{"id":91340,"date":"2024-11-29T07:37:56","date_gmt":"2024-11-29T13:37:56","guid":{"rendered":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/?p=91340"},"modified":"2024-11-29T07:37:58","modified_gmt":"2024-11-29T13:37:58","slug":"el-apolo-belvedere-nueva-vida-para-un-dios-de-marmol-wsj","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/el-apolo-belvedere-nueva-vida-para-un-dios-de-marmol-wsj\/","title":{"rendered":"El Apolo Belvedere: nueva vida para un dios de m\u00e1rmol | WSJ"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La escultura del siglo II, a menudo considerada el ep\u00edtome de la belleza cl\u00e1sica, vuelve a exhibirse en el Vaticano despu\u00e9s de una minuciosa restauraci\u00f3n destinada a preservar la estabilidad de la estatua y mejorar su armon\u00eda.<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"1349\" src=\"https:\/\/losperiodistas.com.mx\/portal\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/im-78046955.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-91341\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El Apolo Belvedere\u00a0Foto:\u00a0ALESSIA GIULIANI\/Zuma Press<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-10c5bceb7ddd8d1b15fc6e2c5b451d70\"><strong>Por AJ Goldman \/ The Wall Street Journal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Apolo de Belvedere, cincelado en el siglo II, excavado de una ruina m\u00e1s de un milenio despu\u00e9s e instalado en el Vaticano a principios del siglo XVI, ha llegado a ser considerado el ep\u00edtome de la belleza cl\u00e1sica.<\/p>\n\n\n\n<p>Copia romana en m\u00e1rmol de un original griego en bronce de alrededor del a\u00f1o 330 a. C., el Apolo de Belvedere ha inspirado obras maestras de Durero (Ad\u00e1n en su grabado de 1504 de \u201cAd\u00e1n y Eva\u201d) y Canova (\u201cPerseo triunfante\u201d, 1800-01) hasta el lienzo metaf\u00edsico de De Chirico \u201cLa canci\u00f3n de amor\u201d de 1914. En el siglo XVIII, el pionero historiador de arte alem\u00e1n&nbsp;Johann Joachim Winckelmann&nbsp;declar\u00f3 que la escultura era \u201cel ideal m\u00e1s alto del arte entre las obras de la antig\u00fcedad que han escapado a su destrucci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es dif\u00edcil ser un dios. A fines de 2019, la estatua de m\u00e1rmol de 2 metros de alto y 150 kilos fue retirada de su nicho en el Patio Octagonal despu\u00e9s de que los expertos notaran peque\u00f1as fisuras en sus piernas. Seg\u00fan&nbsp;Fabio Morresi&nbsp;, jefe del departamento de investigaci\u00f3n cient\u00edfica de los Museos Vaticanos, la estatua se estaba moviendo y corr\u00eda el riesgo de derrumbarse, debido, en parte, a las duras pruebas por las que ha pasado en sus casi 2000 a\u00f1os de historia, incluidos siglos de abandono despu\u00e9s de la ca\u00edda del Imperio Romano y el traslado de la estatua al Louvre en 1798 por Napole\u00f3n. (Regres\u00f3 al Vaticano en 1815).<\/p>\n\n\n\n<p>La estabilidad del Apolo se degrad\u00f3 a\u00fan m\u00e1s cuando viaj\u00f3 a los EE. UU. para \u201cLas colecciones del Vaticano: el papado y el arte\u201d, la exitosa exposici\u00f3n que se vio en Nueva York, Chicago y San Francisco en 1983 y 1984. M\u00e1s recientemente, el devastador terremoto de 2009 en L&#8217;Aquila, aproximadamente a 75 millas de Roma, tambi\u00e9n caus\u00f3 da\u00f1os estructurales a la estatua.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora el Apolo de Belvedere puede ser apreciado nuevamente despu\u00e9s de una larga restauraci\u00f3n que se prolong\u00f3 casi dos a\u00f1os debido a la pandemia de Covid-19. Este octubre, la escultura regres\u00f3 a su pedestal anclada por un poste de fibra de carbono dise\u00f1ado para aliviar la presi\u00f3n sobre sus fr\u00e1giles piernas. El dios tambi\u00e9n recibi\u00f3 una nueva mano izquierda, fundida a partir de un fragmento de yeso descubierto en la d\u00e9cada de 1950 en Baia, cerca de N\u00e1poles, en las ruinas de un taller que produc\u00eda r\u00e9plicas fieles de estatuas griegas para romanos adinerados.<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo ap\u00e9ndice es un molde de resina acr\u00edlica de la \u201cMano de Baia\u201d, como se la conoce, que se cree que es un molde hecho directamente a partir del bronce original de Leocares que alguna vez estuvo en el \u00c1gora de Atenas. Reemplaza una mano de principios del siglo XVI cuyos dedos se curvaban alrededor del fragmento de un arco. Ahora, la forma en que los dedos de Apolo agarran firmemente su arma ausente se siente dram\u00e1tica y armoniosa. La alteraci\u00f3n le da a la estatua un dinamismo y una tensi\u00f3n adicionales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el Apolo de Belvedere fue exhumado de las ruinas de una antigua casa romana en la colina Viminal en Roma en 1489, faltaban su mano izquierda y gran parte del brazo derecho. Dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, el papa Julio II instal\u00f3 la estatua en el Patio Octogonal, el n\u00facleo de la colecci\u00f3n de antig\u00fcedades pontificias.&nbsp;Giovanni Angelo Montorsoli&nbsp;, un disc\u00edpulo de Miguel \u00c1ngel, recibi\u00f3 el encargo de reemplazar los brazos rotos de la estatua en 1532 y 1533. Sus intervenciones han provocado reacciones encontradas, especialmente entre los historiadores del arte del siglo XX. Las extremidades que a\u00f1adi\u00f3 fueron retiradas en 1924, para ser reintroducidas en 1999. Una hoja de parra, a\u00f1adida a mediados del siglo XVI a petici\u00f3n del&nbsp;papa Pablo IV&nbsp;, fue retirada a finales del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Poetas y fil\u00f3sofos, desde Goethe hasta Byron y desde Schopenhauer hasta Pushkin, se han desmayado ante este dios joven y desnudo, representado en un contrapposto de ballet despu\u00e9s de haber disparado una flecha, con su peso desplazado hacia su pierna derecha y su brazo izquierdo extendido.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su mirada serena y algo altiva, Apolo comprueba si su flecha ha dado en el blanco. (El momento exacto representado es tema de debate; los historiadores del arte han propuesto que el objetivo de Apolo podr\u00eda ser la serpiente Pit\u00f3n o el gigante Ticio.) Winckelmann, en un lenguaje que raya en lo er\u00f3tico, describi\u00f3 el rostro de Apolo como \u00abuna imagen de la encantadora gracia de la juventud y la belleza de los a\u00f1os florecientes, combinada con una agradable inocencia y un suave encanto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque las mejoras estructurales, incluida la introducci\u00f3n del poste de fibra de carbono y la reparaci\u00f3n de las fracturas en las rodillas y los tobillos, eran las prioridades de los restauradores, tambi\u00e9n limpiaron la escultura con tecnolog\u00eda l\u00e1ser, devolviendo al m\u00e1rmol un color crema brillante. El pigmento que descubrieron en el cabello de Apolo tambi\u00e9n sugiere que los rizos estaban originalmente dorados; los rastros de color p\u00farpura pueden indicar que se utiliz\u00f3 una soluci\u00f3n para fijar la hoja de oro a los gruesos bucles.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la superficie reci\u00e9n lavada acent\u00faa la ligereza de la capa de Apolo, que cubre despreocupadamente su brazo izquierdo. Junto con sus suaves rizos, los detalles finos, como sus sandalias adornadas y la correa de su carcaj que cuelga sobre su pecho, resaltan con sorprendente naturalidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde su nicho en el patio octogonal, el renovado Apolo Belvedere irradia equilibrio, armon\u00eda y estabilidad. Tras esta delicada y m\u00ednimamente invasiva restauraci\u00f3n, la estatua sigue siendo un referente de belleza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Anuncio<\/p>\n\n\n\n<p>El Sr. Goldmann escribe sobre artes y cultura europeas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.wsj.com\/arts-culture\/fine-art\/the-apollo-belvedere-new-life-for-a-marble-god-0df4a43c?mod=arts-culture_lead_story\">https:\/\/www.wsj.com\/arts-culture\/fine-art\/the-apollo-belvedere-new-life-for-a-marble-god-0df4a43c?mod=arts-culture_lead_story<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La escultura del siglo II, a menudo considerada el ep\u00edtome de la belleza cl\u00e1sica, vuelve a exhibirse en el Vaticano 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