{"id":93221,"date":"2025-01-19T04:21:53","date_gmt":"2025-01-19T10:21:53","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=93221"},"modified":"2025-01-19T04:21:55","modified_gmt":"2025-01-19T10:21:55","slug":"el-sacerdote-que-se-juega-la-vida-para-liberar-a-las-mujeres-de-la-mafia-xlsemanal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/el-sacerdote-que-se-juega-la-vida-para-liberar-a-las-mujeres-de-la-mafia-xlsemanal\/","title":{"rendered":"El sacerdote que se juega la vida para liberar a las mujeres de la mafia | XLSemanal"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-luminous-vivid-amber-background-color has-background\">El padre Luigi Ciotti ha ayudado a cincuenta mujeres y a sus hijos a escapar de las garras de las bandas mafiosas italianas. Y ahora es un hombre marcado. Hablamos con \u00e9l y con una de esas madres a las que ha conseguido rescatar.<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/sacerdote-luigi-ciotti-a-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-93222\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/sacerdote-luigi-ciotti-a-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/sacerdote-luigi-ciotti-a-300x300.jpg 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/sacerdote-luigi-ciotti-a-150x150.jpg 150w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/sacerdote-luigi-ciotti-a-768x768.jpg 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/sacerdote-luigi-ciotti-a.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Giftthaler<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-260d5e3205e3824039adf164260fad42\"><strong><a>Peter Conradi<\/a> \/ XLSemanal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras siete a\u00f1os de matrimonio, Anna ya se hab\u00eda acostumbrado a las inexplicables ausencias de su marido. Su esposo era hijo de un poderoso capo de la &#8216;Ndrangheta, la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/historia\/historia-mafia-ganster-camorra-crimen.html\">despiadada organizaci\u00f3n mafiosa<\/a>&nbsp;de Calabria, y a menudo ten\u00eda &#8216;cosas que hacer&#8217;; ella sab\u00eda que no deb\u00eda preguntar sobre&nbsp;esas ausencias. Lo hab\u00eda aprendido de su madre. El padre de Anna tambi\u00e9n era de la mafia; tambi\u00e9n ten\u00eda &#8216;cosas que hacer&#8217; y su esposa tambi\u00e9n evitaba las preguntas inc\u00f3modas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero una noche de septiembre de 2008 fue diferente. Anna trabajaba hasta tarde en el restaurante local y le sorprendi\u00f3 que su marido no se hubiera pasado por casa de su madre para recoger a sus tres ni\u00f1as. A la ma\u00f1ana siguiente segu\u00eda sin dar se\u00f1ales de vida y empez\u00f3 a preocuparse. Con el tiempo descubri\u00f3 que lo hab\u00edan asesinado. Su cuerpo, 16 a\u00f1os despu\u00e9s, no ha aparecido. Le aplicaron la<em>&nbsp;lupara bianca<\/em>, el m\u00e9todo que los mafiosos aplican a los restos de quienes infringen las normas de la familia: los sepultan en los pilares de hormig\u00f3n de los puentes o los disuelven en \u00e1cido.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/01\/familias-capo-mafia.jpg\" alt=\"[ALTERNATIVE TEXT]\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>Un enemigo sin piedad.&nbsp;<\/strong>Lea Garofalo (arriba, con su hija), hermana de un capo y casada con otro, Carlos Cosco (a la izquierda), contact\u00f3 con Luigi Ciotti, pero \u00e9l no pudo salvarla. Fue asesinada en 2009. Uno de los detonantes de la lucha del sacerdote (abajo, a la derecha, en el funeral de otra v\u00edctima) fue el asesinato del juez Falcone (abajo, a la izquierda) en 1992.&nbsp;\/<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Anna era una viuda de 29 a\u00f1os, pero su familia pol\u00edtica, y tambi\u00e9n la suya, esperaba que aceptara lo sucedido. Ella, sin embargo, \u00abestaba desesperada\u00bb, recuerda. \u00abMi familia me ten\u00eda controlada. Sab\u00eda lo que hac\u00eda, con qui\u00e9n hablaba, todo. Aunque mi marido ya no estaba, ten\u00eda que acatar las normas de los hombres de la familia. As\u00ed es en la &#8216;Ndrangheta. Yo era de su propiedad. Quer\u00eda escapar y llevarme a mis hijas, pero no sab\u00eda c\u00f3mo ni a lo que de verdad me enfrentaba\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde se hallaba en el supermercado cuando tuvo un encuentro fortuito que acabar\u00eda siendo su salvaci\u00f3n. Mientras hac\u00eda cola para pagar, vio en el mostrador un folleto de Libera \u2013una red que lucha contra la mafia\u2013 y empez\u00f3 a leerlo. Mientras cargaba la compra en el coche, el tendero sali\u00f3 a su encuentro. \u00abSab\u00eda de mi historia y quer\u00eda indagar si estaba interesada. Cuando le dije que s\u00ed, me dijo: &#8216;Dame tu n\u00famero, te llamo en unos d\u00edas&#8217;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00abAunque la mafia hab\u00eda matado a mi marido. Yo segu\u00eda siendo de su propiedad. Quer\u00eda escapar con mis hijas. Pero no ten\u00eda ni idea de a lo que me expon\u00eda\u00bb, cuenta Anna (nombre ficticio)<\/h2>\n\n\n\n<p>Estoy sentado con Anna (nombre ficticio), de 45 a\u00f1os, en una habitaci\u00f3n de una antigua f\u00e1brica de Tur\u00edn. Entonces se abre la puerta y asoma la cabeza el hombre que la rescat\u00f3. Tiene 79 a\u00f1os, pelo blanco y voz suave. \u00abEstar\u00e1 listo en cinco minutos \u2013dice alegremente\u2013. Le gustar\u00e1n los tallarines\u00bb. En la sala contigua nos reunimos con su equipo para disfrutar de un improvisado banquete. Este hombre sencillo es sacerdote cat\u00f3lico, se llama Luigi Ciotti y el edificio, donado por la familia Agnelli, es la base de las dos organizaciones que ha fundado durante una extraordinaria vida dedicada a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sintecho, drogadictos, prostitutas&#8230; ayudar sin juzgar<\/h2>\n\n\n\n<p>Ciotti naci\u00f3 en 1945 en un pueblecito al noreste de Italia. Cuando era peque\u00f1o, su padre, alba\u00f1il, y su madre, ama de casa, se trasladaron a Tur\u00edn en busca de una vida mejor. A los 17 a\u00f1os, el jovencito Luigi decidi\u00f3 ayudar a los sintecho. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, con el dinero de un sacerdote local, fund\u00f3 el Gruppo Abele, la primera de sus dos organizaciones. Ofrec\u00eda comida y cobijo sin juzgar el estilo de vida de los necesitados.<\/p>\n\n\n\n<p>Con 27 a\u00f1os ya era sacerdote, un cura at\u00edpico que trabajaba en la calle ayudando a drogadictos, prostitutas&#8230; A\u00fan hoy se niega a llevar alzacuellos. \u00abMe siento m\u00e1s c\u00f3modo con mi jersey azul\u00bb, dice. Aunque la \u00fanica se\u00f1al de su vocaci\u00f3n es una cruz en la solapa, es su fe lo que le impulsa. \u00abEsta entrega a Dios es fundamental \u2013dice\u2013. Porque Dios no habita en el cielo, sino en la tierra; lo hallas en las personas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El punto de inflexi\u00f3n se produjo en 1992, un a\u00f1o dram\u00e1tico en Italia en el que la Cosa Nostra, la mafia siciliana, asesin\u00f3 a Giovanni Falcone \u2013el fiscal antimafia de la isla\u2013 y a su mano derecha, Paolo Borsellino. Las autoridades reaccionaron con una enorme represi\u00f3n a la Cosa Nostra que la &#8216;Ndrangheta aprovech\u00f3 para hacerse con gran parte del tr\u00e1fico de coca\u00edna y convertirse en el sindicato criminal m\u00e1s formidable del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como la mayor\u00eda de los italianos, Ciotti estaba horrorizado por los asesinatos y decidi\u00f3 unirse a la lucha contra el crimen. Al a\u00f1o siguiente lanz\u00f3 una revista antimafia a la que llam\u00f3&nbsp;<em>Narcomafie<\/em>. Una de las primeras historias que cubri\u00f3 fue el asesinato de don&nbsp;<em>Pino<\/em>&nbsp;Puglisi, sacerdote siciliano enfrentado a la mafia y abatido a tiros. Era la primera vez que el crimen organizado atacaba a un miembro de la Iglesia. En 1995, Ciotti dio un paso m\u00e1s y cre\u00f3 Libera, la mayor red de lucha contra la mafia. Todo esto ya bastar\u00eda para asegurar a Ciotti un lugar entre los grandes y buenos de Italia. Pero hay otro aspecto a\u00fan m\u00e1s extraordinario. Comenz\u00f3 en 2002, cuando una mujer nacida en el seno de un importante clan de la &#8216;Ndrangheta se puso en contacto con \u00e9l.<img decoding=\"async\" alt=\"alternative text\" src=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/01\/mujeres-luigi-ciotti-papa-vaticano.jpg\"><strong>Bendici\u00f3n papal.&nbsp;<\/strong>Luigi Ciotti, de 79 a\u00f1os, es sacerdote desde los 27, aunque empez\u00f3 a ayudar a los dem\u00e1s en la adolescencia. A los 20 ya hab\u00eda fundado dos organizaciones de ayuda a sintecho, prostitutas y menores drogadictos encarcelados. Antes de fundar Libera y coordinar a las ONG italianas que luchan contra el crimen organizado, ya hab\u00eda creado una red de hospitales ben\u00e9ficos y fue, en 1987, el primer presidente<strong>&nbsp;<\/strong>de la Liga Italiana contra el Sida. Su labor despert\u00f3 el inter\u00e9s del Papa Francisco y, en 2023, recibi\u00f3 a un grupo de mujeres huidas de la mafia gracias al padre. \u00abBendigo su elecci\u00f3n y las animo a seguir. Imagino que hay momentos de miedo. Piensen que el Se\u00f1or Jes\u00fas camina a su lado. No est\u00e1n solas\u00bb.| Getty Images.<\/p>\n\n\n\n<p>Madre de dos hijos, hab\u00eda ca\u00eddo en desgracia por frustrar el asesinato de su hermano. El Gobierno la meti\u00f3 en un programa de testigos protegidos, pero no logr\u00f3 adaptarse. Cuando contact\u00f3 con el sacerdote, la mujer andaba sin dinero. Ciotti la ayud\u00f3 a empezar una nueva vida. Desde entonces ha rescatado a otras cincuenta, ayud\u00e1ndolas a escapar y busc\u00e1ndoles casa, trabajo y escuela para sus hijos a cientos de kil\u00f3metros del coraz\u00f3n de los criminales.<\/p>\n\n\n\n<p>Anna explica c\u00f3mo se convirti\u00f3 en una de las mujeres salvadas por Ciotti. El tendero que la vio mirando el folleto de Libera cumpli\u00f3 su palabra y pocos d\u00edas despu\u00e9s estaba sentada frente al sacerdote. \u00abLo primero que me pregunt\u00f3 fue c\u00f3mo estaba \u2013rememora\u2013. Y me ech\u00e9 a llorar porque, hasta entonces, nadie se hab\u00eda preocupado por m\u00ed. Me dijo que no me preocupara, que \u00e9l lo organizar\u00eda todo. Luego me pregunt\u00f3: &#8216;\u00bfEst\u00e1s segura de que quieres irte? Porque, si te vas, vendr\u00e1n a por ti&#8217;. Yo no entend\u00eda a qu\u00e9 se refer\u00eda, pero \u00e9l ten\u00eda claro lo que iba a pasar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La mafia persigui\u00f3 a Anna por todo el pa\u00eds. \u00abMi objetivo era proteger a mis hijas hasta que fueran adultas. Hagan lo que hagan ahora conmigo, yo ya las he liberado\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p>Anna empez\u00f3 a preparar su fuga en secreto. Solo confi\u00f3 su huida a cuatro amigas que aprovecharon la noche paracargar un cami\u00f3n de mudanzas. Ella, mientras, meti\u00f3 a sus tres hijas en el coche y condujo 800 kil\u00f3metros hasta su nueva ciudad. Dej\u00f3 a las ni\u00f1as con una familia a la que Ciotti hab\u00eda contactado y regres\u00f3 para rematar la mudanza. Luego cerr\u00f3 la casa y, sin dormir, parti\u00f3 de nuevo hacia el norte. Ciotti le hab\u00eda dicho lo que ten\u00eda que hacer a continuaci\u00f3n: una vez fuera de Calabria, par\u00f3 el coche, llam\u00f3 a su madre para decirle que se hab\u00eda ido y tir\u00f3 la tarjeta SIM por la ventanilla. Anna hab\u00eda logrado escapar, pero su calvario estaba lejos de terminar.<\/p>\n\n\n\n<p>Siete meses m\u00e1s tarde, a pesar de que ten\u00eda otra SIM y nuevo n\u00famero, recibi\u00f3 una llamada. Era su madre. \u00abMe dijo que quer\u00eda venir a verme y echarme una mano\u00bb. Anna colg\u00f3 de inmediato y destruy\u00f3 la nueva tarjeta. Aquella llamada fue el anticipo de lo dif\u00edcil que le iba a resultar escapar de la mafia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Torturada y quemada durante tres d\u00edas<\/h2>\n\n\n\n<p>El caso m\u00e1s espeluznante, sin embargo, es el de Lea Garofalo, cuya tr\u00e1gica historia se convirti\u00f3 en una serie para Disney. Nacida tambi\u00e9n en Calabria en una familia de la &#8216;Ndrangheta, denunci\u00f3 a su marido, Carlo Cosco, despu\u00e9s de que este matara a un rival. Acogida en un programa de protecci\u00f3n de testigos junto con su hija, le cost\u00f3 adaptarse y abandon\u00f3 la protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En noviembre de 2009, su marido la cit\u00f3 en Mil\u00e1n, donde \u00e9l viv\u00eda, con el pretexto de hablar de su hija. All\u00ed fue torturada y asesinada. M\u00e1s tarde se descubri\u00f3 que su cuerpo hab\u00eda sido quemado casi por completo en el transcurso de tres d\u00edas. Ten\u00eda 35 a\u00f1os. El sacerdote Ciotti fue una de las \u00faltimas personas a las que vio. Seg\u00fan recuerda, Lea se acerc\u00f3 a \u00e9l en Florencia. \u00abMe dijo: &#8216;don Ciotti, necesito que me ayude&#8217;\u00bb. Ella le cont\u00f3 sus planes para irse a Mil\u00e1n; quer\u00eda que su marido le diera algo de dinero. \u00abLe pedimos que no fuera \u2013cuenta el sacerdote\u2013. Pero ella dijo que si iba con su hija \u00e9l no la tocar\u00eda, que le dar\u00eda el dinero y la dejar\u00eda marchar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de Garofalo, Anna no hab\u00eda cometido el pecado de testificar contra la mafia, pero esto tambi\u00e9n la convert\u00eda en una pieza poco relevante para el Estado italiano y, por tanto, no le ofreci\u00f3 ni ayuda ni protecci\u00f3n. Dos a\u00f1os despu\u00e9s de que Anna se hubiera instalado en su nuevo hogar, tres hombres \u2013uno de ellos, su hermano\u2013 se presentaron en el colegio de sus hijas. Alertada por la directora, Anna llam\u00f3 a Ciotti. \u00abMe dijo que cogiera el coche y que me fuera con las ni\u00f1as\u00bb, recuerda. Sigui\u00f3 su consejo y se instalaron en un nuevo piso y llev\u00f3 a sus hijas a una nueva escuela. La persecuci\u00f3n, sin embargo, no hab\u00eda terminado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00abLo primero que me pregunt\u00f3 fue c\u00f3mo estaba \u2013rememora Anna\u2013. Y me ech\u00e9 a llorar porque, hasta entonces, nadie se hab\u00eda preocupado por m\u00ed. Me dijo que no me preocupara, que \u00e9l lo organizar\u00eda todo\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p>Seis meses despu\u00e9s, Anna inscribi\u00f3 a las ni\u00f1as en un torneo de patinaje y sus nombres aparecieron en Internet. Al poco, unos hombres se presentaron en el gimnasio en su b\u00fasqueda. Las ni\u00f1as no estaban all\u00ed, pero volv\u00edan a estar en peligro. \u00abNos mudamos otra vez. Casa nueva, colegio nuevo, todo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciotti a\u00fan tiene que librar una batalla crucial. Esta vez, con el Estado italiano. Libera lleva tiempo presionando para que se cambie el procedimiento que deben seguir aquellos que quieren cambiar su apellido. Eso podr\u00eda salvar la vida de Anna y de otras personas que intentan escapar de su pasado. Hoy, los interesados deben indicar su direcci\u00f3n y registrar su solicitud de cambio de nombre en su lugar de nacimiento, corriendo as\u00ed el riesgo de alertar a las personas de las que intentan escapar. La legislaci\u00f3n se est\u00e1 tramitando en el Parlamento, aunque con lentitud.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una mujer no puede avergonzar a la familia<\/h2>\n\n\n\n<p>Al cabo de unos cuatro meses, Anna empez\u00f3 a ver a extra\u00f1os merodeando por la puerta de su tercera casa y volvi\u00f3 a llamar a Ciotti. Esta vez las traslad\u00f3 a Tur\u00edn, a una comunidad cerrada para madres y sus hijos, donde estar\u00edan m\u00e1s protegidas. \u00bfPor qu\u00e9 la familia de Anna estaba tan empe\u00f1ada en localizarla si ella no supon\u00eda un peligro real para la mafia? Todo era cuesti\u00f3n de orgullo. \u00abEllos son los hombres fuertes, los grandes jefes de una familia importante, pero yo no soy nada, una mujer; sin embargo, escap\u00e9 delantede sus narices llev\u00e1ndome a mis hijas, su sangre. Fue una afrenta\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El trabajo de Ciotti le ha granjeado amigos en las altas esferas, como el Papa Francisco. De hecho, logr\u00f3 que el Santo Padre se dirigiera a un grupo de cincuenta madres y sus ni\u00f1os rescatados por su equipo. La reuni\u00f3n se mantuvo en secreto hasta que las mujeres regresaron a sus casas. Pero, inevitablemente, Ciotti tambi\u00e9n se ha granjeado enemigos poderosos. La seguridad que lo rodea es estricta, cuatro personas y dos coches.<\/p>\n\n\n\n<p>Es reacio a dar detalles, pero la mejora de su seguridad la provoc\u00f3 un incidente en una conferencia antimafia en 2018, cuando la Polic\u00eda tir\u00f3 al suelo a un hombre que intentaba atacarlo. Se cree que el golpe fue ordenado por Salvatore&nbsp;<em>Tot\u00f2<\/em>&nbsp;Riina, el c\u00e9lebre jefe de la Cosa Nostra, entre cuyos numerosos cr\u00edmenes figuran los asesinatos de Falcone y Borsellino. Antes de su muerte, en 2017, Riina fue grabado en secreto dici\u00e9ndole a un socio: \u00abCuando salgas, quiero que mates a ese hijo de puta\u00bb. Se refer\u00eda a Ciotti.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ciotti cumple 80 a\u00f1os en septiembre. Hace dos se someti\u00f3 a un &#8216;bypass&#8217;. \u00bfNo le han dicho los m\u00e9dicos que vaya m\u00e1s despacio? \u00abYo no escribo mi agenda \u2014replica\u2014. Lo hacen las necesidades de la gente\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p>Ciotti cumple los 80 en septiembre de este a\u00f1o. Hace dos se someti\u00f3 a un&nbsp;<em>bypass<\/em>. \u00bfNo le han dicho los m\u00e9dicos que vaya m\u00e1s despacio? \u00abLos m\u00e9dicos me dicen muchas cosas \u2013replica\u2013. Pero yo no escribo mi agenda, lo hacen las necesidades de la gente\u00bb. Lo \u00fanico que le duele es el peaje que su trabajo le hizo pagar a su madre, obsesivamente preocupada por \u00e9l desde que un peri\u00f3dico publicara lo del intento frustrado de asesinarlo. \u00abA partir de ah\u00ed empez\u00f3 a no poder dormir. Ya sabes c\u00f3mo son las madres. Se puso enferma. Ten\u00eda 74 a\u00f1os. Se podr\u00eda decir que fue v\u00edctima de la mafia\u00bb. Su padre, en cambio, pas\u00f3 su jubilaci\u00f3n ayudando en la organizaci\u00f3n. Muri\u00f3 a los 99 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Anna se prepara para irse y le pido que me cuente el final de su historia. Tras unos a\u00f1os en el barrio cerrado de Tur\u00edn, se sinti\u00f3 lo bastante segura como para independizarse. Tambi\u00e9n conoci\u00f3 a otro hombre, con el que tuvo un hijo, aunque luego se separaron. Explicarle su pasado fue dif\u00edcil, sobre todo porque \u00e9l era del norte de Italia. \u00abNo pod\u00eda creer que mi familia, mi padre, mi madre, hicieran algo as\u00ed \u2013dice\u2013. \u00bfC\u00f3mo puedes explicarlo? Es una cultura diferente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus hijas, mientras tanto, han crecido: la mayor estudia Derecho y quiere ser jueza. \u00abSu sue\u00f1o es ayudar a los que han pasado por la misma experiencia que ella\u00bb, dice Anna. Desde que abandon\u00f3 Calabria, la &#8216;Ndrangheta no ha hecho m\u00e1s que fortalecerse, expandi\u00e9ndose no solo por el norte de Italia, sino por Europa y m\u00e1s all\u00e1. \u00bfSigue temiendo que su familia venga a por ella? \u00abMi objetivo era alejar a mis hijas de all\u00ed y cuidarlas hasta que fueran adultas \u2013responde\u2013. Eso es lo importante. Me hagan lo que me hagan ahora a m\u00ed, ya he liberado a mis hijas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">\u00a9 The Sunday Times Magazine<\/h5>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/a-fondo\/luigi-ciotti-sacerdote-libera-mujeres-hijos-mafias-italianas.html\">https:\/\/www.abc.es\/xlsemanal\/a-fondo\/luigi-ciotti-sacerdote-libera-mujeres-hijos-mafias-italianas.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El padre Luigi Ciotti ha ayudado a cincuenta mujeres y a sus hijos a escapar de las garras de las 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