\u00e1n protagonistas de su propio desarrollo&#8230; En Europa y en Espa\u00f1a ten\u00e9is una visi\u00f3n desenfocada sobre las personas inmigrantes. Los 64.000 que vinieron en 2024 a Canarias son los mejores de la clase, los m\u00e1s valientes, los m\u00e1s emprendedores, esos a los que su familia eligi\u00f3 para pasar todas las barreras&#8230;&nbsp;<strong>Vamos a necesitarlos<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Y regresamos al lugar de donde vienen.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abFue un domingo por la noche. Un grupo muy violento de antibalakas estaba disparando drogado contra una mezquita en la que hab\u00eda 2000 personas. Fuimos cuatro curas y nos pusimos delante del templo.&nbsp;<strong>Dentro hab\u00eda ya 22 cad\u00e1veres, madres horrorizadas sin poder salir viendo c\u00f3mo se pudr\u00edan los cuerpos de sus hijos&#8230;<\/strong>&nbsp;&#8216;\u00a1No queremos haceros da\u00f1o, quitaros!&#8217;, nos gritaban. Y nosotros: &#8216;\u00a1No ten\u00e9is derecho a hacer esto. Hay mujeres y ni\u00f1os!&#8217;. Hab\u00eda un intercambio de disparos. Al segundo d\u00eda mataron al im\u00e1n. Tambi\u00e9n fue herido el vicario del im\u00e1n en el hombro. &#8216;Me estoy muriendo&#8217;, me dec\u00eda ese hombre. Yo le dije que se pusiera delante de nosotros en el suelo, tendido, que con nosotros no le tirar\u00edan. Y as\u00ed lo hizo. Con esta mano le tapon\u00e9 muy fuerte la herida, diez minutos. Hasta que pudimos sacarlo. Al final se salv\u00f3. Ahora es el im\u00e1n. C\u00f3mo me abraza cuando me ve por la calle\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00abLa violaci\u00f3n es un arma de guerra. Violan a las mujeres frente a sus maridos. Y si, una vez violadas, los hombres no pagan, los matan&#8230;\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 elegir vivir as\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>-Porque Dios me quiere ah\u00ed. Porque \u00e9l tambi\u00e9n lo har\u00eda. Porque creo que&nbsp;<strong>hay que poner una pincelada de ternura all\u00ed donde hay una extrema violencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 no te han matado?<\/p>\n\n\n\n<p>-Porque nos respetan. Hemos levantado escuelas, talleres de carpinter\u00eda, costura&#8230; Tenemos un hospital, un orfanato con 350 ni\u00f1os a los que les buscamos acogida&#8230; Muchos de los que llevan armas o sus familias conocen todo eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n los ancianos, a\u00f1ades.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTenemos cuatro casas de la esperanza para los mayores.&nbsp;<strong>Muchas personas con demencia senil son acusadas de brujer\u00eda y lapidadas&#8230;<\/strong>&nbsp;Un d\u00eda estaban apedreando en c\u00edrculo a una de ellas. Entr\u00e9 dentro, porque la indiferencia te hace c\u00f3mplice. Me puse de rodillas, le limpi\u00e9 la sangre de la cara, le cog\u00ed el rostro y me lo acerqu\u00e9 al pecho. La violencia se desinfl\u00f3, tiraron las piedras, se fueron\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>(&#8230;)<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1s de paso en Madrid. Vuelves a Rep\u00fablica Centroafricana en breve. En la sede de los misioneros combonianos en la que charlamos, nos acompa\u00f1as para despedirnos. En el pasillo de la instituci\u00f3n, hay colgados unos retratos con sabor a historia. Si esto fuese un pub irland\u00e9s, ser\u00edan leyendas del rugby. Si esto fuera un caf\u00e9 de Broadway, ser\u00edan retratos de grandes artistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hablamos de religiosos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEste espa\u00f1ol,&nbsp;<strong>Osmundo Bilbao<\/strong>, fue asesinado de un disparo camino de Kampala\u00bb, nos cuentas. \u00abA esta monja italiana,&nbsp;<strong>Liliana Rivetta<\/strong>, la mataron en un hospital\u00bb, prosigues. \u00abEste compa\u00f1ero ugand\u00e9s,&nbsp;<strong>William Nyadru<\/strong>, fue atado a un \u00e1rbol y cosido a tiros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego nos despides con una historia hermosamente terrible, exista tu Dios o no.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa violaci\u00f3n es un arma de guerra. Violan a las mujeres frente a sus maridos. Y si, una vez violadas, los hombres no pagan, los matan&#8230; Fue en 2019. Aquellas 15 mujeres hab\u00edan sido violadas en masa en Bakouma y hab\u00edan matado a sus esposos. Era Viernes Santo. Las llevamos al hospital. En la misa, sangraban. All\u00ed, en la iglesia, cay\u00f3 una inmensa tromba de agua sobre el tejado de zinc. El ruido era impresionante. Nadie oy\u00f3 el evangelio. Dimos la comuni\u00f3n y nos fuimos. Solo entonces la lluvia se calm\u00f3. Al salir, el catequista me dijo:&nbsp;<strong>&#8216;Qu\u00e9 dolor tendr\u00e1n estas mujeres que, durante toda la oraci\u00f3n, Dios no ha dejado de llorar&#8217;<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2025\/03\/31\/67eab2a2fc6c83dd698b459b.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/papel\/historias\/2025\/03\/31\/67eab2a2fc6c83dd698b459b.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiene 71 a\u00f1os, lleva 45 como sacerdote en Rep\u00fablica Centroafricana y ha sufrido tres infartos. 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