{"id":92886,"date":"2025-01-09T05:58:05","date_gmt":"2025-01-09T11:58:05","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=92886"},"modified":"2025-01-09T05:58:07","modified_gmt":"2025-01-09T11:58:07","slug":"muere-el-guito-leyenda-de-los-bailaores-del-siglo-xx-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/muere-el-guito-leyenda-de-los-bailaores-del-siglo-xx-el-mundo\/","title":{"rendered":"Muere El G\u00fcito, leyenda de los bailaores del siglo XX | El Mundo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">Eduardo Serrano ten\u00eda 83 a\u00f1os y llevaba siete d\u00e9cadas de carrera, desde las fiestas de las corralas hasta los grandes teatros de Europa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/17364150385438-1024x682.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-92887\" srcset=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/17364150385438-1024x682.webp 1024w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/17364150385438-300x200.webp 300w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/17364150385438-768x512.webp 768w, https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/17364150385438.webp 1220w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El G\u00fcito, en 2024. \u00c1NGEL NAVARRETE<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-91c0e7924ca04924200cec086e50fd22\"><strong>C\u00c9SAR SU\u00c1REZ \/ El Mundo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Eduardo Serrano Iglesias, el bailaor conocido como El G\u00fcito, ha muerto a los 83 a\u00f1os, dejando atr\u00e1s una carrera de siete d\u00e9cadas que entr\u00f3 en la historia del flamenco. El G\u00fcito empez\u00f3 a bailar&nbsp;<strong>\u00abllevado por un \u00edmpetu\u00bb<\/strong>, dec\u00eda, casi al mismo tiempo en que daba los primeros pasos, con cuatro a\u00f1os, en la casa de la calle Mira el Sol donde naci\u00f3, en el Rastro, el barrio m\u00e1s flamenco de Madrid. Su madre, Luisa la Lotera, sal\u00eda a vender boletos para sacar adelante a sus tres churumbeles, y Eduardo se quedaba con las vecinas, que le pon\u00edan a bailar en la corrala cada vez que hab\u00eda una fiesta o ganas de formarla. Era tan moreno \u00abcomo un&nbsp;<em>neg\u00fcito<\/em>\u00ab, dec\u00eda su hermana Encarna, rubia y con ojos azules. Por eso le apodaron \u00abG\u00fcito\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En una taberna que llamaban La Concha vio bailar por primera vez a Antonio&nbsp;<em>El Farruco<\/em>. \u00abFue tanta la conmoci\u00f3n que sent\u00ed al ver lo maravilloso de su baile que qued\u00e9 como atontado\u00bb, cita su bi\u00f3grafo Jos\u00e9 Manuel Gamboa. Tras aparecer en varias pel\u00edculas con Marujita D\u00edaz, Carmen Sevilla o Antonio Molina, y participar en alg\u00fan concurso infantil,<strong>&nbsp;El G\u00fcito entr\u00f3 en la academia de Antonio Mar\u00edn<\/strong>&nbsp;con 11 a\u00f1os. Poco despu\u00e9s bail\u00f3 para Gary Cooper, entre otros conocidos artistas norteamericanos, en la inauguraci\u00f3n del Hotel Castellana Hilton, en 1953.<\/p>\n\n\n\n<p>Para saber m\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2024\/08\/14\/17236358597300.jpg\" alt=\"El G\u00fcito\" style=\"width:146px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Redacci\u00f3n:\u00a0C\u00c9SAR SU\u00c1REZ<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/danza\/2024\/08\/15\/66bc9855e9cf4a8d418b4589.html\">Eduardo Serrano &#8216;El G\u00fcito&#8217;: \u00abAhora se hace deprisa todo, parece que les pagan por dar m\u00e1s &#8216;pat\u00e1s'\u00bb<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"cardTitle_signUp\"><\/h2>\n\n\n\n<p>Antonio Mar\u00edn era un bailaor que ten\u00eda su escuela en la plaza Vara del Rey. Mar\u00edn hab\u00eda tenido que abandonar su prometedora carrera debido a que durante una actuaci\u00f3n cay\u00f3 con la rodilla sobre un clavo, la herida se le infect\u00f3 y tuvieron que amputarle la pierna. El G\u00fcito, que ya era su alumno m\u00e1s destacado, se convirti\u00f3 en su ayudante con solo 12 a\u00f1os. Desde una silla, Mar\u00edn indicaba los pasos a sus alumnos y El G\u00fcito los ejecutaba a la perfecci\u00f3n. \u00abEnseguida reconoc\u00ed que G\u00fcito&nbsp;<strong>ser\u00eda un figura por su personalidad, su o\u00eddo y su facilidad de movimientos<\/strong>\u00ab, dijo Mar\u00edn en una entrevista.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abA esa edad, yo ya estaba bailando por sole\u00e1, que es el baile donde mejor me siento porque se hace despacio, y el baile hay que reposarlo. No se baila mejor por hacer muchos contratiempos y cosas dif\u00edciles\u00bb, declar\u00f3 en la \u00faltima entrevista que concedi\u00f3 en vida, para el diario EL MUNDO, el pasado mes de agosto.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s apareci\u00f3 en su vida&nbsp;<strong>Pilar L\u00f3pez<\/strong>, descubridora y protectora de los m\u00e1s grandes talentos del baile masculino, desde Antonio Gades a Mario Maya o Alberto Lorca. Con 15 a\u00f1os, \u00abEl G\u00fcito\u00bb debut\u00f3 en Londres con la compa\u00f1\u00eda de Pilar L\u00f3pez, junto a Gades y Maya. La maestra le ense\u00f1\u00f3 las bases del ballet cl\u00e1sico sin abandonar su pureza flamenca y se convirti\u00f3 en su tutora art\u00edstica. Durante toda su vida le llam\u00f3 \u00abmi ni\u00f1o\u00bb. Su coreograf\u00eda&nbsp;<em>Preludios e im\u00e1genes<\/em>, sobre m\u00fasica de Debussy, donde Pilar L\u00f3pez enfrent\u00f3 a las dos escuelas andaluzas, la bolera y la flamenca,&nbsp;<strong>con El G\u00fcito y Mario Maya por un lado, y Antonio Gades y Alberto Portillo por el otro<\/strong>. Casi&nbsp;<em>n\u00e1<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1959, con 17 a\u00f1os, El G\u00fcito<strong>&nbsp;fue premiado como el mejor bailar\u00edn del mundo en el Festival del Teatro de las Naciones, con Rudolf Nureyev en el jurado<\/strong>. \u00c9l casi ni se enter\u00f3. Nada m\u00e1s que estaba pendiente del baile. Fue Pilar L\u00f3pez quien par\u00f3 el autob\u00fas de la gira para que G\u00fcito bajara a recoger el diploma del premio que se le hab\u00eda olvidado. \u00abPilar nos ense\u00f1\u00f3 a Gades y a m\u00ed a comportarnos, a bailar en hombre, a vestirnos, a tener cultura, una \u00e9tica y una est\u00e9tica&#8230; El duende ya lo pon\u00eda yo\u00bb. Para Pilar L\u00f3pez, El G\u00fcito era \u00ab<strong>como la tierra misma, una raiz tan fuerte que sube hasta el cielo<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed se convirti\u00f3 en una gran figura del baile. Empez\u00f3 a girar por el mundo con sus propios espect\u00e1culos. En el Madrid de la \u00e9poca dorada de los tablaos tuvo un papel protagonista. \u00abQu\u00e9 bien lo pas\u00e1bamos\u00bb, recordaba para EL MUNDO. \u00abNos conoc\u00edamos todos los flamencos y hab\u00eda mucha afici\u00f3n. Nos gast\u00e1bamos lo que gan\u00e1bamos en ir a vernos unos a otros, por gusto, por aprender. Era otra vida. Ahora se hace todo muy deprisa\u00bb. En 1971 form\u00f3 el m\u00edtico<strong>&nbsp;Tr\u00edo Madrid, junto a Carmen Mora y Mario Maya<\/strong>. Fue artista invitado por el Ballet Nacional de Espa\u00f1a y la Compa\u00f1\u00eda de Manuela Vargas durante varias giras mundiales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-background-color has-background\">M\u00e1s en El Mundo<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2025\/01\/08\/677e990dfc6c83f74e8b4587.html\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/internacional\/2025\/01\/08\/677e990dfc6c83f74e8b4587.html\"><strong>Indignaci\u00f3n por la muerte de un ni\u00f1o de nueve a\u00f1os que estaba con su familia de turismo en Egipto: \u00abSe perdi\u00f3 tiempo\u00bb<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/espana\/2025\/01\/08\/677e6f96e9cf4aee388b4578.html\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/espana\/2025\/01\/08\/677e6f96e9cf4aee388b4578.html\"><strong>Abrir una cuenta pendiente<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Sus \u00faltimos a\u00f1os los pas\u00f3 haciendo algunas colaboraciones e impartiendo clases magistrales en la escuela de flamenco Amor de Dios, donde sigui\u00f3 asistiendo a&nbsp;<strong>las tertulias flamencas de Joaqu\u00edn San Juan&nbsp;<\/strong>hasta que el f\u00edsico se lo permiti\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El G\u00fcito fue un bailaor irrepetible, pleno de pureza flamenca, de impulso escult\u00f3rico y posturas portentosas, conocido por su farruca y su sole\u00e1, los bailes que m\u00e1s le gustaban y que parec\u00eda que ejecutaba deteniendo el tiempo. Ha sido y&nbsp;<strong>sigue siendo la mayor referencia para todos los bailaores desde los a\u00f1os 60 del siglo XX&nbsp;<\/strong>en adelante. \u00abSe baila de cintura para arriba, con la cabeza\u00bb, sol\u00eda decir. Baila ya en la gloria Eduardo Serrano, El G\u00fcito.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/2025\/01\/09\/677f975d21efa013208b459e.html\">https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/2025\/01\/09\/677f975d21efa013208b459e.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eduardo Serrano ten\u00eda 83 a\u00f1os y llevaba siete d\u00e9cadas de carrera, desde las fiestas de las corralas hasta los grandes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":92887,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[34744,34743,34745,10934],"class_list":["post-92886","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-eduardo-serrano-iglesias","tag-el-guito","tag-el-mejor-bailarin-del-mund","tag-flamenco"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92886","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=92886"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92886\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":92888,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92886\/revisions\/92888"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/92887"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92886"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=92886"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92886"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}